El gobierno provincial y dirigentes gremiales de los empleados públicos abrieron este martes en la Casa Gris las negociaciones por una recomposición de haberes. Los trabajadores buscan resguardo frente a la inflación.

A un mes del comienzo de clases, el gobierno de Santa Fe convocó a gremios docentes y estatales a la Casa Gris para abrir este martes la mesa de discusión paritaria 2019. Por el lado de los trabajadores, representados en su mayoría por Amsafé, Sadop, ATE y UPCN, adelantaron que buscarán sostener la denominada cláusula gatillo, un resguardo que les permite actualizar salarios en caso de disparada inflacionaria, como sucedió el último año.

“Va a ser considerada”, dijo el ministro de Gobierno provincial, Pablo Farías, cuando fue consultado por la cláusula gatillo. “La inestabilidad económica de la Argentina hace que tengamos que replantearnos de qué manera establecer la actualización de los salarios”, agregó el funcionario.

El gobierno nacional proyecta una inflación para 2019 del 23 por ciento, aunque las propias estimaciones oficiales y privadas tuvieron que recalcular al calor de tarifazos y aumentos de otros servicios, como también de productos de la canasta básica, con lo cual los cálculos indican que el índice de precios al consumidor estará entre 30 y 35 por ciento este año.

Amsafé asiste a la negociación paritaria “teniendo presente la imperiosa necesidad de sostener el poder adquisitivo del salario, como así discutir aspectos que posibiliten mejorar las condiciones para enseñar y aprender en la escuela pública”, señalaron desde el gremio de los maestros.

En tanto, desde la administración Lifschitz se atajaron y recordaron que Santa Fe no tendrá este año 2.500 millones de pesos del Fondo Sojero y que además deberá erogar 1.500 millones de pesos de subsidios al transporte y otros 1.500 millones de subsidios a tarifas sociales de energía, que el gobierno nacional no paga más.

Foto: ATE Santa Fe

Por su lado, desde ATE Rosario insistieron con la modificación de la política salarial: “No hay que priorizar la cláusula gatillo sino salarios dignos que garanticen la canasta básica de los hogares”.

“Trabajadores y trabajadoras del Estado vivimos una situación desesperante. Tenemos salarios depreciados y devaluados y la paritaria no está respondiendo a nuestras necesidades y las de nuestras familias. Así, la gran mayoría de los estatales no supera la línea de pobreza: a pesar de los aumentos recibidos por cláusula gatillo, ese sector apenas roza un ingreso de 20.000 pesos en promedio”, señalaron en un comunicado de prensa desde la regional Rosario de ATE.

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