El Canaya cruzó los Andes sin pena ni gloria: cayó 2 a 1 ante la UC en Santiago de Chile, por la 2ª fecha del grupo H, en un final de locos: perdía por el gol de Puch, lo empató Vergara en el descuento, pero Agued anotó de penal y terminó.

En la segunda jornada copera, el equipo dirigido por Paulo Ferrari no tuvo ideas en su examen ante la Universidad Católica, a pesar de que casi se trae algo. Sin embargo, de su visita al estadio San Carlos de Apoquindo sacó un aplazado y puso en serio riesgo su continuidad en el certamen continental.

La presentación del Canaya en la capital chilena arrancó casi con un cambio, en el inicio, por la lesión tempranera de Óscar Cabezas, que cometió una fuerte falta que le valió la amarilla y un duro golpe que lo sacó de la cancha. Por eso debió ingresar Alfonso Parot, que había ido al banco por llegar con lo justo tras la recuperarse de una lesión.

El delantero Sebastián Sáez, con pasado en Tiro Federal, avisó con un cabezazo débil, que salvaron entre el palo y Jeremías Ledesma. Los jugadores auriazules no hacían pie, literalmente. Las pocas jugadas en campo rival, eran abortadas o por la defensa o por los reiterados resbalones, producto de un campo de juego mojado y botines con tapones no muy altos.

Los dirigidos por el Loncho no tuvieron una buena noche, empezando por la última línea. Un mal rechazo de Miguel Barbieri para atrás y una defensa mal parada, le sirvieron el primer grito del encuentro, a los 27’, al ex Huracán Edson Puch, que definió por entre las piernas de Ledesma.

Los de Arroyito también mostraron poco en el complemento. Antes del insólito final, sólo se habían aproximado con un cabezazo de Barbieri y no mucho más. En cancha ya estaban Fernando Zampedri y el juvenil Duván Vergara, quien a los 46’ igualó el marcador, lo que parecía definitivo.

Pero en el último minuto de descuento, Facundo Rizzi le cometió una falta dentro del área a José Pedro Fuenzalida, que el argentino Luciano Agued cambió por gol a los 50’. El Canaya no tuvo ni tiempo de sacar del medio, porque tras la conversión el árbitro peruano Víctor Carrillo pitó el final.

Central apenas sumó un punto entre sus dos presentaciones en el grupo H, que lo tiene último junto a Gremio, uno de los candidatos, pero que aún no despertó. Arriba esta Libertad de Paraguay (ganó en sus dos presentaciones), y lo sigue la Católica, que en su debut había perdido por goleada ante el líder. El torneo recién arranca, pero el auriazul muestra pocas armas para revertir la situación futbolística, que también padece en la Superliga y que ya lo sacó de la Copa Argentina.

Más notas relacionadas
Más por Redacción Rosario
Más en Deportes

Dejá un comentario

Sugerencia

Peronismo, así en su tierra como en el mundo

No importa la línea editorial o de opinión de cada medio, la prensa internacional se hizo