María Eugenia Bielsa anunció su precandidatura a gobernadora en la interna del PJ, que así será más competitiva. ¿Cómo reaccionarán los demás sectores peronistas? Apoyos y fugas de la decisión de ir por adentro. Chicanas con Perotti y el rol de Cristina.

Casi seis años después de renunciar a su banca en la Cámara de Diputados de la provincia –que había conquistado siendo la candidata individual más votada de las elecciones de 2011–, María Eugenia Bielsa regresa a la política electoral como precandidata a gobernadora de Santa Fe por el Partido Justicialista (PJ). La confirmación de su postulación produce en el peronismo el efecto de una pisada humana sobre un hormiguero, al provocar presumibles reacomodamientos y cambios de estrategias internas, admitidos o no en el ágora. La de la ex vicegobernadora es la segunda precandidatura oficializada luego de la del senador nacional Omar Perotti, con quien mantiene una relación respetuosa en público y menos amistosa en privado. También están en la grilla del archipiélago peronista santafesino el diputado provincial Leandro Busatto, cercano a Agustín Rossi, y el camporista Marcos Cleri, que mantiene su postulación por la Casa Gris.

Sola

“La convocatoria tiene que ver con un objetivo en el que venimos trabajando desde hace un año, que es anunciar que el espacio que constituimos –que se llama Encuentro por Santa Fe–, va a disputar las elecciones de este año y que yo voy a ser precandidata a gobernadora de la provincia de Santa Fe”, dijo Bielsa el jueves pasado durante una rueda de prensa en la capital provincial.

Sentada sola en una silla ubicada frente a una mesita ratona, en la que los periodistas posaron sus micrófonos y otros enseres laborales, la ex vicegobernadora (2003-2007) hizo el anuncio formal que había dejado trascender un día antes.

Sola, como en la conferencia de prensa, exhibió su precandidatura que, por ahora, no cuenta con ninguna otra postulación, ni para vicegobernador/a ni para cargos legislativos.

El objetivo, enunciado por la propia protagonista, es procurar la unidad no solo del partido por el que se postula sino del más amplio –y en ocasiones difuso– “campo popular”.

“Hasta el último día del cierre de listas (el 22 de febrero próximo) vamos a trabajar por la unidad, no solo por la unidad del peronismo sino por la unidad del campo popular”, fueron sus palabras.

El entramado

Antes había dicho que durante 2018 junto a su equipo trabajó en silencio manteniendo contactos con fuerzas políticas, militantes, organizaciones territoriales, en procura de definir un “para qué” de la conformación de un nuevo espacio político al interior del peronismo.

Esa tarea la llevó a encontrarse “con partidos que van desde la centroderecha hasta la centroizquierda, que tienen una preocupación por la provincia de Santa Fe”, sostuvo, para abundar que en el mismo camino “hemos encontrado una enorme cantidad de acuerdos”.

“De la misma manera en que construimos es en la que queremos llegar” al poder, subrayó. “Es una convicción, no un discurso”, agregó, y se refirió a “esta idea de que no nos podemos dar el lujo de no mirar el espectro ampliado, que es enorme”.

“No hemos cerrado ninguna candidatura con nadie, anunciamos esto y vamos a volver a hablar no solo con los espacios institucionales sino también con un montón de compañeros que tienen expresiones de trabajo territorial”, amplió.

En el entramado que tiene como figura central a María Eugenia Bielsa están, el secretario general del gremio de empleados legislativos y dirigente del PJ, Oscar Ruso Daniele; el ex concejal rosarino, Diego Giuliano, y el partido Nuevo Encuentro, que lidera José Tessa.

También podría sumar al Partido del Progreso Social (PPS) de Héctor Cavallero y, dicen algunos referentes partidarios del peronismo, no habría que descartar un acuerdo con el sector que conduce Agustín Rossi.

Lo que pasó, pasó

Cuando renunció a su banca en febrero de 2013, Bielsa hizo público su enojo con el modo de construcción política que le achacó al Chivo, consistente en presuntos acuerdos con el Partido Socialista y tendientes, por esa vía, a balcanizar al justicialismo.

“Siento que mis compañeros han traicionado al movimiento peronista”, se despachó entonces.

“Digo claramente que el rossismo y sus aliados en la Cámara –apostrofó– han votado todas las leyes de matriz socialista y paradójicamente no hemos votado aquellas leyes que esperan los santafesinos. Entiendo que debe haber un acuerdo, porque es raro, han convertido en estéril la acción política”.

Dos años antes de esas declaraciones Bielsa había sido electa diputada con 580 mil votos, más que los que obtuvo Antonio Bonfatti en los mismos comicios que lo convirtieron en gobernador.

El PJ obtuvo así –por imperio de la Constitución provincial– 28 de las 50 bancas en la Cámara baja santafesina, dejando en minoría al oficialismo.

Luego fueron la renuncia, la denuncia y el ostracismo, hasta el último jueves.

Por dentro

La decisión de Bielsa de formular su precandidatura por dentro del PJ le proporciona apoyos y fugas. Algunas de las fuerzas históricamente aliadas al peronismo se sumaron a su proyecto mientras que partidos de centroizquierda como el Frente Social y Popular, de Carlos Del Frade, Igualdad y Participación, de Rubén Giustiniani, encuentran en la sigla del PJ un escollo insuperable para sus paladares electorales.

Si bien la tacha no es a la figura de la arquitecta –a la que encomian con énfasis–, lo que esas fuerzas sostienen es que si Bielsa fuera derrotada en la interna con Perotti se verían obligados a ubicarse bajo el ala del senador rafaelino. “Yo lo respeto a Perotti, pero no lo votaría”, dijo Del Frade a el eslabón. Además, para el diputado y periodista “María Eugenia tiene más votos por afuera que por adentro del PJ”.

También Ciudad Futura, el partido cuya máxima figura es el concejal rosarino Juan Monteverde, se sumó inicialmente al armado político de Bielsa.

¿Confluirán los jóvenes identificados con el color rojo en una interna del PJ o presentarán su lista propia para la Intendencia de Rosario y el Concejo con apoyo público a la precandidatura de Bielsa? La segunda opción parece más plausible, bajo la modalidad de una “lista corta” con candidaturas locales y legislativas pero sin postulante a la Gobernación.

Preguntas

Otras preguntas que abre el lanzamiento de la ex concejala y vicegobernadora apuntan hacia el renovadorista Alejandro Grandinetti, diputado nacional: ¿Jugará con Bielsa en la interna del PJ o lo hará con una lista propia en Rosario? El verano será pródigo en negociaciones que den respuesta a estos interrogantes aún irresueltos.

“Yo soy peronista y kirchnerista”, dice a este medio un referente del entramado bielsista que le dijo la arquitecta en la primera reunión que mantuvieron, el año pasado.

Asegura que la ahora precandidata “banca a Cristina” y que su postulación provincial está relacionada con el objetivo nacional que trace la ex presidenta.

Aunque, en el anuncio de su candidatura, dejó en claro que busca sumar fuerzas a un frente amplio y multicolor. “El que debe estar preocupado es Perotti”, chicaneó la misma fuente antes mencionada.

El rafaelino le había bajado el precio a Bielsa al ofrecerle ser su candidata a intendenta de Rosario, convite del que la ex vicegobernadora declinó.

Durante la rueda de prensa del jueves, le devolvió la gentileza al revelar que le ofreció a Perotti que la acompañe en una misma fórmula de unidad como vice, a lo que el rafaelino se negó. El 28 de abril habrá internas en el peronismo, independientemente de que en la pública ambos oren por la unidad.

Reacomodamientos internos

La decisión de Bielsa también producirá reacomodamientos en los demás sectores internos del justicialismo provincial que pujan por espacios de poder: el rossismo y La Cámpora, que tienen sus propios postulantes. Desde la agrupación que conduce Máximo Kirchner dijeron a este semanario que Unidad Ciudadana tendrá precandidato propio en las primarias peronistas.

No es descabellado pensar que el entuerto se resuelva en un despacho del Instituto Patria.

El Movimiento Evita, por su parte, resolvió que irá con candidaturas propias –y por dentro del PJ– en 130 localidades santafesinas. En las que mechará dirigentes del movimiento obrero. Además, presentará una nómina de diputados provinciales con la actual legisladora nacional Lucila De Ponti como cabeza de lista, al igual que para el Concejo de Rosario con el liderazgo de Eduardo Toniolli. Mientras tejía un posible apoyo a la postulación como precandidato a intendente de Roberto Sukerman. Sus máximas autoridades dialogan por estos días tanto con Perotti como con Bielsa, en busca de un posible acuerdo político-electoral. Uno de sus referentes dijo ante una consulta para esta nota que confía en la estructura propia construida en los últimos años, lo cual le brinda una fortaleza que, de acuerdo a su visión, lo desobliga de sujetarse a acuerdos condicionantes.

El planteo lo escucharon “Omar” y “María Eugenia”, aderezado con cuatro puntos programáticos, la creación de cuatro secretarías con rango ministerial: agricultura familiar, género, economía popular y hábitat, ejes de la acción política del Movimiento Evita.

Buen condimento electoral

Lo que está claro hasta el momento, en un panorama en el que lo diáfano no abunda, es que la presencia de Bielsa hace más competitiva las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (Paso) del PJ santafesino, que desde diciembre de 2007 cuando fue desplazado del poder, quiere pero no puede.  

En el mapa electoral, quien se imponga en las primarias peronistas deberá enfrentar en las generales al candidato único del Frente Progresista, el ex gobernador Bonfatti, y al postulante de Cambiemos, alianza en la que están anotados el intendente de Santa Fe, el radical amarillo José Corral, y el presidente del PRO provincial, Federico Angelini.

Iracundia progresista

Las reacciones más iracundas ante el anuncio de la precandidatura a gobernador de María Eugenia Bielsa no provinieron de su propia fuerza –como podría esperarse–, sino del Partido Socialista, principal fuerza del Frente Progresista. “Vemos en el PJ la reedición de personas que ya han estado”, dijo el ministro de Gobierno provincial, Pablo Farías.

“Bielsa y (Omar) Perotti forman parte de lo que fueron los gobiernos justicialistas anteriores. Han formado parte y creemos que es una etapa que hemos superado y mejorado en muchas cosas”, abundó el funcionario en relación a los precandidatos de otro partido, el justicialismo.

A la vez, en declaraciones a Radio Dos, consideró que con esas postulaciones los resultados electorales “serán parecidos a los de comicios anteriores”, en los que el electorado se fragmentó en tres tercios.

Entre Perotti que resultó tercero y Miguel Lifschitz que fue el triunfador –en el medio quedó el cómico Miguel Torres Del Sel– hubo poco más de 20 mil votos de diferencia.

El que estuvo más hiriente fue el secretario de Gobierno de la Municipalidad de Rosario, Gustavo Leone, en relación al anuncio formulado por Bielsa sobre su retorno a la arena electoral. “Nada bueno puede salir de María Eugenia Bielsa. Renunció a su representación como diputada y no generó ninguna reforma positiva en su rol de vicegobernadora”, castigó el funcionario municipal. Y agregó: “Es volver al pasado para los santafesinos”. Apenas atravesado el día de Reyes Magos, Santa Fe ya está en campaña.

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