En sintonía con Cambiemos, el vicepresidente de la Unión Industrial Argentina (UIA) consideró «absolutamente necesaria» una reforma tributaria para «bajar los impuestos al trabajo». El malestar de los gremios ya se hace oír.

Los intentos de reforma laboral que el Gobierno quiere instrumentar encontró el lógico eco en las patronales del campo y la industria. Tras eufemismos como la «baja de los impuestos al trabajo» y el “costo laboral”, que esconden una brutal flexibilización laboral, el sector empresario reiteró el pedido de una reforma tributaria y una baja de los impuestos al trabajo

La advertencia al gobierno de Mauricio Macri sobre la necesidad de un nuevo esquema se dio el marco de un encuentro que mantuvieron empresarios de diversos sectores, en el marco de la 131° Exposición Rural, en el predio ferial de Palermo.

El presidente de la Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (Copal) y vicepresidente de la UIA, Daniel Funes de Rioja, consideró «absolutamente necesaria» la implementación de una reforma tributaria.

El representante de las patronales no se anduvo con chiquitas: “»Considero absolutamente necesaria una reforma tributaria, aunque entendemos que los tiempos del Gobierno con sus necesidades fiscales, pero si queremos competitividad y acceder a los mercados internacionales necesitamos medidas fiscales que la favorezcan», afirmó Funes de Rioja en diálogo con Télam luego del encuentro que mantuvo con empresarios de diversos sectores, en el marco de la 131° Exposición Rural, en el predio ferial de Palermo.

Para tener una idea de quienes están detrás del ajustazo, basta con repasar quiénes participaron de la reunión además de Funes de Rioja: el presidente de la Cámara Argentina de Comercio (CAC), Carlos Di Fiori; el titular de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, Adelmo Gabbi; el titular de la Asociación Empresaria Argentina (AEA), Jaime Campos; y el presidente de la Sociedad Rural Argentina, Luis Miguel Etchevehere, Claudio Cesario, presidente de la Asociación de Bancos Argentinos (ABA), David Lacroze (coordinador de la Mesa de las Carnes), Federico Boglione (de la Asociación Argentina de Angus) y Pablo Taussig (de la Asociación Cristiana de Directivos de Empresa, ACDE), entre otros.

El presidente de la Copal argumentó que «desde el punto de vista de los impuestos del trabajo se ha pedido un mayor espacio para los convenios de corresponsabilidad gremial y bajar la presión impositiva sobre el trabajo”, y añadió el típico disfraz discursivo de toda flexibilización desde los 90 en adelante: “Queremos la formalización del empleo para bajar el porcentaje en negro, como así también la economía en negro, porque no solo es distorsivo de la competencia, sino también de la provisión de insumos, porque el que no paga ningún impuesto tiene el bolsillo más flexible para comprar».

Etchevehere se sumó al pedido de baja de impuestos, y el diario La Nación tomó nota: «Desde ingresos brutos hasta tasas municipales son impuestos que se van sumando», destacó el capo de la Rural, y agregó: «Tenemos que tener una carga impositiva igual a la de nuestros países competidores».

Gremios de punta

El secretario general del sindicato de Peones de Taxis, Omar Viviani, explicó que los motivos del regreso a la CGT del Movimiento de Acción Sindical Argentino (Masa), integrado por su gremio, la Unión Ferroviaria, Gas y Upcn, entre otros) «es por la situación que están viviendo miles y miles de trabajadores desocupados o suspendidos, que la están pasando mal».

El dirigente remarcó “la crítica situación que atraviesan los trabajadores con despidos, suspensiones y cierres de empresas y fábricas. No podemos estar desunidos”.

Otro que mostró su descontento con las polìticas de Cambiemos hacia los trabajadores fue el secretario adjunto del gremio de Camioneros, Pablo Moyano, quien sentenció: «A Macri hay que hacerle un paro».

A esos dirigentes nacionales se suman las voces de los líderes de los gremios locales, quienes se pronunciaron rotundamente contra cualquier intento de flexibilización laboral.

Así, por ejemplo, Antonio Donello, secretario general de la UOM Rosario, ratificó que su gremio “no va a dejar que avasallen los derechos de los trabajadores con una reforma laboral, y que “si el ministro de Trabajo quiere modificar las leyes laborales, tiene que hacerlo a favor del trabajador”.

Antonio Ratner, del sindicato de Trabajadores Municipales de Rosario, sostuvo que “la reforma de Brasil perjudica y avasalla sobre derechos laborales, poniendo al trabajador casi en un marco de neoesclavitud, y llamó a “estar atentos de lo que pase en Argentina los próximos meses”, en declaraciones al sitio Conclusión.

Por último, el secretario general de la Asociación Bancaria de Rosario subrayó: “La historia es repetida y nos traslada nuevamente a la década del 90. Ya hemos vivido una experiencia donde los instrumentos flexibilizadores se promocionaron para defender el empleo y el resultado fue pérdida de puestos de trabajo y precarización laboral”.

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