“No es por exagerar ni por vanagloriarnos, pero fue un día histórico: se hizo la elección y después de 16 años en canal 13 hay una comisión interna realmente representantiva de los compañeros de prensa”, dice Ricardo Junghanns cuando repasa, este jueves, la elección de delegados realizada en la víspera en Artear, la empresa del grupo Clarín que además del canal abierto maneja TN y otros varios espacios de producción periodística televisiva. La elección se realizó pese al permanente hostigamiento patronal y más de 100 trabajadores –el 70 por ciento del padrón presentado por la empresa– avalaron con su voto la comisión interna que integran ocho trabajadores, entre ellos Junghanns y Marcelo Moreira, que habían sido despedidos por el grupo monopólico que comanda Ernestina Herrera de Noble.

Estos últimos despidos –que se suman a 15 anteriores desde que los trabajadores del 13 y TN comenzaron a pujar por reorganizarse sindicalmente– chocan con la férrea voluntad de los afectados, que optaron por rechazarlos y exigir la reincorporación, ahora fortalecidos por el voto de sus compañeros. “Se abre una etapa nueva, iremos a la Justicia a reclamar la reincorporación y lo haremos como delegados elegidos”, adelanta Junghanns, en diálogo con este diario digital.

Mientras, lo cierto es que la jornada de este miércoles 17 de diciembre quedará inscripta en la historia de la lucha gremial de los trabajadores de prensa. Es que las empresas del grupo Clarín han demostrado en varias ocasiones su hostilidad contra el derecho constitucional a la organización sindical, y este caso no fue la excepción.

Por eso la satisfacción de Junghanns, sus compañeros de comisión interna y los dirigentes y militantes de la Unión de Trabajadores de Prensa de Buenos Aires (Utpba), que respaldó la pelea para lograr el objetivo de volver a tener una comisión interna en canal 13.

La hostilidad del grupo Clarín se tradujo esta vez en –además de los despidos– un fuerte cuestionamiento al proceso electoral, que estuvo en duda hasta el horario de su comienzo.

“Hasta las 6 de la mañana no teníamos condiciones para ingresar al establecimiento (en el barrio de Constitución, en Buenos Aires). La empresa había intentado por todos los medios desestimar la convocatoria de Utpba y los trabajadores y cuando llegamos al día de la elección no podíamos entrar. Pero a las 6 se presentó personal del Ministerio de Trabajo (de la Nación) y eso nos permitió ingresar las urnas al establecimiento”, relata Junghanns. Y acota: “Nos sorprendió la actitud del Ministerio, que ante nuestras denuncias por los despidos y nuestro reclamo de elecciones se había mantenido distante, sólo escuchando y a veces actuando desde perspectiva de la empresa”.

Con el envión oficial y ya con las urnas adentro, los trabajadores se fueron acercando a votar en medio de un clima tenso, ante un despliegue inhabitual de guardias privados y hasta efectivos de la Policía Federal.

“Fue un voto activo, la gente votó expresando una opinión contundente, una necesidad de elegir a compañeros que los representen, porque este conflicto no es sólo reivindicativo, salarial, de condiciones laborales: está vinculado a derechos constitucionales como la libre sindicalización y la libre expresión que en medios como estos son indispensables, porque siguen siendo un bolsón de ilegalidad”, evalúa Junghanns

Y refuerza: “No puede ser que a 25 años del retorno de la democracia existan ámbitos con características como estas. Es increíble narrar como un logro que pudimos ingresar las urnas a un establecimiento del grupo Clarín”.

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