Este martes comenzó a discutirse en la Comisión de Gobierno del Concejo Municipal un nuevo marco regulatorio para la noche rosarina. “Es importante incorporar no solamente la lógica del control sino fundamentalmente dar un debate acerca de qué modelo de ciudad queremos construir en términos de espacios, ocio, recreación”, propuso la concejala de Ciudad Futura Caren Tepp, a través de un comunicado de prensa.

“Creemos que es fundamental y que estamos ante una oportunidad no solamente de modificar aquellas cosas que están mal sino fundamentalmente de abrir la discusión y de poder permitir pensarnos en habitar la noche con otras maneras bajo otras lógicas donde no prime tanto el lucro sino principalmente el encuentro y la cultura de Rosario”, expresó Tepp luego del inicio del debate sobre la modificación de la ordenanza de espectáculos públicos de Rosario.

“Todos coincidimos que es importante poder avanzar en la modificación de esta ordenanza ya que las dinámicas de la ciudad, sobre todo en lo referido al régimen de nocturnidad, se han ido modificando, producto también de las costumbres, y que por lo tanto la legislación vigente no está dando respuesta ni a quienes intentan llevar adelante un emprendimiento de nocturnidad -para poder lograr la habilitación adecuada-, ni tampoco le permite al Ejecutivo tener las herramientas necesarias para una buena inspección y control de esas actividades”, añadió.

“Lo que queremos hacer es modificar la 72.018 porque hoy tiene fallas, porque la tendencia cambió, y porque existen una cantidad de lugares que no se ajustan a ninguno de los rubros”, sostuvo Tepp.

En ese sentido, la concejala manifestó: “Nosotros creemos desde Ciudad Futura que es importante incorporar a esta discusión no solamente la lógica del control sino fundamentalmente dar un debate acerca de qué modelo de ciudad queremos construir en términos de espacios, ocio, recreación, vinculados a la nocturnidad aunque no de manera exclusiva”.

Debate en comisión

Este martes el encuentro en la Comisión de Gobierno contó con la presencia de María Eugenia Schmuck, del bloque Radical; Gabriel Chumpitaz, Roy López Molina y Agapito Blanco, de Cambiemos; Marina Magnani, de Unidad Ciudadana; Caren Tepp; Norma López, del Frente para la Victoria-PJ y María Fernanda Gigliani, de Iniciativa Popular (IP).

Según la crónica del encuentro realizado por el área de prensa del Palacio Vasallo, María Eugenia Schmuck –presidenta de la comisión–, aludió a la tarea realizada previamente por los asesores para trabajar sobre diversas iniciativas, mencionó la necesidad de “una definición conceptual” y se refirió a un documento de trabajo encabezado con el título “Se baila o no se baila”.

La edila radical también remarcó la intención de “retomar acuerdos alcanzados” en los años anteriores cuando se discutió a partir de un proyecto que en su momento presentaran los ediles López Molina, de Cambiemos y Osvaldo Miatello, de Compromiso con Rosario, junto a los ex ediles Jorge Boasso y Diego Giuliano, ahora nuevamente presentado por López Molina y Miatello.

Por su parte, Tepp dijo que “si bien desaparece el nombre de bailable o no bailable en la categoría A figura como bailable y en la B, no bailable, reproducimos una ordenanza donde el criterio principal era se baila o no se baila, como la anterior” y enfatizó “reproducimos errores de la ordenanza Nº 7.218”.

La edila Magani consideró que se “pueden diferenciar los emprendimientos según el factor ocupacional” y mencionó lo dicho por un joven en un reciente debate en el cuerpo colegiado respecto a que “la democracia termina en la puerta del boliche”, donde “se producen agresiones, te pegan en los baños donde no se ve, te cortan el agua potable y los baños son una mugre”.

Luego, la concejala Schmuck manifestó entre las propuestas “una declaración jurada del local” sobre la actividad que efectúa y que se cumplan, por ejemplo, las normas sobre insonorización, seguridad y la relación con los vecinos”. Se aludió asimismo a la diferenciación entre los grandes lugares para bailar y los clubes y en tal sentido se recordó que existe el permiso de parlantes para tales entidades, cuando realizan actividades.

En una nueva intervención –siempre según la crónica de prensa del Concejo–, Tepp indicó si se planteaba regular lo vinculado al sector empresario, comercial “o aquellos rubros que se quieren fomentar” y enfatizó respecto a “qué tipo de lugares fomentamos” , tales como clubes o espacios culturales.

En tanto, la concejala López, pidió que se “deje de hablar de nocturnidad, hablemos por la positiva, nocturnidad suena a oscuro”.

Schmuck indicó que la intención era separar la normativa en lo que es esencialmente diversión nocturna de otros rubros que contempla la actual ordenanza Nº 7.218, tales como espectáculos deportivos, parques de diversiones y clubes sociales y culturales.

Con relación a la normativa sobre clubes sociales y culturales, Schmuck recordó que en su momento había logrado despacho en la comisión de Cultura y pasó a Gobierno y “hay una decisión política” de tratar ambos temas.

También la edila del bloque Radical dijo que “si hay a alguien que en estos 6 años de discusión no se escuchó es a los jóvenes”, por lo que propuso que puedan exponer sus inquietudes, a través de juventudes políticas, centros de estudiantes u otras organizaciones de jóvenes. En tal sentido dijo que “no se ven contenidos. No le gustan los grandes boliches, prefieren los grandes espectáculos al aire libre o lugares más chicos, con espectáculos en vivo, con diferentes músicas”. Consideró la necesidad de “promover una noche segura” y la “convivencia con los vecinos”.

El edil Chumpitaz coincidió en la necesidad “de diferenciar entre lo comercial y lo cultural y darle más relevancia a lo cultura”. También planteó tres puntos sobre los que se debería trabajar: factor ocupacional, seguridad e higiene en cuanto al local y seguridad externa e interna. “Podemos tener la mejor ordenanza del mundo pero si el control no funciona”, añadió.

A su turno el edil López Molina –coautor de una iniciativa junto al edil Miatello– sostuvo que “la posibilidad de éxito de éste debate va a pasar por no tener una ordenanza tan amplia y pretenciosa” y acotó que “cuanto más profundo sea el abanico, más tiempo nos va a llevar, tenemos que poner el eje donde más tiene que estar”. En tal sentido consideró que debe ser “una ordenanza de habilitación de locales” y precisó que uno de los grandes problemas de la normativa actual “es la complejidad de condiciones de habilitación, distintas a las de inspección”.

El concejal Blanco sostuvo que “el foco fundamental es el respeto a los chicos y a sus expectativas” y afirmó que es “una obligación tratar de protegerlos”; aludió asimismo al tema de la seguridad y “cómo poder llegar y poder irse” de los lugares de diversión.
Insistió en la necesidad de “proteger los intereses y la seguridad de los chicos”.

La concejala Tepp sostuvo que “para el Estado sería más sencillo si en una zona hubiera 10 ó 15 lugares, pero la tendencia muestra que no es tan así” y hay hoy “otra tendencia, lugares más reducidos, otra dinámica”. Y agregó que “hoy es más complejo el afuera, como en el caso de ‘La Chamuyera’, gente que sale a fumar”.

López planteó el tema de los controles y recordó el caso de la muerte del músico en el “Café de la Flor” y también marcó lo ocurrido con la promotora de bailantas Teté Turcuto, que había invertido en un local en la zona céntrica y luego no fue habilitado.

Por su parte, Gigliani expresó que “hay que dar un debate profundo” y enfatizó que “lo que molesta a los vecinos no es el baile sino la música”. Aludió también a las modificaciones que hacen a los cambios culturales, como “es hoy el boom de las cervecerías, otro tipo de modalidad”. Hizo igualmente referencia a los controles y a los problemas que se han producido en tal aspecto tras los accidentes en el International Park y en “Café de la Flor”.

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