Lo hemos indicado, y lo hemos probado: los corruptos son ellos. El gerente de una corporación energética que opera como funcionario estatal apareció involucrado en las filtraciones de paraísos fiscales Paradise Papers, a las que tuvo acceso el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ). Es, claro, Juan José Aranguren, ministro de Energía y ex titular de Shell, quien fue director de una sociedad offshore creada en Barbados para proveer gasoil a América latina.

Durante el gobierno de Mauricio Macri, esa sociedad “ganó 13 contrataciones para proveer al Estado”, según la información que reveló la periodista Mariel Fitz Patrick, integrante del Consorcio. La nueva filtración indica que el ministro de Energía –que ya tiene una denuncia penal por haber beneficiado con el aumento del gas a la petrolera de la cual todavía es accionista– fue director de una sociedad subsidiaria de Shell para proveer gasoil al continente. Esa firma, radicada en Barbados, fue adjudicataria de 13 contrataciones para proveer gasoil al Estado durante el gobierno de Macri. Por sólo siete de esas contrataciones, detalló Fitz Patrick, la petrolera obtuvo 150 millones de dólares.

Al descubierto, el ministro Aranguren respondió que no recordaba el nombre de la offshore creada en 1996, de la que fue director, y que integró la sociedad porque trabajaba en Shell y no para acrecentar su patrimonio personal. Ante la incompatibilidad de intereses para negociar desde el Estado el precio del gasoil, Aranguren dijo que por ese motivo delegó dicha negociación en manos del ministro de Producción Francisco Cabrera. Es difícil concebir que alguien resulte director de una empresa y no logre evocar siquiera su marca.

La compañía continúa operando y sostiene negocios con el Estado argentino. Vale recordar que en 2016, Aranguren fue denunciado penalmente por beneficiarse con el tarifazo de gas. Los diputados por el Frente Para la Victoria Martín Doñate y Rodolfo Tailhade denunciaron que el funcionario “se vio directamente beneficiado con el aumento de gas al cumplir un doble rol como funcionario público y accionista de Shell S.A.” y que durante su gestión las acciones de Shell incrementaron su valor. La denuncia penal quedó radicada en el Juzgado Federal 9, a cargo del juez Luis Rodríguez.

Como señalamos en estas páginas, antes de conocerse que Aranguren estaba en la lista de funcionarios en los “Paradise Papers” se había filtrado que el ministro de Finanzas, Luis Caputo, administró una sociedad offshore hasta desempeñarse en la función pública. Según la información a la que tuvo acceso el Consorcio de Periodistas, Caputo administró Noctua Partners LLC, una gerenciadora de fondos de inversión de la ciudad estadounidense de Miami vinculada a Delaware y las Islas Caimán, “dos jurisdicciones donde rigen el secreto y las ventajas fiscales”. También fue manager de Alto Global Fund, un fondo de inversión de alto riesgo.

Así las cosas, los medios han resignado el deber de informar al respecto. Nosotros, lo estamos haciendo.

Caputo, hasta el cuello

El ministro de Finanzas argentino, Luis Caputo hasta el cuello; pero no importa porque la tapa de hoy es D´Elía. El funcionario nacional está involucrado en una red de sociedades offshore. Esto se comprobó a través de una nueva megafiltración global de documentos conocida como Paradise Papers.

La información –que proviene de Appleby, un estudio de abogados especializado en crear offshores, y de Asiaciti Trust– generó inquietud mundial: involucró a la reina Isabel del Reino Unido; al secretario de Comercio de Estados Unidos, Wilbur Ross, entre otras 120 figuras internacionales.

En una tibia defensa, Caputo aseguró que ya se desvinculó de los fondos en los que aparece señalado –no figuran en su declaración jurada– y afirmó que no existe conflicto de intereses.

El nuevo escándalo parte del análisis de 13,4 millones de documentos (más de 1.4 terabyte de información) que coordinaron el Consorcio Internacional de Periodismo de Investigación (ICIJ) y el diario alemán Süddeutsche Zeitung (en la Argentina incluyó a La Nación y Perfil, que no difunden los resultados).

Son los mismos que motorizaron los Panama Papers; vale recordar que allí quedó involucrado el presidente Mauricio Macri en offshores en Panamá y las Islas Bahamas. El Poder Judicial argentino se ocupó de sobreseer al Presidente en diversas instancias.

Uno de los involucrados en la nueva filtración es el ministro de Finanzas argentino. Caputo fue el administrador de Noctua Partners LLC, una gerenciadora de fondos de inversión de Miami con actividad en las guaridas fiscales de las Islas Caimán y de Delaware.

Noctua es subsidiaria de Noctua Asset Management LLC, de Delaware, que es a su vez la propietaria de Alto Global Fund. Caputo también manejó este último fondo, Alto Global, inscripto en las Islas Caimán el 3 de julio de 2009, que administraba inversiones de riesgo por más de 100 millones de dólares.

Estas empresas se ramifican mediante un esquema de cajas chinas con otras llamadas Argentina Fund LTD y Argentina Master Fund. Las últimas operaron en territorio nacional junto con Alto Global y se radicaron en la calle Martha Lynch 489.

En esta red de offshores crearon también el 6 de mayo del 2009 la firma Noctua International WMG, registrada también en Delaware, y Lacrosse Global Fund Services, que en la Argentina fue registrada como Lacrosse Global Fund Services Argentina SRL, con domicilio en Alem 928 piso 7. El financista argentino Martín Guyot, radicado en Miami, figuró como su CEO y Caputo como su “Jefe de Inversiones”. Guyot aparece como su socio en las distintas sociedades.

El ministro de Finanzas se defendió ante los medios locales que publicaron la filtración: “No hay ningún conflicto de interés, hoy no tengo nada que ver ni con Axis ni con Noctua. Es más, hoy desfavorezco a mis ex socios, en lugar de favorecerlos. Ningún fondo que haya litigado contra la Argentina estuvo vinculado a Noctua, no lo creo. Pero la verdad es que no lo sé. Si fuera así, me trago este teléfono y me tiro por la ventana”, aseguró Caputo ante los medios que publicaron la investigación.

También dijo que renunció a ambos fondos en diciembre de 2015, previo a la negociación que condujo con los fondos buitre, donde se les pagó la totalidad de lo que reclamaban. Ninguno de los fondos figura en su declaración jurada.

Caputo aseguró que es porque no fue accionista de los fondos (“hasta donde yo sé”, aclaró), sino un “asesor financiero” para “friends and family” (no descartó que algún familiar suyo aparezca entre los que invirtieron en esos fondos).

Cabe recordar que la creación de empresas offshore tiene objetivos inequívocos: lavado, blanqueo y fuga de dinero. Se ha comprobado en el orden internacional que los empresarios que las llevan adelante carecen de objetivos inversores de carácter productivo.

Macri en offshore

De los Panama Papers surgió que el presidente de Argentina Mauricio Macri fue director en las sociedades Fleg Trading Ltd, registrada en las islas Bahamas desde 1998 y con funcionamiento hasta 2009. En este contexto y aunque no forma parte de los documentos filtrados porque no se fundó con ayuda de Mosseck Fonseca, apareció una segunda empresa vinculada al presidente Macri, Kagemusha SA, integrada en mayo de 1981 y que todavía está activa según el Registro Público de Panamá.​

Luego de conocerse la información, los expertos en asuntos de lavado de dinero reclamaron se investigue el rol de Macri en un supuesto ilícito.​ Con esos fundamentos, legisladores y dirigentes opositores exigieron investigar al titular del ejecutivo desde el Congreso.

El fiscal Federico Delgado resolvió impulsar una imputación penal contra el presidente Macri por “omisión maliciosa” en su declaración jurada, tras considerar razonable la denuncia planteada por el diputado del Frente para la Victoria, Norman Darío Martínez. La denuncia se asentó en los documentos filtrados y la causa quedó a cargo del juez Sebastián Casanello.

El presidente Mauricio Macri reconoció su vinculación con las dos sociedades mencionadas por los Panama Papers y afirmó que se trata de una empresa familiar, que ocasionalmente habría dirigido y que nunca tuvo una participación en el capital de esa sociedad, razón por la cual no estaban en su declaración jurada patrimonial y que era director nominal ya que las mismas fueron creadas por su padre.

Sin embargo, en un dislate más, el Poder Judicial resolvió que Macri “no fue socio ni accionista” y que “no percibió dividendos ni ningún tipo de utilidades ni ganancias” de las firmas offshore Fleg Trading de Bahamas y Kagemusha de Panamá. De ese modo los jueces cómplices lo despegaron de la causa de los Panamá Papers, uno de los casos que marcó el inicio de su gestión de Gobierno.

En el fallo, que lleva la firma del juez nacional Andrés Fraga, el magistrado explicó que el Presidente “sólo aceptó el cargo de director para el que fue designado por Francisco [Franco] Macri, al solo y único efecto de designar un reemplazante y renunciar”. La resolución parece redactada por un abogado del acusado.

* Director La Señal Medios / Sindical Federal / Área Periodística Radio Gráfica

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