El primer ministro francés Édouard Philippe anunció una moratoria por seis meses de la suba de los precios del combustible que provocó fuertes protestas de los “chalecos amarillos” durante las últimas semanas en el país galo.

La iniciativa del Gobierno francés de aumentar los precios del combustible provocó fuertes protestas en todo el país, y este martes el Ejecutivo francés tomó otras medidas –además de la moratoria– para calmar el clima social, tales como abandonar temporalmente el aumento de las condiciones de inspección técnica en automóviles y no aumentar la tarifa eléctrica para mayo de 2019 como estaba previsto.

Foto: Stephane Mahe | Reuters

“La unidad de la nación”

“Ningún impuesto merece poner en peligro la unidad de la nación”, afirmó Philippe, quien agregó: “Esta ira tiene su origen en una profunda injusticia, la de no poder vivir dignamente de los frutos del trabajo, mientras que los días de trabajo comienzan temprano y terminan tarde”.

Según el primer ministro, las medidas se acuerdan después de consultar “a los interlocutores sociales, a los representantes locales electos, a las asociaciones, a los parlamentarios, a los funcionarios de todos los partidos”, así como “a los franceses y a sus representantes”.

Sin embargo, el funcionario también se mostró contundente sobre la nueva jornada de protesta convocada para el próximo sábado 8 de diciembre: “El ministro del Interior utilizará todos los medios para mantener el orden”.

Los hechos más importantes desde que comenzaron las movilizaciones

Las movilizaciones comenzaron el 17 de noviembre, cuando alrededor de 300.000 personas se unieron al movimiento de los “chalecos amarillos” y salieron a la calle a protestar por la subida del precio del combustible.

Pronto las protestas se extendieron por todo el país, dando lugar a altercados y enfrentamientos con la Policía, quemas de vehículos y destrozos en parte del mobiliario urbano.

Foto: AP

El centro de la batalla campal estuvo sin duda en París, donde las inmediaciones del Arco del Triunfo vivieron las imágenes más violentas de estas semanas de revueltas.

El pasado 17 de noviembre una manifestante murió tras ser atropellada durante una protesta de los “chalecos amarillos”. Asimismo, se registraron al menos 227 heridos, mientras 117 personas fueron detenidas por la Policía.

El pasado 24 de noviembre se registró una nueva protesta que dejó al menos 30 heridos y 130 manifestantes detenidos, convirtiéndose París en un auténtico campo de batalla. A consecuencia de las protestas se cerraron de manera temporal siete estaciones de metro.

Foto: Stephane Mahe | Reuters

El pasado 1º de diciembre más de 400 personas fueron detenidas durante las manifestaciones y se registraron 133 heridos, entre ellos 23 policías. En el tercer fin de semana consecutivo de protestas, 75.000 personas se movilizaron en todo el territorio de Francia.

Los conductores de ambulancia y más de cien centros de educación secundaria se han sumado a las protestas desde este lunes.

La protesta se extendió fuera de las fronteras francesas, y también en Bélgica los “chalecos amarillos” tomaron las calles para protestar por el alza de los precios del combustible. Así, en Bruselas se han producido enfrentamientos con la Policía que dejaron decenas de detenidos.

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