Las pre candidatas al Concejo municipal y al Congreso nacional, debatieron en Medicina sobre “La salud de las mujeres, las mujeres en la salud”. El encuentro, organizado por COAD, tuvo como eje principal las políticas y estrategias a desarrollar en materia de salud sexual, reproductiva y de cuidados del cuerpo.

Todas se encontraron y necesitaron alguna vez del “ismo”. En las ollas populares o con el primer pie puesto en las instituciones, cuando cayó en la cuenta que era víctima de violencia de género, cuando escuchó en una asamblea a una compañera organizada. Alguna no concibe su femin-ismo sin otros ismos: el peronismo o el socialismo, por ejemplo. Lo cierto es que son cinco pre-candidatas y todas defendieron esa pertenencia a un movimiento de mujeres que también es una forma de pararse frente al mundo y la política que representan. Majo Gerez, Virginia Grisolía, Norma López, Majo Poncino y Caren Tepp debatieron este jueves frente a un salón lleno de la Facultad de Medicina. La charla “La salud de las mujeres, las mujeres en la salud” fue organizada por COAD, el gremio de los docentes universitarios.

Si no fuera por la apertura de los últimos años y el broche de oro de la materia electiva sobre aborto, la facultad de Medicina seguiría ligada a una de sus máximas críticas: ser un espacio de creación de paradigmas conservadores. Las pre-candidatas invitadas celebraron, directa e indirectamente, la posibilidad de estar ahí, copar una de las tantas salas de la facultad y debatir sobre qué se puede hacer y qué postura tienen frente a las problemáticas que atraviesan a las mujeres y su salud. Fueron cinco las que se acercaron, sólo una, Caren Tepp (Ciudad Futura), pre candidata a la Cámara de Diputados de la Nación. Faltaron tres que habían confirmado: Daniela León, María Eugenia Schmuck y Gabriela Sosa. Del resto, nada.

El debate fue más bien una entrevista, dinámica, que en algunos casos se percibió como unos mates compartidos, y en otros, como cualquier asamblea política en las que ya se han cruzado. Las periodistas Sonia Tessa, Lilian Alba y Virginia Giacosa guiaron, con preguntas concretas para cada una, las dos horas de charla. Y a pesar de ese orden preestablecido, en el andar de la palabra se percibieron cuáles son las principales inquietudes, de los dos lados: de las que quieren ocupar una banca, de quienes tienen que votarla.

La primera temática fue la que todos y todas esperaban: el aborto. “¿Vas a acompañar el proyecto de Ley para la interrupción legal del embarazo? ¿Te comprometés a generar estrategias para que llegue a debatirse en comisiones?” La receptora de esas preguntas fue Caren Tepp. La respuesta fue concreta y hasta despertó algunas risas. “Sí, me comprometo”, soltó frente al auditorio. Tepp consideró que el aborto no legal es una de las principales deudas de la democracia argentina. También aprovechó el momento para expresar la preocupación de Ciudad Futura por los retrocesos que se está sufriendo en el país en materia de derechos para las mujeres.

La discusión por la interrupción legal del embarazo (ILE) tuvo su anclaje local. ¿Cómo mejorar el acceso en los efectores locales? ¿Qué pasa con los objetores de conciencia? ¿Y con las condiciones laborales de las médicas y los médicos que eligen acompañar a las mujeres? También se habló de las industrias farmacéuticas y los otros poderes que necesitan que el aborto sea ilegal en Rosario y todo el país: desde el médico y académico, hasta el eclesiástico. Virginia Grisolía, en ese sentido, no se olvidó de destacar la relación de varios partidos ahí representados con el Vaticano.

La coyuntura local tuvo lugar también con el acceso a la salud, el trabajo y la vivienda para la población trans; discusión en boca de todos y todas desde el asesinato, la semana pasada, de Pamela Tabares. El pedido por la real aplicación de la Educación Sexual Integral en las escuelas se sintió con fuerza, especialmente cuando fue el turno del público.

Los momentos más intensos, sin embargo, fueron al final. Cuando las pre candidatas hablaron desde las propias vivencias, dejando de lado lo colectivo, diciendo cómo se dieron cuenta que son feministas, el -ismo es indispensable e inherente a sus vidas y militancias. Fue cuando Poncino contó cómo discutía en su casa por la división de las tareas del hogar y cuando Majo Gerez admitió que fue “re fácil”, aunque haya sido de grande, y todas en el público se sintieron parte. Fue también cuando Caren Tepp confesó que apenas empezó a circular los caminos del Concejo Municipal recibió insultos de todo tipo sólo por ser mujer. Y cuando Norma López se emocionó mencionando a sus mujeres referentes. También López marcó la intensidad del final, llamando a priorizar al movimiento de mujeres por sobre todas las campañas. “Salgamos a patear puertas juntas”, arengó al cierre, cuando todos y todas se pusieron de pie y no hubo más que decir.

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