Miguel Lifschitz

El gobernador Miguel Lifschitz aseguró que “hay buena predisposición al diálogo” por parte del gobierno de Mauricio Macri, pero advirtió que por el momento es todo “verbal”. Además, se manifestó preocupado por la situación económica: “Antes había un índice de inflación criticado por muchos, pero había uno. Ahora no hay ninguno, entonces estamos peor que antes”, fustigó.

En declaraciones al programa de radio Poné la pava este martes por la mañana, el mandatario provincial estableció las prioridades de su gestión, entre ellas, la seguridad, la infraestructura y el desarrollo productivo y la generación de fuentes de trabajo, al mismo tiempo que se manifestó preocupado por el nivel de incertidumbre en torno a la evolución de la economía a nivel nacional.

“Santa Fe es una provincia importante y sólida en su estructura económica y productiva, e incluso institucional. Pero hay problema que tenemos que enfrentar y también sufrimos las consecuencias de lo que está ocurriendo en el país, si hay inflación alta eso afecta a los sectores populares y nosotros percibimos esta situación, cómo repercute en la pequeña y mediana empresa y en los pequeños productores. Eso se siente en Santa Fe”, sostuvo.

El gobernador se refirió también a la seguridad, “tema que preocupa a todos los santafesinos y sobre eso estamos trabajando en el ámbito de la justicia penal y de la estructura policial, y en políticas sociales para los jóvenes. Estamos abordando el problema desde todos los ámbitos”.

Palabras, tan sólo palabras

En cuanto a la relación de la provincia con el gobierno central, Lifschitsz destacó las reuniones que mantuvo con varios funcionarios nacionales, y en especial con los ministros del Interior y Transporte. En este sentido, aseguró que “en general hay buena predisposición y un discurso positivo respecto a las inversiones públicas y obras. Lo que sí, todavía, no hemos visto cosas concretas, está bien que hace 60 días que asumió el gobierno. Estamos a la expectativa de cómo se ponen en marcha”.

El mandatario provincial insistió en que “hay predisposición (del gobierno nacional), pero es verbal. No tenemos resoluciones ni en materia de infraestructura, en materia de vivienda y de recursos extraordinarios, a diferencia de otras provincias en las que hemos visto la transferencia de recursos”.

Mala palabra

Lifschitz fue consultado por sus dichos al momento de asumir el mando provincial, cuando habló de depurar cargos políticos. En este sentido, advirtió: “No estoy de acuerdo con el uso de la palabra «ñoqui» del gobierno nacional. Nosotros no tuvimos despidos en el Estado en Santa Fe y hemos colaborado con muchísimos municipios y comunas para evitar que se produjeran despidos con el cambio de un intendente de un color político a otro y también estamos detrás de cada situación que implique la perdida de la fuente de trabajo del sector privado, como Paraná Metal, Vassalli en Firmat, las curtiembres de Las Toscas. Nos vamos sentando por cada problemática particular. Tratamos de acompañar a las empresas con gestiones y con financiamiento en algunos casos para sostener los puestos de trabajo. El trabajo es el único camino para la inclusión social”.

“Sabemos que en la estructura del Estado hay gente que labura muy bien, que cumple con su tarea y con responsabilidad y están los que no laburan”, añadió no obstante. “Esto lo sabemos todos. Yo no quiero usar la palabra ñoqui como se la utiliza a nivel nacional para estigmatizar a una gente; me parece muy negativo. Esto también no tiene que ver con un gobierno en paricular sino con la estructura burocrática del Estado, donde sus funcionarios políticos den el ejemplo”.

En materia salarial, el gobernador socialista dijo que ya pusieron en marcha las comisiones paritarias. “Ya se formó una comisión técnica y otra comisión que está trabajando el tema salarial. Hay una gran incertidumbre en todos, en nosotros como gobierno y en los dirigentes gremiales y tiene que ver con la evolución de la economía en estos próximos meses”.

Añadió que “hay pronósticos de todo tipo: que va a bajar la inflación al 15 o 20 por ciento y otros más catastróficos que anuncian una suba del 40. Es muy difícil saber lo que va a ocurrir si no tenemos índices oficiales, antes teníamos un índice que era cuestionado por muchos pero que era un índice y ahora resulta que no tenemos ninguno. O sea, que estamos peor que antes, porque no sabemos dónde estamos parados”.

De todas maneras, Lifschitz reconoció por último “una buena predisposición y buena voluntad por parte de la dirigencia gremial, por lo menos que nos permita arrancar este primer semestre e iniciar las clases sin conflicto”.

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