Rosario y Santa Fe se han convertido en el centro de la resistencia a la flexibilización laboral y la reforma contra el régimen jubilatorio que impulsa el gobierno nacional. Con nuevos nucleamientos en los que se encuentran las distintas líneas de la CGT y la CTA, con actos, marchas y volanteadas, los sindicatos de la ciudad y la provincia –que enfrentaron desde un primer momento las políticas antiobreras del macrismo–, se pusieron a la vanguardia del rechazo al ajuste que pretende profundizar la Casa Rosada a pedido del Fondo Monetario Internacional (FMI) y los grupos económicos concentrados. Uno de los referentes del nacido al calor de estas peleas Movimiento Obrero Santafesino (MOS), Alberto Botto, titular de Luz y Fuerza, este jueves pintó el cuadro con claridad: “La postergación del debate sobre la reforma laboral es un triunfo de las expresiones de unidad del movimiento obrero del interior del país. Sigamos atentos por la reforma previsional y tributaria”.

Dinámica sindical

La semana que culmina mostró nuevamente a un movimiento obrero rosarino y santafesino hiperactivo. Fueron siete días de batallar frente a lo que a nivel nacional se daba como un hecho: la llegada del proyecto de reforma laboral “acordado” con el triunvirato de la CGT al Congreso. El encuentro del fin de semana en Luján (provincia de Buenos Aires), en el que se congregaron la Corriente Sindical Federal y los sectores representados por Pablo Moyano junto a las dos CTA, esperanzó a la dirigencia gremial del interior.

El martes 21 de noviembre, en la sede local de la Unión Obrera Metalúrgica, la Mesa de Organizaciones Sociales y Políticas, encabezadas por diversos sindicatos locales, además de otros espacios, presentó su rechazo formal a las reformas impulsadas por el gobierno nacional. La actividad fue acompañada por referentes gremiales de la CGT y la CTA, movimientos sociales, de derechos humanos, dirigentes políticos de diversos espacios –principalmente el peronismo, incluidos todos los sectores del Frente Justicialista–, legisladores nacionales, provinciales y locales.

En el acto se leyó un duro documento de repudio al conjunto “de los proyectos de ley de reforma del sistema previsional, laboral, y contra la suba indiscriminada de tarifas”.

“Rechazamos en todos sus términos los proyectos de ajustes y precarización laboral, el proyecto de reforma del sistema jubilatorio”, señaló el texto leído por distintos representantes. También se denunciaron los “feroces y sistemáticos tarifazos que afectan a los ciudadanos en su vida cotidiana y a las pequeñas y medianas empresas”.

Entre otros señalamientos, el comunicado repudió la “criminalización de la protesta”, la “persecución de las luchas sociales” y “de las expresiones opositoras a este gobierno”.

Para la Mesa de Organizaciones, “la propuesta de flexibilización laboral tiene por objetivo precarizar el trabajo, desregular los convenio colectivos y aumentar las ganancias de los empresarios a costa de los derechos de los trabajadores”.

“Lo que anticipaba el gobierno desde antes de las elecciones de octubre, hoy es una triste realidad. Luis Caputo, ministro de Finanzas, dijo en Nueva york, frente a jefes de bancos y fondos de Wall Street: «Si ganamos en octubre, vamos a un ajuste durísimo»”, se recordó.

“Tenemos que parar este plan de ajuste, hambre y desocupación que propone el gobierno nacional, y estamos convencidos de que la única forma de llegar a este fin es unidos, allanando las diferencias y convocando a todos los sectores que están de acuerdo con esto”, se dijo en la sede de la UOM.

En la calle

El miércoles pasado, el Movimiento Sindical Rosarino (MSR), junto al nuevo nucleamiento , Movimiento Obrero Santafesino (MOS), que incluye a la CTA Santa Fe; las regionales de las CGT Santa Fe, San Lorenzo, Venado Tuerto, Rafaela, Reconquista; la Festram, Amsafé Provincial y ATE Consejo Directivo Provincial, salió a la calle a dar el debate sobre las consecuencias de las reformas macristas.

En plena peatonal, dirigentes y militantes de los gremios locales irrumpieron en pleno centro rosarino para advertir sobre el “ajuste, la reforma laboral y la reforma tributaria”. “Con las medidas del Gobierno los trabajadores van a poder ser echados en cualquier momento”, señalaron a través de un volante que era entregado a la gente que circulaba por la tradicional arteria comercial.

“La gente tiene que saber que va a pagar más impuestos, se va a jubilar más tarde y va a cobrar menos de jubilación, que el sueldo va a valer menos y que cuando quieran, los van a poder echar”, dijo Martín Lucero, de Sadop, uno de los referentes sindicales que decidió salir a hablar cara a cara, para romper el cono de silencio sobre las consecuencias de las reformas que montan las grandes corporaciones de la comunicación.

Alberto Botto, secretario general de Luz y Fuerza y del MSR, explicó que el objetivo de estas actividades es “hacerle llegar a la gente las consecuencias de las reformas”. “Para nosotros no es una reforma, sino un claro ajuste que viene a quitarnos los derechos”, apuntó.

Otras voces

“La reforma es sólo un ajuste, ese es el título”, afirmó Daniel Gutiérrez, Pro-Tesorero de la UOM Rosario. El dirigente fue el responsable de hacer pública la posición de su sindicato:  “La UOM ha rechazado todas las causales que ha impuesto o quiere imponer el Gobierno Nacional”.

El secretario general del gremio de Recolectores de Rosario, Marcelo Andrada, uno de los hombres de Pablo Moyano en la ciudad, también fue contundente a la hora de marcar posiciones. “Esta ley, así, no sale. Los trabajadores haremos paro, movilizaremos y hablaremos con todos los legisladores y gobernadores posibles para frenar este engendro que sólo quiere sacar derechos laborales”, advirtió.
Humberto García, secretario general de Encargados de Edificio (Suteryh), evaluó por su parte que “la CGT, junto a todos los dirigentes sindicales, debemos estar en la lucha con los pies en el barrio, dejando en claro que sin diálogo no hay consenso para esta ley y no permitiremos que se apruebe nada que vaya contra los derechos laborales de todos los trabajadores de este país”.

Por fuera de las diferentes corrientes de la CGT y las CTA, la Federación Nacional Aceitera, a través de su titular, Daniel Yofra, criticó duramente el proyecto de reforma laboral de Macri, y lo inscribió en “el panorama reformista que se refleja en los países latinoamericanos”. “Es uno de los instrumentos para lograr una reestructuración social amplia que va en contra de los derechos humanos básicos, a partir de las ideas rectoras de libertad individual”, consideró Yofra.

En el sur provincial

En el marco de las múltiples acciones que se desplegaron a lo largo y ancho de la provincia, referentes del Movimiento Sindical Rosarino confluyeron con la Intersindical de Firmat en una jornada de protesta en esa localidad del sur santafesino. Uno de los asistentes al encuentro, Alberto Botto, de Luz y Fuerza, llamó a “seguir construyendo unidad y resistir el ajuste”, y añadió: “Pero también exigir que se terminen los que atienden de los dos lados del mostrador como funcionarios y empresarios. Tiene que haber reglas claras».

“La postergación del debate sobre la reforma laboral es un triunfo de las expresiones de unidad del movimiento obrero del interior del país. Sigamos atentos por la reforma previsional y tributaria”, agregó Botto.

Otro de los que participaron desde Rosario, el titular de Sadop, Martín Lucero, subrayó que “las reformas laborales no generan empleo”. “Lo que genera empleo son políticas de protección del empleo y la industria nacional, el desarrollo social, y políticas que fomenten la equidad”, apuntó el referente sindical.  

Amsafé y Ctera, contra el ajuste

La titular del gremio de los maestros provinciales (Amsafé) y de la Confederación de los Trabajadores de la Educación (Ctera), Sonia Alesso, denunció que el ajuste que impulsa el gobierno nacional “es un retroceso brutal que ni en los 90 se atrevieron a hacer”. Sobre las medidas que piensan llevar a cabo desde el movimiento sindical, aseguró que van a “marchar expresando un profundo rechazo a estas tres leyes (reforma laboral, previsional y tributaria) que van a recortar derechos a los trabajadores y aumentar la rentabilidad empresaria”.

“Los ahorros del recorte brutal que pretenden hacer, irán a pagar intereses de la deuda externa, no a mejorar la economía de la Argentina. Las reformas laboral y fiscal afectarán a miles y miles de trabajadores de la educación de todo el país y a sus alumnos”

Con relación a la reforma previsional Alesso fue taxativa: “Es peor que la ley de emergencia económica y previsional que se votó con la Banelco en los 90, que recortó derechos a los jubilados del régimen general y a los docentes en particular”.

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