Mantené los 2 metros de distanciamiento - Provincia de Santa Fe

 

El guardameta de Tigres de México, de la Selección Nacional y con pasado en Newell’s analiza la actualidad del fútbol argentino y el país en tiempos de Macri. “Es difícil para quienes veníamos acompañando el proyecto anterior”, sentencia.

Su participación en el libro Pelota de Papel, que recopila textos de ex y actuales futbolistas, fue la excusa perfecta para charlar largo y tendido con uno de esos bichos raros del planeta futbolístico. Un tipo que marchó un 24 de marzo con la remera de Hijos, luciendo las consignas de Memoria, Verdad y Justicia, y que no dudó en estamparle a su buzo un pañuelo de las Madres y la silueta de las Islas Malvinas. Un pibe que, pese a la distancia y los logros conseguidos, no se olvida de su barrio y sufre por la realidad de sus compatriotas.

Cuento con guantes

Nahuel Guzmán no sólo usa sus manos para atajar. También agarra el papel y lápiz para escribir. “La iniciativa arrancó con un llamado del Negro (Sebastián) Domínguez. Yo estaba de viaje con la Selección, me contó la propuesta y me preguntó si me animaba a formar parte. Le dije que no había escrito en mi vida, que no tenía mucha idea de cómo se hacía, pero me ofreció la colaboración de gente que participaba del proyecto, me pareció un lindo desafío y me animé”, dice el Patón en referencia al convite del experimentado defensor rojinegro para que aportara un texto a Pelota de Papel. “Sólo había escrito algunas cosas para amigos, como letras de canciones o algo para alguna que otra chica, para mi esposa, pero todo en la oscuridad. Por eso era un desafío grande”, agrega desde las lejanas tierras aztecas, y confiesa: “Tampoco soy tan lector, no tengo mucho ese hábito. En lo que me favoreció este libro fue en eso de tener que empezar a leer, aunque no sé si es un requisito para escribir”.

Sobre su cuento El coleccionista -que tiene como protagonista a un arquero que curiosamente recopila goles lindos que le convierten- Nahuel comenta que a medida que lo fue escribiendo “me di cuenta que en el medio tenía un poco de algunas anécdotas, algunas historias, había cosas personales”, y tira más pistas sobre su texto: “Le fuimos agregando a este personaje que es el Loco Sarda una perspectiva un tanto artística. Yo quería hablar de un arquero que colecciona goles lindos, y que le gusta que le hagan goles lindos, que le gusta exhibirlos. Pero en un momento se enfrenta a una situación difícil con su equipo, donde tiene que decidir en darle prioridad al esfuerzo que vienen haciendo sus compañeros por llegar a la instancia en la que se encuentran o tener en su vitrina el gol del mejor jugador, que estaba en el rival”.

El uno recuerda el pasado de su viejo (quien ilustra esta nota) bajo los tres palos, que podría ser el origen de su texto. “Me contaba que cuando le hacían buenos goles de vez en cuando aplaudía. Creo que debo haber tomado algo de eso. Lo que pasa es que hoy en día eso no sería bien visto”, razona y admite: “Mientras lo escribía hablé con varios amigos para contarles la idea porque es medio rara, porque siendo futbolista en actividad es difícil desprenderme del papel de arquero y no pensar que alguien que lo lea diga que me gusta que me hagan goles. Pero después de unos días me solté y quedé conforme por lo que salió”.

Como no podía ser de otra manera, el Patón se calzó el buzo de su colega el Loco Sarda, y anotó en su lista el mejor gol recibido. “Me hicieron tantos –dice entre risas– pero hay uno que no debe haber videos ni nada. Me tocó jugar un sub 17 en Salerno (Italia) un partido por el tercer puesto contra Alemania. Fue un centro atrás y afuera del área la agarró uno de los alemanes de volea y la clavó al ángulo. La alcancé a tocar e incluso quedó más lindo con la volada mía”.

Por último, y tras aclarar que no se considera alguien para recomendar libros, el ex Newell’s elige entre los textos futboleros Fútbol a sol y sombra del uruguayo Eduardo Galeano, regalo de su madre. “Fue uno de los primeros y de los que más me gustó, porque son cuentos cortos, con un lenguaje no tan rebuscado, que lo hace más llevadero”, sostiene. “Después, Guido Pizarro (compañero en Tigres) me regaló Papeles en el viento (de Eduardo Sacheri) cuando comenzó todo el boom de la película” que lleva el mismo nombre.

No cambia de frente

Al Patón le duele su país. A la distancia, admite que “te desconectás un poco de la realidad y del día a día de lo que pasa allá”, y que “es difícil, para quienes veníamos acompañando el proyecto anterior, encontrar medios de los que tomar noticias que nos ayuden a combatir el relato que hoy es oficial y que invade desde todos lados”.

“Yo tengo un aparatito acá en el que sólo tengo canales de aire. El otro día me quise meter a ver y están TN y Canal 13, que ya sabemos lo que son, y en el resto hay programas de chimentos que lo único que hacen es distraerte”, agrega el héroe de la final del último certamen mexicano, que detuvo tres penales en la definición desde los doce pasos ante el poderoso América y le permitió a los Tigres de Monterrey consagrarse campeones.

“Yo siempre digo que la información más certera me la dan mis amigos, conocidos, familiares, que están en el día a día allá, y la cosa se ve difícil”, agrega Guzmán con un dejo de preocupación, y argumenta: “El cambio de gobierno se sintió muchísimo. El primer año fue un cimbronazo bastante duro para el ciudadano argentino y las decisiones que se tomaron, tanto en lo económico como en lo social, impactaron muy fuerte en la gente. Este es un gobierno de derecha, pero no lo quiere asumir”.

Lejos de gambetear el análisis político, el portero campeón con la Lepra en 2013 opina que “el cambio perjudicó a mucha gente y veremos hasta qué punto se lo tolera, porque muchos que acompañaron a este gobierno te dicen que hay que darles tiempo y dejan pasar algunas cosas”, y añade: “Si para algo sirvió este cambio, este golpe brusco, fue para entrenar la tolerancia de la gente, que hasta hace algunos años no lo estaba demostrando cuando el gobierno de Cristina tomaba una decisión y era rechazada”.

El hincha número 1

Nahuel Guzmán, quien regresó esta semana a las canchas después de dejar atrás su lesión en el pie izquierdo, por la que fue operado en enero pasado, no le escapa a la realidad que atraviesa el fútbol argentino. Se muestra molesto cuando se le menciona la posibilidad de la quita de la gratuidad de los partidos por televisión, y asegura que “el hincha es el que puede salvar al fútbol”.

“Acá los clubes son empresas o sociedades anónimas, y representan o responden a diferentes marcas, que imagino que es algo similar a lo que quiere hacer el gobierno nacional con el fútbol argentino”, cuestiona el Patón, e insiste: “El hincha es el que puede salvar al fútbol de una decisión como esa. Pasó en Racing cuando le quisieron cambiar el nombre al club o al estadio y la gente respondió”.

Por último, el guardameta invita a que “los hinchas de una misma ciudad se unan para defender a los clubes”, al sostener que el simpatizante argentino “representa muchísimo a nivel nacional e internacional y es el que mantiene viva la pasión por los colores del club de barrio o nuestro club”.

Fuente: El Eslabón.

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