Cuando el árbitro tomó la pelota y pitó el final del partido los hinchas canayas salieron como estampida del estadio. Los jugadores saludaron en el medio del campo y no hubo ni un solo aplauso. Un viento helado limpiaba el cielo tormentoso y calaba los huesos. El empate en cero tuvo sabor a nada para los centralistas.

Central jugó más de un tiempo con un hombre de más pero nunca puso en riesgo el arco defendido por Sebastián Torrico, salvo al final con un cabezazo de Fernando Zampedri que fue a sus manos.

El  mezquino equipo alternativo que presentó San Lorenzo, se paró bien de entrada y puso un cerrojo casi infranqueable a las intenciones locales. Ni que hablar cuando se fue expulsado Víctor Salazar (ex Central) por una entrada fuerte contra Santiago Romero que era más para una amarilla que para irse a las duchas.

Los de Boedo solo jugaban a aprovechar algún error o a sorprender con un contragolpe. En esa última línea de fuego auriazul se hizo fuerte Mauricio Martínez, quien se ganó varios aplausos por sus salvadores cortes y despejes.

Del medio para adelante, la dinámica centralista chocaba y volvía a chocar contra un paredón azulgrana. Ni Washington Camacho ni Federico Carrizo podían con su fastidio. El Colo Leonardo Gil luchaba cuerpo a cuerpo en el medio pero no aportaba juego.

La impotencia fue ganando a todo el equipo de Arroyito: no podía generar una sola jugada clara, y sus delanteros Marcos Ruben y Fernando Zampedri se ahogaban entre los defensores del Ciclón.

El segundo tiempo fue más de lo mismo y los minutos parecían horas. Mientras tanto, el día lluvioso cedía ante un viento helado que limpiaba el cielo de nubes negras, pero en el campo de juego no había claridad. Quizá un poco tarde, ingresó Colman por Romero. La esperanza se mantuvo hasta el final pero, claro, el milagro no llegó y el hincha centralista se fue masticando bronca. Los santos siguen marchando.

“Fuimos impacientes buscando el último pase. Tenemos que tener más paciencia, seguir elaborando mucho más”, dijo un optimista Paolo Montero a la prensa tras el encuentro por la 2ª fecha del torneo.

A pesar der que reconoció la falta de juego ofensivo, se mostró conforme: “Me deja contento el cero en el arco “, dijo el entrenador canaya.

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