Pablo Bilsky (Rosario, 1963) viajó por todo el mundo. Realizó informes de política internacional en más de 50 países para medios gráficos y radiales de la ciudad (entre ellos, El Eslabón, Noticias Piratas, Redacción Rosario y Poné la Pava) y medios del exterior. En los relatos que integran China, su segundo libro publicado en abril pasado por Baltasara Editora, el análisis periodístico, incisivo, pedagógico, militante, es decir, todo el trabajo de la mirada de Bilsky como trabajador de la comunicación, es refractado y enriquecido por la poderosa recursividad de la literatura.

En Herodes (Yo soy Gilda,2015), su primer libro de relatos, y en las contratapas que publica en Rosario|12, se puede seguir la pista de su registro poético, lisérgico e inquietante que caracteriza su prosa. Además de periodista y escritor, Bilsky es profesor de Literatura Española en la Facultad de Humanidades y Artes de la UNR.

Horacio Çaró, amigo y colega del autor, dijo desde estas páginas que las crónicas de viaje que reúne China, pertenecen al género bíblico de las revelaciones, “al apocalipsis”, e invita a buscar en sus páginas “los estertores de un tiempo feroz”.

La rebelión que encabeza Billie Holiday representando a los artistas que después de muertos continúan siendo explotados por la industria, en este caso en el teatro de hologramas de Hollywood, en Los Ángeles, o “La comedia humana” que encarnan turistas en los palacios de Louvre en París, son algunas instantáneas de este volumen que deliran la realidad hasta el ridículo. Otras, hasta el espanto. También hay historias de resistencia irradiante de pueblos enteros.

“¡Pará mí amor, esto está muy Shangai!”, aullaba Solari, agarrándose la calva brillante en el escenario de Palladium a fines de los oscuros y frenéticos años 80. El nuevo orden del mundo, la globalización, se estaba anunciando en los nervios del líder de los Redonditos quien explicó que esa expresión la escuchó por aquellos años en Brasil y se usaba en alguna situación que se ponía confusa, incomprensible, algún quilombo.

China es un signo robusto y uno de sus usos vulgares remite a un tipo de exotismo vendible, enlatado. Un signo que puede estar en el lugar de todo aquello que no entendemos de la diferencia, pero que es aceptable en tanto diferencia friendly, inofensiva. Con toda seguridad, el autor hizo una operación inversa para el título. Primero hay que decir que Bilsky no estuvo en China, por lo tanto en ninguno de los relatos del libro, por default, aparece el gigante asiático. En cambio, sí está expuesta y problematizada esa diferencia. Desde el prólogo, Bilsky advierte su empecinamiento por construir sentidos desde “una enfurecida ignorancia ante las cosas. La ignorancia ante las infinitas formas de la otredad”.

El cronista no se queda en el gesto teatral de Solari, y aunque un poco perturbado también, dice, yo no paro nada. Yo voy a escribir, dice. En este mundo cada vez más globalizado, la otredad está amenazada por la mismidad –explica Bilsky– si el mercado somete la diferencia a sus propias leyes y la ofrece como mercancía, como delicatessen intelectual, como souvenir, entonces vamos a hablar de la diferencia, vamos a contarla. ¡Turistas, inmigrantes, refugiados, esclavos, sobrevivientes, espectros! El cronista, como viajero intranquilo y curioso, va a indagar y trastocar el lugar que la historia y los poderes del mundo a cada uno le asigna. No es un espectáculo de entretenimiento. Incluso puede ser desolador.

Porque en la China de Pablo Bilsky, mientras las ciudades prósperas y los museos del Viejo Continente conmemoran el saqueo, la explotación, el crimen y el escarnio con que los imperios arrasaron a pueblos enteros convertidos en sus colonias, en la plaza Syntagma de Atenas, ciudadanos griegos emprenden una batalla campal contra un nuevo verdugo, el mercado financiero. Bilsky está en Grecia en julio de 2011 y esquiva el mármol de la Acrópolis, que vuela por los aires. Los gases lacrimógenos no detienen la ira de Aquiles. “Es el pueblo griego luchando contra el ajuste del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial”, dice el narrador en Pneuma, un relato imprescindible de leer hoy, ahora mismo.

Warszawa es un poema que el autor escribe para evocar la rebelión de los judíos polacos del gueto de Varsovia, durante el Holocausto. Aquella gesta fue aplastada por los nazis. Al otro lado del Atlántico, los cubanos viajan todos o no viaja ninguno en las guaguas que recorren los suburbios de La Habana. Fragmentos de José Lezama Lima ayudan al autor a contemplar y comprender las asombrosas formas de la resistencia de un pueblo asediado y hambreado por Estados Unidos desde hace más de medio siglo.

La apuesta de narrar es grande, y no es inocente, es deliberada, es una afirmación política, una decisión personal e histórica (sic). “Escribir lo que no se entiende, y escribir por eso”. La palabra es acción, un instrumento de combate, afirma el autor. Aunque sea en desigual y fiera batalla: vamos a escribir, dice Pablo Bilsky, obstinado. Entonces hay que leerlo.

 

  • Abortar un alien

    Marlene es una mujer taciturna, de pocas palabras y afilada puntería. Marlene es la heroín
  • Los calientes

    El triángulo: una pareja hetero ingresa de común acuerdo en el atractivo y peligroso juego
  • Editoriales y bibliotecas hacen malón en La Vigil

    La Vigil convoca a Malón, el primer Festival del Libro y la Lectura este sábado 6 de octub
Más notas relacionadas
  • Abortar un alien

    Marlene es una mujer taciturna, de pocas palabras y afilada puntería. Marlene es la heroín
  • Los calientes

    El triángulo: una pareja hetero ingresa de común acuerdo en el atractivo y peligroso juego
  • Es la historia de un amor

    Un puñado de cartas conforman Arrivederci amor mío, la novela epistolar del escritor Agust
Más por Eugenia Arpesella
  • Abortar un alien

    Marlene es una mujer taciturna, de pocas palabras y afilada puntería. Marlene es la heroín
  • El Conjunto Ars Nova rinde tributo a las mujeres

    El Conjunto Ars Nova de Rosario vuelve a presentar su espectáculo “Decir de mujer”, invita
  • Los calientes

    El triángulo: una pareja hetero ingresa de común acuerdo en el atractivo y peligroso juego
Más en Cultura

Dejá un comentario

Sugerencia

Abortar un alien

Marlene es una mujer taciturna, de pocas palabras y afilada puntería. Marlene es la heroín