Sindicatos de prensa de distintos puntos del país marcharon contra los despidos (3 mil en tres años), por paritarias libres y contra el vaciamiento de los medios públicos. Describieron un panorama oscuro pero celebraron la decisión de resistir en unidad las políticas de un gobierno antiobrero.

En menos de tres años, la agenda del mundo del trabajo en Argentina desechó el otrora enfático reclamo por el techo al pago de la cuarta categoría de Ganancias, para colocar como prioridad el mantenimiento de los puestos laborales y la reducción del poder adquisitivo del salario, por medio de paritarias que ven subir los precios por el ascensor. Tal es la magnitud de la caída. A ese marco general no escapa la realidad de los trabajadores de prensa, que conmemoraron su día con una marcha nacional en la ciudad de Buenos Aires, y reclamaron frente a la cámara patronal de la prensa escrita por los crecientes despidos en las empresas de comunicación y contra el vaciamiento de los medios públicos, y advirtieron paralelamente sobre el riesgo que ese funesto escenario implica para garantizar derechos democráticos como la libertad de expresión y la pluralidad de voces (ver aparte).

El gobierno al que le hizo esas demandas es el mismo que hace menos de tres años prometió, durante la campaña electoral, eliminar la deducción de Ganancias de los recibos de sueldo y no recortar derechos de ningún tipo. Evocando a Rodolfo Walsh, y salvando las enormes distancias del contexto, podría decirse que “lo que ustedes llaman aciertos son errores, los que reconocen como errores son crímenes y lo que omiten son calamidades”.

Periodismo sin periodistas

En 2017 se registraron 500 pérdidas de fuentes de trabajo prensa sólo en la ciudad de Buenos Aires, de acuerdo a un relevamiento del Sipreba, el sindicato del sector.

Ese dato incluye despidos directos, retiros voluntarios, jubilaciones anticipadas y desvinculaciones de monotributistas, el modo cool de la precarización laboral.

Los mayores despedidores, según ese relevamiento, fueron las empresas que editan los diarios Clarín y La Nación, los de mayor tirada a nivel nacional.

Entre las víctimas del modelo se encuentran los 96 trabajadores de la Agencia Diarios y Noticias (DyN), que cesó sus actividades, del mismo modo que la Revista 23, que sólo reubicó a 2 de sus 14 empleados. También Artes Gráficas Rioplatenses (AGR), la planta impresora de Clarín, se desprendió de centenares de trabajadores.

De acuerdo al documento de Sipreba, el 46 por ciento de las fuentes laborales perdidas el año pasado en prensa corresponden a despidos directos de personal, mientras que el porcentaje restante se explica por retiros, jubilaciones anticipadas y otras modalidades de desvinculación.

El año anterior, en 2016, el Sipreba registró 1.300 puestos laborales caídos en medios de comunicación.

Un documento entregado el jueves pasado en el Congreso por las organizaciones sindicales reunidas en la Mesa Nacional de Trabajadores de Prensa –la misma que un día antes marchó en Buenos Aires– da cuenta de la pérdida de tres mil puestos de trabajo desde que la Revolución de la Alegría muestra los dientes de su sonrisa.

El documento señala que “en los medios públicos (Radio Nacional, TV Pública y Télam) se denuncia y enfrenta el paulatino vaciamiento. Mientras el Sipreba articula en el ámbito de Ciudad Autónoma de Buenos Aires la lucha contra despidos de trabajadores y dirigentes sindicales y violaciones sistemáticas a los convenios colectivos por parte de RTA SE, en cada región del país los sindicatos de Fatpren y Fetraccom resisten desde hace más de dos años el proceso de vaciamiento en la emisoras de Radio Nacional, mientras enfrentan la amenaza de que a los despidos y recortes salariales le siga la aplicación de un Plan de Regionalización que implicaría el cierre de decenas de radios”.

El panorama se completa con otro párrafo: “A la situación planteada en los medios públicos se suman las acciones sindicales contra el cierre y/o achicamiento de medios privados (innumerables diarios del interior, Página 12, Agencia DyN, Radio del Plata, Radio El Mundo, Publiexpress, Radio Rivadavia, Radio Splendid, Rock and Pop) y las realizadas contra despidos o incumplimientos patronales en Radio LT3, La Capital y Radio LT8 de Rosario, La Voz del Interior (Córdoba), Los Andes (Mendoza), La Mañana (Neuquén), el Patagónico (Comodoro Rivadavia), Diario Hoy y Red 92 (La Plata), El Diario de Paraná (Entre Ríos), LU 22 Radio Tandil, FMQ (Quilmes), Diario Río Negro, El Cordillerano (Bariloche), entre muchos otros medios”.

Los efectos

Los sindicatos de trabajadores de prensa de Buenos Aires, Rosario, Córdoba y Santa Fe, que conforman la mesa nacional junto a otras entidades, indicaron que los efectos de ese oscuro escenario no sólo afecta a los empleados del sector sino que repercute en derechos más vastos como la libertad de expresión y la pluralidad de voces.

“El periodismo argentino atraviesa uno de sus momentos más difíciles desde el retorno de la democracia. Las tareas de informar y comunicar que desarrollamos lxs trabajadorxs de prensa en los medios públicos y privados son afectadas por acciones gubernamentales y empresarias que parecen articularse estratégicamente mediante cierre de empresas periodísticas, reducción de personal por despidos directos, retiros voluntarios y/o jubilaciones anticipadas, y la aplicación forzada de la flexibilización laboral con el resultado económico como único fin real”, señala el documento entregado el Día del Periodista en la Cámara baja del Congreso nacional.

“Gobierno y empresarios –sigue– reformulan así el negocio de la comunicación, deteriorando su función social y afectando seriamente la libertad de expresión, a través de contenidos dirigidos únicamente a obtener más y mayores ganancias económicas”.

Aquellos medios que no centran su actividad en el fin de lucro o que se autogestionan también tienen lo suyo. “Mientras tanto los/as trabajadores/as de medios populares, comunitarios y autogestionados sin fines de lucro sufren las consecuencias del incumplimiento y subejecución de las políticas legalmente vigentes para su fomento y desarrollo, la implementación de normas sancionadas por el Enacom que permiten el cierre arbitrario de radios ‘a sola firma’ de funcionarios de segunda línea del organismo, los tarifazos de luz y la marginación absoluta de pautas publicitarias”, señala el documento, titulado “Sin trabajo digno, no hay periodismo”.

“Todo esto –abunda– no sólo impacta en las condiciones y derechos laborales de comunicadores y comunicadoras, tan trabajadores como cualquiera aunque desarrollen su tarea sin patrones, sino también sobre el Derecho a la Comunicación e Información de las comunidades donde se emplazan y la población en general, y su posibilidad de acceder a voces y miradas diferentes a las de los medios concentrados, en momentos de cerco informativo cada vez más uniforme”.

“Para que este plan sea viable, necesitan el blindaje mediático”

Más de medio millar de trabajadores de prensa marcharon un día antes del Día del Periodista por el centro porteño hasta las oficinas de Adepa, la cámara patronal de la prensa escrita, contra los despidos en los medios de comunicación y por la celebración de paritarias libres.

“Enfrentamos a un enemigo muy poderoso, están enfrente nuestro los grandes grupos económicos concentrados que han puesto en el gobierno a sus empleados más ejemplares para servir a esos grupos y llevar adelante este plan de hambre y exclusión del pueblo argentino”, dijo durante su discurso Edgardo Carmona, secretario general del Sindicato de Prensa Rosario (SPR).

La movilización se inició poco después de las 13, en la intersección de las avenidas 9 de Julio y Belgrano e hizo una primera escala frente a la sede de la agencia de noticias Télam, cuyos trabajadores cumplían una jornada de paro por “dos despidos arbitrarios”.

De allí, la columna integrada por trabajadores de prensa con diferentes tonadas pero igualados por la misma precarización, llegó hasta la sede de Adepa.

“Me decían en la marcha que no teníamos nada para festejar, pero tenemos mucho para festejar: es la tercera marcha, la consolidación de este espacio de la Mesa Nacional de Trabajadores de Prensa”, celebró Carmona la unidad.

El titular del SPR puntualizó que “este gobierno tiene que consolidar, para que este plan sea viable, el blindaje mediático”.

Por esa razón, dijo, “entregó en el altar de uno de sus dioses, que es Clarín, la ley de medios, destruida a decretazos de necesidad y urgencia”.

“Este gobierno sabe como nadie que para poder consolidar su plan nefasto, debe consolidar el blindaje mediático. Por eso también hoy estamos acá, porque juntos en la calle con el resto de los trabajadores, hemos asumido el compromiso de que el periodismo es mucho más que un salario, que un convenio, que el estatuto –por los cuales estamos dispuestos a entregar la vida–, porque sabemos que el periodismo es la liberación, es asegurar información plural, es compromiso social con nuestro pueblo, porque son ellos los dueños de una información plural y merecen que agotemos nuestros esfuerzos para que corramos el velo y no aceptemos este discurso que nos quiere arrodillar”.

A su turno, el secretario general del Sipreba, Fernando Tato Dondero, realizó un llamado a la unidad de toda la clase obrera para poder confluir en un paro general activo que ponga freno a la aplicación de las políticas neoliberales que atentan contra las condiciones laborales y salariales.

Participaron de la actividad y expresaron su solidaridad con los trabajadores de prensa Hugo Yasky, secretario general de CTA de los Trabajadores; Roberto Baradel (SUTEBA), Eduardo López (UTE CTERA), Eduardo Plaíni y Carlos Vila (SIVENDIA), los diputados Nicolás Del Caño y Gabriel Solano (FIT), Ricardo Peydró (AAPM) y Hugo Cachorro Godoy (ATE Nacional), entre otros.

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