Mantené los 2 metros de distanciamiento - Provincia de Santa Fe

 

Crónica de un 20 de Junio sin presencias de funcionarios nacionales en Rosario por el Día de la Bandera, lo que puso en evidencia el descrédito y rechazo creciente al gobierno de Cambiemos. A la vez, cada vez más sectores salen a la calle a repudiar sus políticas.

La conmemoración de un nuevo aniversario de la creación de la Bandera reafirmó que el presidente Mauricio Macri sufre de miedo escénico. En un marco futbolero por el Mundial de Rusia, cabe recordar que fue el ex jugador de fútbol Jorge Valdano quien tomó del Gabriel García Márquez periodista, y lo llevó a su filosofía del fútbol –si cabe esta especialidad– ese concepto sobre el pánico que da a algunos jugadores el estar frente al público y más aún jugando de visitante. Y viene como anillo al dedo para explicar esta compulsión del mandatario a borrarse de actos donde puede no resultar eficiente el amparo mediático al que se ha acostumbrado.

La jornada del miércoles pasado, cálida pese a ser el preludio del invierno, también sirvió para demostrar que, además del descrédito y rechazo creciente que experimenta el jefe del Estado, hay sectores que siguen saliendo a la calle y tienen capacidad de convocatoria para repudiar sus políticas. En este caso fueron: la Multisectorial contra lo tarifazos, que desde temprano volanteó el centro y se plantó en la zona del Monumento; la Jotapé Evita y la CTEP (Confederación de Trabajadores de la Economía Popular) y otras organizaciones, que realizaron un “desayuno patriótico solidario” en la Plaza 25 de Mayo y el programa Poné la Pava, –Radio Gran Rosario 88.9, de lunes a viernes de 7 a 10–, que montó una fiesta popular, con radio en vivo y números artísticos.

Va de suyo que esas manifestaciones fueron pacíficas, a menos que se piense que el fuego que calentaba el mate cocido o el filo de las cartulinas con la leyenda “No al FMI” no garantizaban “las condiciones de seguridad”, temor que esgrimió el gobierno para justificar el faltazo de un presidente, que se quedó en casa –según se comunicó– para “preservar la paz”.

En rigor, se debe decir que no solo Macri padece de miedo escénico sino todo su gobierno, ya que ningún funcionario de su gobierno se acercó a Rosario. Así, el acto oficial tuvo como única oradora a la intendenta Mónica Fein, quien pronunció un discurso formal brevísimo –con su oratoria que remite a acto escolar de primaria– ante un público escaso, cuyo número no sería mucho mayor al de gendarmes y policías que custodiaban la zona. El gobernador Miguel Lifschitz prefirió no hablar.

Luego, ya con más gente, comenzó el desfile de distintas organizaciones, entre las cuales sobresalieron los Veteranos de Malvinas y donde se coló –no cabe otro término– un grupo que se opone a la ley de interrupción voluntaria del embarazo. Tan fuera de lugar como un tío borracho en un bautismo, marcharon al son de canciones y repiqueteos de bombos, y llenando el aire de una humareda celeste que no fue del todo saludable para algunas señoras que formaban parte del cortejo.

También se vio en el Parque Nacional a la Bandera a un grupo que reclama la eliminación de la “tracción a sangre”, que al menos tuvo el tino de no prenderse en la caravana.

Contra los tarifazos y el FMI

“El Monumento es de todos”, fue la consigna convocante de la Multisectorial contra los Tarifazos, que agrupó no solo el rechazo a los aumentos de los servicios sino también el “no a la reforma laboral”, “no a la ley previsional” y “no al FMI”. La movida arrancó bien temprano desde Córdoba y San Martín y, con la digna tenacidad de sus integrantes –muchos de ellos empresarios pymes y pequeños comerciantes–, permaneció en la zona del Monumento durante toda la mañana, ratificando lo que habían expresado a través de un comunicado: “La ausencia del Sr. Presidente no impedirá que la Multisectorial igualmente continúe con su programa de protesta”.

En tanto, sobre la Plaza 25 de mayo proseguía el desayuno patriótico solidario, acción que también se realizó en otras localidades del país. A esa hora, Macri –bien a resguardo de las “hordas” rosarinas– ya tenía pensada su manera de honrar a Manuel Belgrano: un insulso video que se difundió a través de Facebook.

“Un grito sagrado: no al FMI”, fue el lema que agrupó a la gente sobre la explanada del Parque España. Allí, desde el mediodía y hasta bien entrada la tarde, condujeron una radio en vivo Juan Carlos Rodríguez (dirigente de la FTV local), Santiago Garat y Marita Cabrera; y se sumaron numerosos artistas locales para armar una fiesta popular en la que no faltaron platos típicos: locro, empanada y choripanes.

En las escalinatas se lo pudo ver al dirigente nacional Luis D’Elía, quien mostró buena predisposición ante los numerosos pedidos de selfies.

La convocatoria “a cantar el Himno Nacional” fue una buena manera de conjurar tanto remate de la Patria, que precisamente ese día recibía el beneplácito oficial del FMI para un nuevo endeudamiento.

“Es el miedo al público, a que algo te salga mal, a hacer el ridículo. Es el miedo escénico”, decía Valdano en una de las tantas explicaciones que ha dado sobre el fenómeno que afecta a algunos jugadores frente a las multitudes.

Más notas relacionadas
Más por José Osvaldo Dalonso
Más en El Eslabón

Dejá un comentario

Sugerencia

Las clases presenciales, a marzo

El presidente Alberto Fernández dijo este sábado que el dictado de clases es “prioritario”