El repudio al fallo de Servini de Cubría fue unánime entre las distintas corriente del peronismo rosarino y de la región. La palabra de María de los Ángeles Sacnun, Marina Magnani, Alejandra Rodenas, Norma López, Osvaldo Miatello y Eduardo Toniolli.

La intervención del Partido Justicialista a nivel nacional, decretada por la inefable y eterna jueza María Romilda Servini de Cubría, generó una fuerte reacción por parte de los distintos espacios internos del peronismo local, que al igual que el santafesino, desde hace unos años convive con todas las corrientes en un modelo de unidad en la diversidad, que se erige como ejemplo a la hora de las proyecciones para 2019. Hacia ese horizonte electoral, todas las voces consultadas por este medio coinciden en señalar que apunta la polémica intromisión judicial que favorece al proyecto de continuidad en el poder de Mauricio Macri y Cambiemos.

No es un sello

“Desde la departamental Rosario rechazamos, tal cual lo hicieron las autoridades nacionales y provinciales, cualquier tipo de intromisión externa en lo que tiene que ver con la elección, en este caso la imposición, de autoridades partidarias por parte de la Justicia Federal”, aclaró en diálogo con el eslabón el titular del PJ local y concejal, Eduardo Toniolli.

El edil peronista y referente del Movimiento Evita consideró que el de Servini de Cubría es un fallo “de carácter político”, que “no tiene un sólo párrafo que remita a alguna cuestión judiciable”. “Este fallo tiene nombre y apellido y es Mauricio Macri. Sólo basta ver a quién se favorece con este intento de desarticulación, a una año del proceso electoral nacional en el que se va a poner en juego la presidencia de la nación”, se quejó Toniolli.

Para el concejal y congresal del PJ “no hay ningún motivo para la intervención porque el partido tiene su Congreso Partidario en pleno funcionamiento, su Consejo Nacional que se reunió hace una semana, tiene sus congresos provinciales y sus consejos departamentales en pleno funcionamiento”. Y añadió: “A diferencia de otros partidos políticos, que sabemos que está lleno de partidos que son sólo un sello, con sólo un acta manejada por un abogado como el PRO, paradójicamente se interviene al partido más grande de Argentina, con más cantidad de afiliados y con mayor actividad”.

“Rechazamos cualquier tipo de intervención porque es una intromisión indebida en un partido político, que según nuestra Constitución son la base de la democracia. Y además, no en cualquier partido, sino en el más importante de la oposición, y en uno que a lo largo de su vida ha sufrido proscripciones y persecuciones, lo que lo hace doblemente grave”, remarcó Toniolli.

Oposición de diseño

Consultada por este medio, la senadora nacional María de los Ángeles Sacnun, del bloque Frente para La Victoria – PJ, evaluó que la intervención del justicialismo es consecuencia de “las políticas de Mauricio Macri con respecto a la oposición”. “Es esa oposición de diseño lo que quieren construir, como dijo en su momento la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner”, apuntó la legisladora santafesina, y amplió: “Es parte del andamiaje que están armando de cara al 2019”.

Según Sacnun, “como el gobierno nacional advierte que no puede garantizar una cantidad de puntos determinados, necesita bajar el porcentaje de intención de votos del principal partido de la oposición, y para ello requiere un partido dividido, que no avance en un proceso de unidad”.

“Hay que señalar que es un duro golpe hacia la democracia, porque esta intervención remite a otras, que ocurrieron en épocas nefastas, como fueron las dictaduras de Aramburu, Onganía y Videla”, completó la senadora nacida en Firmat.

Barrionuevo, un símbolo

Otra voz relevada por el eslabón, fue la de la concejala Marina Magnani, quien comparte la bancada de Unidad Ciudadana con Andrés Giménez. La también integrante de La Cámpora, recordó que “en el PJ ha habido muchos referentes que tuvieron posiciones ambiguas con respecto a Cambiemos, de acompañamiento a las políticas económicas”, pero que “también hubo muchos otros dirigentes que tuvieron posiciones de resistencia”. Tras eso, analizó que “a dos años de gobierno, cuando esos dirigentes que tenían posiciones de acompañamiento al gobierno nacional empiezan a replantearse su actitud, y a asumir una más crítica, de más confrontación, sobre todo a la reforma laboral que el gobierno impulsa con tanta fuerza, o a la reforma previsional, cuando se empieza a consolidar esa perspectiva más opositora, a través de su brazo judicial el macrismo interviene el Partido Justicialista”.

“Esto habla a las claras de que el gobierno no quiere que se consolide un frente opositor, y pretende eliminar esa posibilidad”, planteó Magnani. Y amplió: “Y lo hacen de la mano del Poder Judicial, que es con lo que vienen persiguiendo a la principal oposición, que es Cristina Fernández y el kirchnerismo, con falsas causas judiciales para deslegitimarlos y estigmatizarlos públicamente”. Para Magnani el fallo judicial “es una barbaridad jurídica”.

Sobre la designación del titular del gremio Gastronómico como interventor, la concejala observó que “se trata de un dirigente muy comprometido con Cambiemos”, y que “expresa a un sindicato con altísima precarización laboral y trabajo en negro”. “Es muy simbólico como mensaje hacia el futuro, porque impone una imagen del trabajo de perspectiva bien neoliberal, y hace evidente que detrás del fallo hay una voluntad que no es de un operador judicial sino del corazón mismo del gobierno”, destacó Magnani.

Una jueza militante

El edil de Compromiso con Rosario, Osvaldo Miatello, calificó al fallo de Servini de Cubría como “una clara medida política, a pedido, que no tiene nada que ver con lo jurídico”. “No hay fundamentos jurídicos, parecen opiniones de un dirigente de un sector interno del Partido Justicialista, no hay una sola línea que fundamente la necesidad de intervenir el partido”.

“De lo que se trata es de seguir intentando, porque no lo van a conseguir, destruir al principal partido de la oposición y a la principal alternativa de gobierno a futuro. Es repudiable y condenable y hay que defender las autoridades legítimas del partido”, dijo Miatello a este semanario.

Un país sin oposición

En diálogo con este medio, la concejala Norma López, del bloque Frente para la Victoria-PJ –al igual que Roberto Sukerman– advirtió que “la intervención del Partido Justicialista, cuando no había ninguna situación que diera la posibilidad de accionar de esta manera, se entiende solamente desde el autoritarismo del macrismo”. “Se pretende anular a la fuerza opositora de mayor fortaleza en nuestro país para poder avanzar con el modelo de exclusión y neoliberalismo”, agregó.

“Nuestro partido es soberano y representativo de los intereses que históricamente el justicialismo defendió, y por eso tenemos que seguir en la lucha para dar vuelta atrás el fallo al que nos somete la Justicia a todos los afiliados y a los argentinos”, afirmó López, para luego recalcar: “Lo que pretende el macrismo, de la mano de la corporación judicial, es dejar sin oposición, sin posibilidad de conformar una verdadera fuerza opositora en nuestro país”.

Arbitraria e improcedente

Apegada a su formación jurídica, la ex magistrada y actual diputada nacional Alejandra Rodenas, posó su mirada sobre el fallo de Servini de Cubría. “No justifica cuáles son las irregularidades cometidas por el PJ para que merezca ser intervenido. La mayoría de los argumentos expuestos por la jueza son de carácter político, no jurídico”, dijo a el eslabón.

“El fallo –abundó la legisladora justicialista–, no expresa cuáles son los supuestos especiales que fundamentan haber dado lugar a una vía tan excepcional que relega el derecho a defensa del demandado, dejándolo sin derecho a descargo, es decir a ser oído por el juez, y hasta desconociendo la existencia del proceso judicial en su contra”.

Para Rodenas “esta medida es aún más condenable porque se encuentra en juego una institución clave para la democracia”. “Decidir la intervención de un partido político resulta una medida extrema, de carácter especialmente sensible, toda vez que son consagrados por la Constitución Nacional como instituciones fundamentales del sistema democrático” apuntó Rodenas, citando el artículo 38 de la Constitución Nacional.

“Tampoco expresa argumentación alguna de porqué elige a Luis Barrionuevo como interventor”, observó la diputada nacional, quien en ese punto consideró que “es cuanto menos curiosa la decisión”.

En resumen, para Rodenas el fallo de Servini de Cubría “se trata de una medida improcedente en lo jurídico, arbitraria en lo institucional; proscriptiva en lo político”.

¿Qué odian los que odian?

Por Carola Nin*

Cuando me pidieron que escriba estas líneas, pensé que sería mejor no ceder a la tentación de ser categórica. Ante la sensación de avasallamiento, las afirmaciones suelen ser fruto de las heridas o simples reacciones que pueden no contribuir en nada. Decidí, entonces, abrir el juego a través de la interrogación.

En principio, me pregunto si el fallo y la intervención hubieran tenido lugar en un gobierno exitoso, sin escándalos de corrupción, cuentas offshore por doquier y perdones otorgados a familiares.

Me pregunto, luego, si la Jueza Servini de Cubría hubiera fallado contra el partido más importante de la oposición en un contexto de bienestar, sin aumentos de tarifas, con control de la inflación y aumento real de los salarios y el empleo.

Me pregunto también si el PJ estaría intervenido si este gobierno de lúcidos, el del “mejor equipo de los últimos 50 años”, estuviera achicando la desigualdad.

Ante la “espectacularización” de la intervención, además, me pregunto qué odian los que odian el peronismo.

Aquí no hay máscara ni versiones exageradas. Me pregunto si le temen a este movimiento herido y desunido. Me pregunto cuánto miedo le tienen a nuestra historia y a las marcas de felicidad que dejó de generación en generación.

Con el peronismo hubo niños felices. ¿Es un pecado?

Me pregunto si efectivamente creen aquello de que el peronismo es el hecho maldito de la historia argentina.

Me pregunto si aún es posible soñar con un país con justicia social.

Me pregunto de nuevo: ¿Qué odian de nosotros?

Me pregunto: ¿Hasta cuándo?

*Ex Ministra de Educación de la provincia de Santa Fe

No improvisan, vienen por todo

Por Sebastián Artola*

El retroceso de derechos que quieren llevar adelante y el saqueo sobre nuestros países saben que sólo cierra con un régimen autoritario. No tienen problemas en pisotear el estado de derecho, vulnerar las más elementales libertades y garantías civiles, reprimir, matar y ahora atentar contra uno de los pilares de la democracia interviniendo el partido político más importante de la oposición. No es sólo acá. La detención de Lula en estos días forma parte de la misma estrategia. Es un plan continental que busca disciplinar a nuestros pueblos, proscribir políticamente a las mayorías y frenar la reconstrucción de los proyectos populares y democráticos en la región. Frente a esta realidad, es necesaria la más amplia unidad social y política, la solidaridad plena, activa y sin fisuras, el estado de movilización de todas las fuerzas políticas democráticas y populares, para frenar el avance autoritario del revanchismo oligárquico que encabeza Macri y no dar ni un paso atrás en la posibilidad misma de seguir viviendo en democracia.

*Congresal provincial del Partido Justicialista Santa Fe.

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