El capítulo santafesino de la investigación del periodista Juan Amorin, del programa El Destape, en torno de los aportes de campaña de Cambiemos en la provincia gobernada por María Eugenia Vidal no exhibe la espectacularidad del chiquero bonaerense, pero será cuestión de dar tiempo, como pedía esa alianza a comienzos de la gestión de Mauricio Macri.

En principio, el ciento por ciento de los aportes privados a la campaña 2017 de diputados nacionales de Cambiemos en Santa Fe fue en efectivo, funcionamiento que desmiente o contradice los deseos del propio Presidente de bancarizar esas donaciones privadas.

Los aportantes privados a la campaña 2017 de diputados nacionales de Cambiemos en Santa Fe no sólo donan dinero, además ostentan raras habilidades: cambian sus nombres y apellidos, e incluso pasan de oblar cientos de miles de pesos a poner sólo un par de decenas, todo por arte de magia.

De entrada, cabe precisar que en Santa Fe la Ley Electoral obliga a que los aportes privados provengan de “militantes o simpatizantes de la lista, partido o alianza, aportes de los propios candidatos, eventos de autofinanciamiento y financiamiento por rendimientos financieros”.

En el Informe Previo de Ingresos y Egresos de Campaña que Cambiemos presentó a la Cámara Nacional Electoral (CNE), en la campaña 2017 a diputado nacional, en el rubro “Contribuciones y donaciones privadas de personas físicas por el partido o alianza” sólo figuran dos aportantes, que donaron un monto total de 825 mil pesos.

Siempre según ese informe oficial, uno de esos aportantes es Felipe Franco, secretario de Recursos Hídricos de la Municipalidad de Santa Fe, quien aparece donando 725.000 pesos a la lista que encabezó Albor Ángel Cantard. El otro que figura es Ramiro Dall Aglio, secretario de Control del municipio de la capital santafesina, quien más modestamente obló 100 mil pesos.

Los aportes de Franco se distribuyeron en 29 contribuciones de 25.000 pesos, y los de Dall’ Aglio en cuatro, y fueron efectivizados –según consta en el informe oficial– con fecha 3 de octubre de 2017.

En ese informe previo, las contribuciones y donaciones privadas explicitadas por Cambiemos alcanzan los 2.050.353,94 pesos, de tal modo que hay 1.225.353,94 pesos que nadie explica desde esa fuerza política de dónde salieron y quién aportó ese dinero.

Cambia, todo cambia en Cambiemos

Aunque no en forma sustancial, ya en el Informe Final de Ingresos y Egresos de Campaña que Cambiemos presentó a la CNE, el monto de las contribuciones y donaciones privadas de personas físicas por el partido o alianza fue modificado, y suma 2.244.778,93 pesos.

Lo que se destaca en principio es que todo ese aporte privado fue hecho en efectivo. Nada de transferencias bancarias o electrónicas, nada de tarjetas de crédito o débito, nada de cheques o depósitos bancarios. Nada de huellas, en realidad. Tan sólo la palabra del apoderado de Cambiemos.

El dato más significativo que cambia entre uno y otro informe es que los funcionarios municipales Franco y Dall Aglio dejan de tener la exclusividad como aportantes, y pasa a donar –cada uno– la modesta cifra de 25 mil pesos.

Cómo se produjo tamaña diferencia fue explicada por portavoces de Corral, ante la obvia requisitoria de este y otros medios, como “un error de carga, corregido en la rendición final”.

—¿Cómo puede cometerse un error tan grosero en la carga del Informe Previo?, preguntó este semanario a uno de esos voceros. “Suele suceder”, fue la evasiva y única respuesta.

Franco y Dall Aglio, además de no ser los únicos donantes, realizaron su aporte en una fecha distinta a la que figura en el primer informe, y desembolsaron los 50 mil pesos el 31 de octubre de 2017, o sea 28 días después de lo que se declaró en primera instancia. Otro error en la carga de datos.

Un 90 por ciento del listado de 55 donantes privados a la lista de Cambiemos no son tan privados, ya que son funcionarios y/o empleados de la Municipalidad de Santa Fe, que gobierna el intendente radical-PRO José Corral. Raro.

Una empresaria de Rosario, Marisel Nievas, propietaria de la firma Kretz de balanzas digitales, y un diputado provincial, Julián Galdeano, son los que realizaron los aportes más onerosos, con 100 mil pesos cada uno.

Nievas formó parte del grupo de empresarios santafesinos que acompañó al entonces gobernador Antonio Bonfatti en la misión oficial que se realizó en 2012 por los Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Arabia Saudita y Alemania.

En aquella oportunidad, la empresaria no pareció sentirse afectada por lo que la alianza que ahora apoya financieramente califica de “pesada herencia”. Por el contrario, durante la gira desarrollada en pleno kirchnerismo Nieves declaró: “Fue muy exitoso, excelente el trabajo de las embajadas, la cordialidad, la simpatía de la gente que vino de parte del gobierno, nos hemos sentido totalmente respaldados, cuidados y atendidos. Espero que se repitan este tipo de oportunidades porque son mercados en los cuales Argentina tiene muchas posibilidades”.

Un dato curioso: Marisel Nievas, en el listado que presentó Cambiemos ante la CNE, pasa a ser “Maricel Nieves”, “errores” que se repiten en esa nómina en forma recurrente con otros aportantes.

Así, la contadora Carolina Galuccio, que integra el Órgano de Control de Transporte Público de Pasajeros por Colectivos, fue anotada con otra filiación: “Carolina Golucero”. En este caso, la funcionaria encima anda floja de papeles, puesto que según el concejal santafesino Leandro González “tiene su mandato vencido desde noviembre de 2016”.

A otro donante, el subsecretario de Ingresos Públicos municipal de la capital santafesina, Florencio Galíndez, directamente lo declararon transgénero, porque figura como “Florencia Galíndez”. No es el único caso: en el informe de aportantes ante la CNE, el subsecretario de Deportes de la administración Corral, Bernardino Landi, pasó a ser “Bernardina”.

Rosario: el primer caso “fantasma”

El primer caso de aportantes “fantasma” se acaba de producir en Rosario, a partir de la desmentida de un empresario que figura como donante de la lista de concejales de Cambiemos.

El testimonio del empresario Alberto Gambertoglio, propietario de la transportista local National Express, que fue recogido por el sitio web de noticias Rosario Plus, es claro y contundente: «Nunca aporté a ninguna campaña política».

Gambertoglio aparece en el Tribunal Electoral aportando 10 mil pesos para la campaña de Cambiemos 2017 en la categoría de concejales. Sin embargo, el hombre niega todo: «No estamos afiliados a ningún partido ni nada. Ese dinero, como aporte, no salió de mi bolsillo».

National Express es una empresa de logística, ubicada en la zona oeste de Rosario, se ocupa de la distribución de mercadería en la ciudad y su zona de influencia, y figura como en el lugar número 24 de aportantes a la campaña a concejales de 2017.

El relato del empresario es concluyente: «Es extraño que aparezca como aportante. El chico que nos hace la parte de seguro colaboraba con el PRO. Me invitaron a una cena, que se hizo en el Metropolitano. Yo pagué la tarjeta de la cena, pero nada más».

Gambertoglio, según publica Rosario Plus, agregó: “Como fui a esa cena fui a otra de Partido Solidario, donde vino (Carlos) Heller a hablar. Pero no estoy afiliado a ninguno, ni tampoco puse dinero».

En todo caso, El Eslabón consultó a fuentes vinculadas a la Justicia Electoral, que señalaron que “todo está por verse, pueden surgir muchas otras irregularidades”. Y cuando este medio preguntó por los tiempos que lleva la revisión de los informes presentados por los partidos políticos o alianzas, la respuesta fue: “Mucho tiempo. Hay que pensar que las sanciones a Miguel Del Sel por no poder justificar fondos de la campaña del macrismo están relacionadas con los comicios de 2011”.

El recorrido de la Justicia Electoral es el siguiente: una vez presentados, los informes previos y final de ingresos y egresos se analizan y, donde surgen datos extraños o presuntas irregularidades, se designan peritos que profundizan esa pesquisa, cruzando datos e investigando el origen de los fondos sospechados.

Una de las fuentes consultadas recordó que “la investigación que derivó en la sanción a Del Sel comenzó en agosto de 2015. Recién en ese momento se descubrieron dudosos movimientos y contradicciones en el financiamiento de la campaña del PRO en Santa Fe para las elecciones de 2011, o sea que a la Justicia le llevó cuatro años iniciar el proceso, que culminó en 2017, seis años después de los hechos”.

Si bien esa lerda metodología no ofrece muchas esperanzas a quienes reclaman castigo a las prácticas irregulares de quienes llegaron como campeones morales al Gobierno nacional y a sus socios locales, que ganaron las últimas elecciones de medio término en Santa Fe, ya se percibe el nerviosismo de legisladores, concejales y dirigentes provinciales, cuyas barbas ya se encuentran en remojo.

Quiénes son los aportantes devaluados

Los dos secretarios de Estado de la Intendencia santafesina que primero figuraban como únicos aportantes a la campaña de Cambiemos de 2017 para diputados nacionales tienen una larga carrera militante y como funcionarios públicos.

Felipe Franco es ingeniero en Recursos Hídricos, y viene acompañando al intendente José Corral desde su primera gestión –entre 2011 y 2015–, en esa etapa como subsecretario de Planeamiento Hídrico, pero también reportó como subsecretario de Recursos Hídricos durante la intendencia de Mario Barletta, de 2007 a 2011.

Con menos chapa académica –es técnico electromecánico–, Ramiro Dall Aglio también tiene vasta experiencia en la función pública, y como estudiante fue presidente de la Federación Universitaria del Litoral (FUL). Conspicuo militante de la Unión Cívica Radical –actualmente es delegado al Comité Departamental de ese partido–, fue director ejecutivo del Programa de Control de la Gestión Municipal de Barletta.

Hace casi dos años, en agosto de 2016, Dall Aglio salió del anonimato por primera vez en un artículo publicado por Redacción Rosario, titulado “Corral me mandó a quemar el campo de Henn”, incendio que fue confirmado por familiares del segundo.

En aquella nota, un ex puntero radical acusó al actual intendente José Corral de haberle ordenado –en 2009, en plena interna de la UCR– el incendio de un campo del ex vicegobernador Jorge Henn, y que el atentado se pagó con dineros municipales.

Roberto “Cachorro” Acosta, el puntero político de marras, reportaba históricamente al radicalismo universitario, de donde surgieron el propio Corral y el diputado nacional y ex intendente capitalino Mario Barletta.

Cuando se produjo la ruptura de Acosta con Corral –según el puntero a causa de la “alta traición del segundo–, el actual jefe municipal santafesino lo acusó de quemar una camioneta de la Intendencia que usualmente usaba el Ramiro Dall Aglio. Como puede percibirse, el aportante tiene una estrecha y larga relación con Corral. Tanta como para que el lord mayor de la capital santafesina le confíe compartir con Franco la exclusividad inicial en la lista de donantes de campaña.

Fuente: El Eslabón

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