El ex gobernador de Santa Fe y actual senador Nacional Carlos Alberto Reutemann, bien es conocido por sus habituales silencios. Frente a numerosas situaciones que hubieran requerido otra actitud solo se recluyó en el silencio.

En medio del tratamiento en el Senado del proyecto de ley de la Interrupción Voluntaria del Embarazo, más o menos se puede presumir y en muchos casos conocer la postura que cada legislador/a tendrá. Reutemann fiel a su estilo, salió hace muy poco de su ostracismo, primero a través de una integrante de su familia, Cora, su hija mayor, quien afirmó que su padre votaría en contra del proyecto de ley y luego personalmente y a través de medios, el senador manifestó: “Siempre tuve la misma decisión, no varié ni un milímetro. Tengo una formación muy católica y para mí la vida es desde la concepción”.

Cinismo e hipocresía a montones se acumulan detrás de las 24 palabras emitidas por el tantas veces tildado elogiosamente de moderado y austero de palabras funcionario. Cinismo puro. ¿Qué significado e importancia tenían las vidas de las nueve personas, que las perdieron en y por la represión estatal desatada en la provincia que el actual senador conducía desde el ejecutivo en diciembre de 2001? ¿Su formación católica no le impidió dar órdenes de fuego y muerte entonces? Por lo de “no matarás” podría decirse…

¿Qué hay de lxs santafecinxs muertxs durante la inundación de abril de 2003? No los 23 de la lista oficial, si no, los más de 150 reales! Qué incoherente manifestarse a favor de la vida cuando en la práctica fueron de muerte sus políticas para el pueblo!

Está claro que es mi opinión y también no solo mía, hay quienes piensan distinto y elogian la labor del ex gobernador, quienes se beneficiaron sin dudas, ¿Quiénes? ¡Ah sí! grandes empresas siempre: cerealeras, financieras, sojeras, inmobiliarias, de juegos y timba, por ejemplo; y muchxs amigxs también familiares que ayudaron a implementar exitosamente en esos años la receta neoliberal en la provincia que el otro Carlos impuso en la Argentina.

¡Hipocresía! La misma persona que dice tener formación jesuita y convicción católica, para justificar votar hoy, en contra del derecho de las mujeres a decidir, es la misma que aún cuando revestía el cargo de 1er mandatario provincial mantenía relaciones con una menor de edad, de sólo 15 años.

No hay vuelta atrás, nosotras no retrocedemos, a pesar de que haya más de un/a hipócrita sentadx en una banca del Senado Nacional. No pueden frenar esta ola, lo conquistado es nuestro, para siempre.

En el congreso y en las calles, en las escuelas y en las universidades, en las plazas, en las miles de asambleas, en el laburo dentro y fuera de nuestras casas, en nuestras organizaciones sociales, políticas, sindicales y todas.

No queremos sus silencios, sus hipocresías, su cinismo, sus tibiezas, sus mal gobiernos que se rodean de genocidas, pero ojo, con formación religiosa, sus políticas de exclusión, su negación de derechos.

Nuestros cuerpos, nuestros derechos, nuestras decisiones, son nuestras, más temprano que tarde serán ley, ya lxs conquistamos!

Reutemann asesino e inundador!
#SeráLey!

*Concejala de la ciudad de Rosario por el Frente Social y Popular

Más notas relacionadas
Más por Celeste Lepratti*
Más en Columnistas

Dejá un comentario

Sugerencia

Contra el Presupuesto y en defensa del Banco Nación

La Asociación Bancaria anunció "un paro total de actividades en el Banco de la Nación" par