El lunes de la semana pasada un tribunal oral compuesto por los jueces Facundo Gómez Urso, Aldo Carnevale y Pablo Viñas absolvió a los acusados por el femicidio de Lucía Pérez, perpetrado el 8 de octubre de 2016 en Mar del Plata. Es difícil ser meramente informativa cuando la gravedad y violencia manifestadas por parte de quienes deben impartir justicia cala profundo en cada una de nosotras. Es difícil no manifestarse en primera persona, cuando el colectivo debe una vez más soportar la injusticia y el maltrato del Estado ante el abuso y la muerte de una de nosotras.

Una vez más la Justicia argentina dio claras muestras de su estructura misógina, patriarcal y selectiva, dejando en evidencia la falta de formación de los operadores judiciales y la impunidad ante el accionar machista. Y el dolor es profundo.

Desde el lunes, no puedo sacarme la cara de Lucia de la mente. Me preparo el mate y pienso en Lucía, la veo a mi hija y pienso en Lucia, hablo con amigas, leo las redes, miro la televisión y pienso en Lucía. En Lucía, y en Marta, su mamá, que de un día para el otro ya no la pudo abrazar, que después de un tiempo demasiado extenso se quedó sin justicia por su hija. Pienso que me puede pasar a mí, a mis hermanas, a mis conocidas. Le puede pasar a la vecina de enfrente, a cualquiera de nosotras. Y entonces el dolor se transforma en bronca, una bronca que deberá reconvertirse, para ser el combustible de esta lucha que lleva años y se ha transformado significativamente durante los últimos cuatro.

Bajo ningún concepto razonable el sexo consentido, de la forma que te guste y con la cantidad de personas que se te ocurra, termina con una adolescente de 16 años muerta en la puerta de una salita de primeros auxilios.

En 2016, el asesinato de Lucía Pérez nos movilizó de manera contundente. Una semana después de su muerte, se llevaba a cabo el primer paro nacional de mujeres en unas 150 ciudades de nuestro país.

Aquel 19 de octubre de 2016, tuvimos que gritar un BASTA tan fuerte que se hizo sentir. Por aquel entonces, en el trabajo paramos casi todas, nos juntamos en la administración, hicimos carteles, tomamos mates, también nos reímos porque el dolor por la injusticia no debe ser motivo para no seguir sonriendo. Sonreímos y también se nos cayeron unas lágrimas, y al finalizar la jornada nos paramos en la puerta del laburo, en la plena Peatonal Córdoba, nos sacamos algunas fotos y demostramos que desde ahí también estábamos en la lucha y no nos callábamos nada.

También tuvimos que salir a la calle a gritar ante la injusticia y organizarnos para demostrarle a estos y los próximos que no nos van a callar con sus avales al accionar machista y asesino.

Para los jueces del Tribunal, Lucía no era una persona “que podía ser fácilmente sometida a mantener relaciones sexuales sin su consentimiento”, ya que, según los jueces, era una persona que sólo consumía sustancias cuando podía comprarlas y que elegía de manera voluntaria los hombres con quienes quería estar. En otras palabras, dan a entender que una mujer sexualmente activa no tiene las condiciones necesarias para ser víctima de una violación y/o abusos. Los 225 casos de femicidios registrados en nuestro país hasta el momento deberían ser suficientes para tirar por tierra semejante idea.

Dos años y un mes pasaron para que los tres imputados en la causa, la cual se negaron a calificar como femicidio desde la fiscalía, fueran absueltos por ello. Sólo dos fueron condenados a escasos 8 años por venta de drogas.

Con el fallo del tribunal marplatense, la obligación es organizarse. Desde las manifestaciones en las sedes de los tribunales federales hasta las asambleas que desde el martes se vienen llevando a cabo en diferentes ciudades a lo largo y ancho de todo el país, las mujeres planifican y debaten el próximo paro nacional a realizarse entre el 5 y el 7 de diciembre.

En Rosario, el movimiento feminista lanzó un comunicado oficial donde puede leerse: “Los jueces Facundo Gómez Urso, Aldo Carnevale y Pablo Viñas, revalidaron la versión de los acusados por el crimen, desestimando la imputación por abuso sexual seguido de muerte. En tanto Alejandro Maciel, el tercer imputado por encubrimiento, fue absuelto de los cargos”.

Más abajo, en el mismo comunicado firmado por más de sesenta organizaciones se observa: “Una justicia misógina, que falla en favor de la muerte, que viola y vulnera derechos, desentendiendose de pibas como Lucía, por considerarlas “malas víctimas”, o peor aún muertes necesarias. Necesitamos repensar otras forma de construir la justicia, una justicia que valorice la vida de todes y cada une. Hoy somos los feminismos Vs la impunidad y la (in)justicia del sistema. Nosotras no nos callamos más, estamos para transformarlo todo”.

Nos movilizamos a los tribunales el mismo día del fallo, marchamos con las mujeres de negro el jueves por las calles y también iremos a la asamblea general en La Toma el próximo lunes a las 15, porque necesitamos unirnos y oponer resistencia a la justicia machista y patriarcal que tenemos.

En ese sentido, particularmente en nuestra ciudad, se está analizando la fecha a realizar el paro, debido a que el 7 es el día de las y los empleados municipales y provinciales. Desde algunos sectores del movimiento feminista proponen que el paro se realice dos días antes para que tenga la consistencia que merece. Una vez más, nos obligan y  empujan a tomar nuevas estrategias de visibilización ante la violencia.

A Lucía la mataron dos veces y eso no puede quedar sepultado en un cajón de los tribunales.

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