Recordarán los embates contra el Indio Solari. Los mandobles fueron liderados por la Rolling Stone, una publicación del diario La Nación, por Clarín y a su través, por el conjunto de canales y radios del esquema concentrado.

La Rolling  Stone, tras la “cobertura” de Telam / Pro en Olavarría, llegó a titular “El peor final para el Indio Solari”. Clarín llegó a publicar una viñeta en la cual se observaba un dibujo del músico con el rostro convertido en calavera, arrastrando una bolsa de dinero y diciendo “Ji Ji Ji”.

Hubo más. Ya sabemos cómo son las oleadas en el medio pelo: una vez que el patrón alza la voz, tantos se disciplinan. Petinatto, Feinman, Etchecopar, pero también espacios progresivos y toda la camada de programas del “mundo del espectáculo”, duros con el rocker duro de domar.

Hace poco, en el editorial TV sobre redes sociales señalamos que en su caso y en el de Diego Armando Maradona, las movidas que aparentan ser indetenibles pasan, y el creador, queda. Fue un dato colateral a la referencia sobre el intento de disciplinar al público.

Hoy, la Rolling Stone, con especial despliegue en La Nación, realza en gran título “Indio Solari a los 70: 20 grabaciones que demuestran por qué es un cantante único”. Considera que es un “artista excepcional” y que su voz es inigualable. Así como Maradona, “destruido” una y mil veces, el Indio renace frente al armado mediático.

Ambos fueron explícitamente condenados por sus opciones político culturales. Las empresas comunicacionales necesitan ídolos liberales que se sumen a su decir y participen en movidas negativas para la población. Cuando el enlace de estos con su gente es profundo, intentan desacreditarlos.

Lo que es más: esos medios, que consideran la riqueza una virtud de individuos meritócratas, empiezan a indagar y a difundir las ganancias de estos molestos creadores. Como si los dos citados no hubieran ganado cada peso con sus realizaciones o con el derivado de las mismas.

Este es un planteo “burgués”, entendido desde una visión tercerista. A no confundir: muchos queridos compañeros estiman que ganar dinero está mal aún cuando el mismo se origine en creaciones propias. Nosotros rechazamos esa idea.

También están los que se embarullan al debatir: que a mí no me gusta, que no estoy de acuerdo, que patatín y que patatán, como si eso fuera lo que está en discusión. Lo que se plantea como debate es la potencia y la grandeza de la cultura del pueblo argentino.

Hoy, el diario La Nación y su Rolling Stone volvieron a morder el polvo. Another one bites the dust, podría decirse en el ámbito musical. Porqué señalamos esto: para recordar que si nos plantamos con firmeza y reflexión ante las campañas que se llevan todo puesto, no nos llevarán puestos.

Desde adentro de la Rock and Pop, pocos años atrás, escuchamos comentarios sesgados de figuras menores sobre el artista en cuestión. Con la Rolling Stone en mano, muchos venían y nos decían subrepticiamente mientras el Indio ante Pergolini lanzaba elogios para aquél gobierno nacional y popular: “Y éste ¿quién se cree que es? ¿¡Maradona!?”

De alguna manera, si.

(*) Director La Señal Medios

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