Norberto “Pappo” Napolitano, allá por los tan mentados años ‘90, junto a Pedro Saborido, compusieron para un programa de Radio MITRE, la letra de una “intervención” musical. La letra comenzaba con la frase “Nadie se atreva a tocar a mi vieja…”, luego se convirtió en un éxito musical. Pegó muy bien ese tema, todos lo cantábamos hasta en la cancha, alguna movilización y se convirtió en uno de esos temas musicales “marcas de época”.

Una época en la que Norma Pla increpaba a Cavallo, el periodismo se hacía eco del reclamo de los “abuelos” y los brindis de fin de año con un vaso de agua. ¿Recordamos esto todos, o como mecanismo de autodefensa preferimos mirar para otro lado?

El planteo es, que estaba claro cuál era el límite. Los viejos y viejas. Hasta ahí llegó y fue uno de los ejes reclamo y lucha que mayor apoyo y solidaridad despertaron en aquellos años. Con algunos temas (ese fue uno) no pudo el menemismo. Con otros si pudo: Lo estatal.

Años de campañas de desprestigio sobre lo estatal, (FFCC, ENCOTEL, ENTEL, AEROLINEAS, YPF, YCF) la burocracia, el gasto del Estado, los empleados públicos haraganes, la deficiencia de la administración pública y el déficit de ese “elefante” y tanto otro discurso, que los dueños del poder supieron construir una mayoritaria corriente de opinión favorable al desguace del Estado y las funciones del mismo. consolidar Ese era el límite impuesto y tolerado por la sociedad, al ajuste menemista.

Pasada la instancia de la creación de las AFJP, vistos y padecidos los primeros efectos de la reconversión previsional (¿Hoy reconocidos por todos?¿olvidados por muchos?), el pueblo, la sociedad o como querríamos denominar a ese colectivo que se oponía a las políticas de ajuste, marcaron el límite al ajuste cuando comenzaban a reprimir a los jubilados. El límite eran nuestros viejos y viejas.

Hace unas semanas, el gobierno nacional (que hace de los integrantes del gabinete en sillas de rueda una estrategia de marketing) quitaba las pensiones por Discapacidad. La Ley de reparación no reparó nada. Los odontólogos no atienden a los viejos (eso sí,el gobierno desarrolla una app para celulares y los jubilados pueden acceder al “porno”).

Hoy vemos como la llamada Ley de Reparación histórica para jubilados (artilugio legal para vaciar la ANSES y no pagar un peso a los jubilados y jubiladas que iniciaron juicio por la falta de movilidad jubilatoria), no repara nada sino que daña las condiciones de nuestros jubilados (intentos de armonización de las Cajas de Jubilación provinciales con las nuevas edades jubilatorias para elevar las mismas para acceder al beneficio jubilatorio y reducir el porcentaje de cálculo de los haberes) y los viejos se quedaron sin la tarjeta Argenta, medicamentos y sufren otros recortes en el PAMI, 800.000 jóvenes beneficiarios del Plan PROGRESAR, plan que ayudaba a garantizar el derecho social a la Educación, se quedan sin ese beneficio social. Ya los alumnos de las escuelas secundarias se quedaron sin las Netbooks del Plan Conectar. El ministerio de Eduación y deportes de Bullrich no imprime más libros porque según un funcionario de su ministerio, ya hay muchos libros en las escuelas.. Este gobierno corrió todos los límites. Nos movió el arco varios metros y pocos son/somos los que señalamos estas situaciones.

Jubilados y jubiladas, mujeres sin empleos formales (y por lo tanto aportes previsionales), discapacitados, jóvenes que quieren finalizar sus estudios, laburantes que al filo de perder el trabajo de quedan sin los Re.Pro, docentes sin paritarias, los trabajadores informales, recortes en medicamentos para jubilados y una lista que se engrosa semanalmente, se constituyen en nuevas víctimas del plan de ajuste para pagar intereses de Lebac’s y otros bonos de la fenomenal timba financiera.

Es el modelo económico implementado por Mauricio Macri que transfiere recursos del Estado para subsidiar la fuga de capitales, cierra fuentes de trabajo, sustituye la manufactura local por importados, cierra Pymes, cooperativas, industrias y comercios etc, etc.
Una sóla pregunta para todas y toddos: ¿Cuál es el límite que la sociedad argentina le impondrá al ajuste, al hambre y la discriminación?

*Secretario gremial de Amsafé.

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