No es por desagradecimiento ni descortesía, que Sandro no saldrá hoy —en su cumpleaños número 63— a saludar a sus fieles "nenas" que se apelotonan, como cada año, en la puerta de la casona de Banfield donde su ídolo se recluye. El ídolo no lo hará por prescripción médica. Wl Gitano, que aguarda en su casa el llamado que le anuncie que hay donante para hacerse un trasplante cardiopulmonar, no debe tomar frío. De todos modos, hoy se harán múltiples homenajes y cadenas de oración por su salud.