Mantené los 2 metros de distanciamiento - Provincia de Santa Fe

 

Mc Cain y Obama.
Mc Cain y Obama.

Barack Obama no le teme a tipos inescrupulosos como Joe, el plomero, sino a los indecisos de Florida, Pennsylvania, Ohio y otros estados que pueden ser seducidos por un hombre valiente como John McCain.

Por Alberto Galeano (Télam)

La mayoría de las encuestas vaticina el triunfo del candidato demócrata en las elecciones del 4 de noviembre, en un país en el que en 2001 -con denuncias de fraude- George W. Bush ganó la presidencia gracias a los votos obtenidos en Florida, donde la comunidad cubanoamericana apoya tradicionalmente a los republicanos.

En estas horas de reflexión, Obama debe recordar lo que le ocurrió en 2004 al senador John Ferry, favorito en las encuestas, considerado el ganador de los tres debates televisivos y, por último, derrotado por Bush en plena Guerra de Irak. ¿Un negro en la casa blanca? ¿Es posible el sueño de Martin Luther King?

Este es otro de los dilemas que se revelarán dentro de 17 días en Estados Unidos, donde asoló el Ku Klux Klan, una organización racista que durante las décadas del 60 y 70 del siglo pasado proclamó la supremacía de los blancos. "No hay que dar nada por hecho", dijo el jueves pasado Obama, en New Hampshire, luego de mantener el último debate con McCain, durante el cual el senador de Arizona pronunció más de veinte veces el nombre de Joe Wurzelbacher.

Joe, el plomero, reprochó públicamente a Obama su decisión de aumentar los impuestos, pero con calma e inteligencia el senador de Illinois le explicó su plan de distribuir la riqueza en el país más poderoso del mundo. Obviamente, esta circunstancia fue aprovechada por McCain que señaló que el plan impositivo de los demócratas puede perjudicar a las pequeñas empresas.

En estos días de euforia, en medio de la crisis financiera que genera desempleo mientras se desploma el valor de las propiedades y se detiene la construcción en el país, Obama recibió el respaldo de uno de los diarios más influyentes de Estados Unidos: The Washington Post.

En una nota editorial, el matutino expresó sus respeto por McCain pero sin ambivalencias expresó su respaldo a la candidatura del senador negro, al señalar que "tiene el potencial para convertirse en un gran presidente" de Estados Unidos. "Cada voto es importante. Deben seguir haciendo llamadas por teléfono, hablando con sus vecinos, con sus amigos.

En New Hampshire (donde fue derrotado por Hillary Clinton en las primarias demócratas cuando era favorito) aprendí que los sondeos no son infalibles", dijo Obama. Según el analista republicano Karl Rove, si McCain gana en Florida, Carolina del Norte, Virginia, Ohio, Missouri, Colorado y Nevada, en muchos de cuyos estados tiene ventaja Obama, será el próximo presidente de la Unión. No será una tarea sencillo para McCain lograr dicho objetivo, a pesar de que una encuesta de la Asociación de Oficiales Elegidos y Nombrados (Naleo, en inglés), difundida a principios de octubre, señala que en Florida el candidato republicano obtenía 38% de los votos sobre el 35% de Obama.

También el informe menciona que uno de cada diez votantes en Florida todavía está indeciso, y que casi un 15% de los que ya eligieron su voto admitió que su respaldo "no es muy fuerte" por ninguno de los dos candidatos.

McCain, héroe de la Guerra de Vietnam, se ve perjudicado por la crisis económica más severa desde la Gran Depresión de 1930 y el legado de ocho años del presidente Bush, quien invadió Afganistán e Irak tras los atentados del 11 de septiembre de 2001.

La crisis económica ha eclipsado algunos temas en los que podía destacarse el senador de Arizona por encima de su colega de Illinois: la seguridad interna ante un eventual ataque terrorista, el papel de Rusia, la Guerra de Irak y el conflicto de Medio Oriente, entre otros.

McCain está comprendiendo que el tiempo se le acaba para acortar las distancias y pasar a la ofensiva contra Obama, un hombre que sufrió en la infancia la ausencia de un padre adicto a la bebida que regresó a Kenya donde tenía varias mujeres. En su libro autobiográfico "Sueños desde mi padre", Obama admite: "Yo aprendí tiempo atrás a ser desconfiado en mi infancia".

Para el analista del diario The New York Times, David Brooks, esta situación creó un político "con una enorme necesidad personal y heridas ocultas" que en los dos últimos años tuvo un gran control de sí mismo para luchar primero contra la favorita de los demócratas, Hillary Clinton, y luego contra el enjundioso John McCain.

Frío, sagaz, bondadoso, brillante orador, un hombre que para muchos estadounidenses encarna el mito del llamado "sueño americano". ¿Es acaso Barack Obama el líder que necesita Estados Unidos para iniciar una nueva era? Nadie sabe qué sucederá el 4 de noviembre, pero subestimar a McCain sería el peor error que cometería el senador por Illinois.
 

Más notas relacionadas
Más por Admin
Más en Mundo

Dejá un comentario

Sugerencia

Respaldan las políticas del gobierno nacional contra el coronavirus

Ministros de Salud de todo el país ratificaron su compromiso con las medidas adoptadas por