Medio millón de personas marchó a Plaza de Mayo y repudió el fallo de la Corte que otorga el 2×1 a represores. «No queremos convivir con los asesinos más sangrientos de la historia argentina», dijo Tati Almeyda.

Participaron de la marcha, además de otras organizaciones sociales, sindicales y políticas, el Frente para la Victoria, la Ctep, Barrios de Pies, MTE, Upcn, ATE, Sadop y la CTA.

La concentración arrancó a las 17, en repudio al fallo de la Corte Suprema de Justicia que aplicó el beneficio a un represor condenado por delitos de lesa humanidad. Tati Almeyda, dirigente de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, dijo: «Estamos ahora celebrando porque lo logramos. Una vez más se demuestra que el pueblo unido jamás será vencido».

Foto: Marcelo Gómez/La Nación

La referente histórica agregó: «Nuestro pueblo ejemplar no merece ser condenado al olvido», dijo, para repetir: «Nunca más privilegios».

Al final del acto, Estela de Carlotto resaltó: “Afortunadamente la sociedad ha reaccionado con firmeza. Numerosos jueces han rechazado los pedidos de reducción de pena y excarcelación a muchos de los represores condenados por delitos de lesa humanidad. Hoy los legisladores aprobaron una ley que busca frenar la aplicación del 2×1 a genocidas y represores. Estas decisiones nos llenan de esperanza y gratitud».

La titular de Abuelas de Plaza de Mayo señaló: «Necesitamos que los representantes de los tres poderes del Estado tomen el reclamo del pueblo reunido en esta plaza. Que cada uno desde su espacio realice las gestiones y acciones pertinentes para dar vuelta este fallo antidemocrático y pro dictadura».

Foto: Marcelo Gómez/La Nación

«Que la corporación judicial nos escuche porque no claudicaremos en los reclamos nacional e internacional por la defensa de los derechos conquistados -finalizó Estela de Carlotto-. Porque haremos oír nuestra voz en todo el mundo. Acá estamos para poner un límite a esta provocación y gritar con toda la fuerza: ¡Señores jueces: Nunca más. Ningún genocida suelto!».

Integrantes de la CTA de Hugo Yasky y otras agrupaciones repartieron pañuelos blancos que se colocan en el cuello, porque la consigna es que en determinado momento del acto desde el escenario se pedirá a todos los manifestantes que se coloquen el pañuelo en la cabeza.

En el palco que está en los comienzos de la plaza se muestra la consigna: «Señores jueces nunca más, ni un solo genocida suelto».

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