Cómo ya se ha hecho una costumbre durante la gestión Cambiemos, los fallos judiciales suelen llegar justo cuando los “necesita” el gobierno. Los movimientos en el caso Nisman y en el Congreso que apuntan a la ex presidenta.

Tras el polémico fallo de la Cámara Federal porteña de este viernes, presentado por los medios hegemónicos al servicio de los poderes fácticos con títulos como “Confirman que Alberto Nisman fue asesinado por su denuncia contra Cristina Kirchner” (Clarín), el presidente provisional del Senado, Federico Pinedo, presentó horas después un pedido de sesión especial para tratar el desafuero de la senadora del Frente para la Victoria.

Según la agencia a NA, así le confirmaron fuentes del despacho del legislador de Cambiemos, aunque todavía no habría precisiones sobre la fecha de la sesión reclamada por el oficialismo para avanzar con el tratamiento del pedido que pesa sobre la ex presidenta a fin de que se disponga su detención preventiva.

El desafuero había sido solicitado a fines del año pasado por el juez federal Claudio Bonadio en el marco de la causa que investiga el presunto encubrimiento del atentado a la AMIA y el Senado tenía 180 días para tratarlo, plazo que se vence el 7 de junio próximo.

El polémico fallo

«Muerte del fiscal Nisman: la Cámara Federal concluyó que se trató de un homicidio», anunció la página web de noticias de la Corte Suprema de Justicia de la Nación (CIJ). Que publicó el polémico fallo completo.

«Lo jueces Irurzun y Bruglia avalaron la investigación del juez Ercolini. Valoraron que el fiscal fue asesinado después de formular una denuncia contra las entonces máximas autoridades del Poder Ejecutivo Nacional», agregó la CIJ en su web.

El fallo firmado por los camaristas Martín Irurzun y Leopoldo Bruglia confirmó el de primera instancia del juez Julián Ercolini, que había «dado por probado», por primera vez, el homicidio. Pero cada uno de los camaristas hizo su voto. El primero fue más lejos que el segundo al vincular el homicidio de Nisman con la denuncia contra Cristina Kirchner por presunto encubrimiento del atentado, a raíz de la firma del Memorándum de Entendimiento con Irán, que vale recordar, fue aprobado por el Congreso de la Nación.

«Nisman fue asesinado horas después de haber formulado una denuncia contra las máximas autoridades del Poder Ejecutivo Nacional y otras personas por haber encubierto a los presuntos responsables del atentado, y horas antes de exponer ante una comisión especial del Congreso Nacional las razones de su proceder», sostuvo Irurzun, sin aludir a pruebas concretas que puedan establecer fundamentar en los hechos esa especulación.

Aunque agregó: «Si bien dicha circunstancia, por sí sola, no permite definir el vínculo entre el homicidio y la actividad funcional de la víctima, el examen integral del escenario orienta la presunción en tal sentido. Téngase en cuenta que la víctima tenía asignada custodia de diversas fuerzas de seguridad en razón de las amenazas que -como consecuencia expresa de su función-, había recibido tanto él como su entorno familiar».

Además, el Tribunal no hizo lugar al planteo del abogado Pablo Lanusse, representante de la madre de Nisman, Sara Garfunkel, quien había reclamado que se imputara a la ex presidenta Kirchner como parte de un «plan criminal» que cometió un «magnicidio».

En cambio, el tribunal encomendó a Ercolini profundizar la investigación: no nombraron a la ex presidenta como posible sujeto de investigación, aunque sostuvieron que, a futuro, «nada impide que tras su avance, la plataforma (de investigación) se vea modificada y/o ampliada en el sentido pretendido por el Dr.
Lanusse».

Por su parte, Bruglia dijo que «no puede dejar de soslayarse que el homicidio de Nisman se produjo cuatro días después de haber efectivizado la denuncia señalada y horas antes de ir a exponerla ante el Congreso de la Nación, circunstancia que obliga lógicamente a ahondar la investigación en el probable entendimiento de que la muerte del fiscal se haya producido como consecuencia directa de la especifica acción que adoptó en el marco de su función».

En tanto, el tribunal no se expidió sobre el empleado informático Diego Lagomarsino, puesto que quedó firme el procesamiento al no haber apelado sus abogados la acusación que en primera instancia fijó el juez federal Julián Ercolini, como «partícipe necesario» del presunto asesinato ocurrido el 18 de enero de 2015, en el tercer piso de una de las torres del complejo Le Parc en Puerto Madero.

Los medios hegemónicos

Frente al tema Nisman y la estrategia comunicacional-judicial-política del gobierno para instalar otros temas en la agenda pública – cada vez que queda acorralado por avances opositores, como la fuerte derrota en el Congreso con la ley contra los tarifazos, o las enormes movilizaciones de las últimas semanas–, los medios hegemónicos (al servicio de o propiedad de los poderes fácticos), operaron en abrumadora sincronia. «Confirman que Alberto Nisman fue asesinado por su denuncia contra Cristina Kirchner«, tituló Clarín; «La Cámara ratificó que Nisman fue asesinado por su denuncia contra Cristina» presentó La Nación; «Los hechos que sostienen que Alberto Nisman fue asesinado por su denuncia contra Cristina Kirchner» disparó Infobae.

Unos pocos medios, con una notable inferioridad de instalación comparado con los multimedios antes mencionados, abordaron el tema desde una agenda diferente, como Página 12, que ubicó el tratamiento del desafuero de Cristina, como «La vendetta macrista«. En esa misma línea, se inscribe el artículo del diario porteño cooperativo Tiempo Argentino, que observa que el polémico fallo de la Cámara Federal se «dan por válidas conclusiones que pese a que fueron refutadas (en algunos casos científicamente, en otros con hechos de la realidad) confluyen en que Nisman «pudo» haber sido asesinado«.

Fuente: NA

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