El reventón de una de las cubiertas del micro de Monticas que se dirigía en dirección al oeste por la ruta 33 el viernes 24 de febrero es la principal hipótesis del choque frontal de esa unidad con otra de la misma compañía, ocurrido entre las localidades de Zavalla y Pérez. Trece personas murieron y más de 30 resultaron heridas –dos todavía internadas con lesiones graves-. El informe preliminar de las pericias solicitadas por el fiscal del caso, Walter Jurado, indica eso, por lo que solicitó pericias definitivas de las que participarán las partes. Una pareja que viajaba en automóvil hacia Casilda detrás del ómnibus que circulaba en el mismo sentido testimonió que escuchó el ruido de “una explosión” que ambos atribuyeron al neumático, y luego vieron al colectivo cruzarse de mano y chocar de frente contra otra unidad de Monticas. El secretario de Transporte, Pablo Jukic, admitió que el servicio que prestaba la compañía “era deficiente”, como a diario constataban sus usuarios y había sido denunciado en innumerable cantidad de oportunidades. Lo más preocupante es que el funcionario aseguró que “el servicio (de Monticas) era deficiente, como es parte del servicio que hoy tenemos en la provincia”.

Teoría del caso

Al cierre de esta edición, el fiscal Jurado señaló durante una rueda de prensa que “hay indicios de que fue un reventón de un neumático” lo que ocasionó el siniestro vial, el peor que se recuerde en Santa Fe desde el incendio de un micro de la empresa Almirante Brown en el parador de Fighiera, en el que murieron once pasajeros.

“No podemos dar certezas –dijo Jurado– porque necesito informes finales de peritos y especialistas, pero los indicios apuntan a que hubo fallas en los neumáticos”.

Ésa es la principal hipótesis de la Fiscalía, de acuerdo a testimonios recogidos y a los informes preliminares de las pericias realizados por especialistas de la Policía de Investigaciones (PDI) que, como se dijo, serán ampliados.

“En primer lugar vamos a determinar si hay una responsabilidad penal, en caso de que las pericias indiquen fallas de mantenimiento”, dijo Jurado.

Adelantó que “estamos más cerca de determinar la causa del siniestro, cuando tengamos informes de los peritos entonces vamos a definir si podemos hacer una imputación”.

En ese sentido, agregó que “si se confirma el reventón va a haber una imputación a la empresa” ya sea por omisión y omisión negligente de quien realiza el mantenimiento o quien da la orden de efectuarlo.

“Si hay omisión u omisión negligente habrá una imputación, hay que determinar quién es la persona responsable del mantenimiento o de dar la orden de mantenimiento. Si se confirma eso se dará lugar a una imputación”, dijo el fiscal Jurado.

Para eso debe esperar las pericias de idóneos que puedan determinar si, como sostiene la teoría del caso de la Fiscalía, se trató del reventón de un neumático como consecuencia de falta de mantenimiento del mismo.

Además, la Fiscalía analiza por estas horas la documentación secuestrada en el galpón que la empresa Monticas posee en Rosario, que fue clausurado y allanado la semana pasada.

“Hemos apuntado a información sobre servicio de mantenimiento de las unidades, es mucha la documental que tenemos, está bajo análisis. Va a llevar un tiempo. Se está analizando con gente idónea en materia de mantenimiento de las unidades”, detalló Jurado.

También indicó que, en caso de que de la investigación que lleva adelante sobre los responsables del siniestro vial surgiera alguna responsabilidad sobre funcionarios públicos, será materia de una investigación paralela de otra unidad fiscal.

El mismo día del siniestro vial en la ruta 33, el gerente de Monticas, Pablo Domínguez, aseguró que los dos coches siniestrados “salieron en condiciones” y aseguró que las unidades de la empresa no utilizan cubiertas recapadas “en el tren delantero”.

De todos modos, sostuvo en relación a la causa del accidente que aguardaría las pericias judiciales para establecer el motivo del choque.

El fiscal Jurado señaló que la principal hipótesis sigue siendo el reventón del neumático delantero izquierdo de uno de los micros, aunque aún no se pudo determinar si se produjo por razones como el calor de la ruta o un objeto que lo haya provocado, o si por el contrario fue consecuencia del mal estado de la cubierta.

Infractor contumaz

Durante 2016, la Secretaría de Transporte de la provincia labró 176 actas de infracción contra unidades de Monticas, empresa que desde hace unos años es controlada por el grupo Flecha Bus, propietario a su vez de un emporio del transporte de pasajeros en manos de los hermanos entrerrianos Guillermo y Raúl Derudder.

Según explicó a Radio Casilda el titular de Transporte, Pablo Jukic, se trata de un promedio de “tres infracciones por unidades”, atento a que Monticas tenía 56 coches en funcionamiento para cubrir los servicios concesionados por el gobierno santafesino.

“Dada la cantidad de unidades que tiene Monticas es un ratio de tres infracciones por vehículo, está dentro del promedio de las infracciones que se realizan al promedio de las empresas de la provincia”, aseguró el funcionario.

Explicó que las infracciones “algunas eran graves” como “tener un parabrisas rajado”. ¿Qué ocurría en ese caso? “En ese momento no sólo se labraba la infracción sino que se detenía la unidad para que no siguiera circulando”.

Por deficiencias en las cubiertas de los micros, Transporte le labró dos actas de infracción a Monticas en 2016, que también suponían que el coche no pudiera prestar el servicio. No parecen muchas para 56 unidades que cubren diversos recorridos diarios.

La mayoría de las multas, explicó Jukic, tenían que ver con cuestiones de confort como falta de calefacción en invierno y de aire acondicionado en verano, problemas con los asientos de las unidades.

Por un protocolo que utiliza la Secretaría de Transporte, ante una infracción se notifica a la empresa de la misma. En caso de no obtener respuesta se envía una segunda y, de continuar la negativa, se procede a la caducidad de la concesión.

Esto no ocurrió con Monticas, que en los últimos años recogió más quejas de los usuarios que boletos vendidos.

Según explicó el funcionario, si el Estado no avanzó sobre la habilitación de Monticas fue porque la empresa siempre reparó las infracciones detectadas ante la primera notificación.

“Hemos recibido quejas de municipios y de usuarios, se constata la deficiencia y se intima a la empresa a que en un término perentorio solucionen esos inconvenientes, y se constata que se hayan resuelto las deficiencias encontradas”, explicó el titular de Transporte sobre el procedimiento empleado.

Y agregó: “Acá se daba que ante la primera intimación, la empresa respondía adecuándose a los requerimientos exigidos”.

Deficiente

Lo más llamativo de la entrevista concedida por el funcionario a Radio Casilda es la admisión de que el servicio deficitario que prestaba la firma Monticas no le va en zaga a otras compañías que operan en territorio provincial.

Consultado acerca de cómo calificaba el servicio de la empresa que protagonizó el choque frontal de la ruta 33, con su secuela de muertos y heridos, Jukic dijo que “el servicio era deficiente”.

La sinceridad del funcionario se amplió al asegurar que era deficiente “como es parte del servicio que hoy tenemos en la provincia, y que estamos tratando de mejorarlo. De eso no hay ninguna duda”.

El siniestro vial del viernes 24 de febrero permite, sin extremar el análisis, poner en tela de juicio las palabras del funcionario, quien en la misma entrevista dijo que si bien tenía la renuncia a disposición del gobernador desde que asumió, creía que no tenía que dejar el cargo.

“Yo creo que tengo que seguir, estamos mejorando el transporte interurbano, es importante conocer bien cuáles fueron las causas del accidente para evaluar otras cuestiones”, señaló el funcionario.

Como una Flecha

La mayoría del paquete accionario de Monticas está en manos de Flecha Bus, un emporio del transporte de pasajeros nacido hace 80 años en Entre Ríos.

En la asamblea general ordinaria de la empresa celebrada el 29 de mayo de 2012 se designó como presidente a Guillermo Diego Derudder, uno de los hermanos dueño de Flecha Bus, la empresa que nació con el nombre de fantasía La Flecha cuando el propietario era el padre de Guillermo y Raúl, los dos hermanos que conducen la compañía.

En aquella oportunidad se designó como vicepresidente de la empresa a Gabriel Fabián Martínez, como director suplente a Lucas Ricardo Fernández y como suplente a Juan Antonio Ciri.

Ciri, junto a Alejandro David Luppi eran los directivos de la empresa de transporte Las Rosas, que junto a Metropolitana y Arito conformaban el grupo Monticas, concesionaria de recorridos dentro de la provincia de Santa Fe de uso cuasi monopólico, que les permite ofrecer el servicio en las condiciones que los usuarios conocen y denuncian.

El secretario de Transporte Jukic reconoció que la mayoría del paquete accionario de Monticas está en manos de Flecha Bus, pero aseguró que la firma “tuvo el mismo tratamiento que las otras 120 empresas que prestan servicios en la provincia”.

Fuente: El Eslabón

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