La canasta más básica de consumo para esta franja etaria alcanzó un costo de casi 9 mil pesos en marzo de este año, mientras que el mismo mes de 2018 era de 5.200. Alimentos, medicamentos y vivienda, los rubros que más aumentaron.

La remarcadora vuela y recae con más fuerza sobre las magras jubilaciones, que en el último año sufrieron una inflación del 70 por ciento, ya que la canasta base para un adulto mayor pasó de 5.200 pesos en marzo del año pasado a valer casi 9 mil pesos en marzo de este año. Así lo reflejó un informe de la Universidad de Nacional de Avellaneda (Undav) que analizó los gastos de las personas de la tercera edad y la evolución de los precios medidos por el Indec.

“Según el relevamiento de precios de la canasta de consumo de las y los jubilados, el aumento en el último año no fue menor al 58,3 por ciento, para el caso de la canasta más onerosa. En cambio, la variación trepa al orden del 61 por ciento, para el segmento medio, y casi a un 70 por ciento cuando se consideran los bienes y servicios más frugales a los fines de satisfacer los requerimientos de vida fundamentales”, se indicó en el reporte que difundió la Undav.

En promedio, la canasta de consumo más básica tiene un costo superior a los 8.900 pesos en marzo de este año, la canasta de costo medio subió a casi 11.800, mientras que la canasta más dispendiosa se posiciona cerca de los 14.000 pesos. Esas mismas canastas eran de 5.250, 7.300 y 8.830 pesos, respectivamente, en marzo de 2018.

El incremento de la canasta básica, que incluye productos típicos de esta franja etaria de consumo cotidiano y la evolución de los precios según datos oficiales, es de 180 por ciento si se la mide desde 2016.

Entre los principales aumentos que sufrieron jubilados y jubiladas, de acuerdo al informe, se destacan los rubros alimentos y bebidas (58,3%), medicamentos (53,1%), y las tarifas de servicios y gastos de vivienda (52,4%).

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