Kurt Lutman, ex futbolista y escritor, se prepara para salir a la cancha con su tercer libro. “En el primero necesitaba gritar algo, en el segundo pude contar tranquilo y en este me puse a jugar”, aseguró el autor.

El surgido de la cantera de Newell’s y de el eslabón, sale a jugar, literalmente –según afirma en diálogo con este medio– con nuevo libro: “Sigue la línea de los anteriores, pero siento que es más lúdico”. El autor de El agua y el pez y Semillas para barriletes no le escapa al trascendente año electoral, y también lo refleja en las líneas de su flamante trabajo, al asegurar que “sale atravesado por este desastre y desguace que está haciendo el gobierno nacional”. Y la pelota nunca puede faltar, pero en esta ocasión “no es lo troncal”.

Además de estar acompañado por sus antiguos laderos, Manuel Del Mar en diseño y Mauro Marra en ilustraciones, incorporó una voz (una pluma, bah) femenina: Sonia Tessa.

Vientos que juegan con fuego será anunciado con bombos y platillos (y demás instrumentos) el próximo miércoles 10, a partir de las 19, en el Galpón Tablada, ubicado en 1º de Mayo 3024.

A jugar se ha dicho

En su época de futbolista Kurt sabía jugar, y muy bien. Pero también sabía combatir por los derechos de sus compañeros y por las causas nobles, como aquella vez que luego de convertir un gol en Reserva, se levantó la camiseta y mostró una remera que rezaba: “Cárcel a Videla y a todos los milicos asesinos”. Ahora, en su rol de escritor, muestra las mismas condiciones: “Este libro sale con una energía mucho más lúdica, porque tiene que ver con el juego, que fue lo que pesó en mi. En el primero, era como que yo andaba con ganas de gritar algo, el otro fue como más diálogo, bajar un poco la intensidad y contar tranquilo, y en éste siento que me pongo a jugar”.

Los 36 textos que salieron de la pluma de Lutman y se transformaron en Vientos que juegan con fuego, tal como ocurrió con sus antecesores, serán acompañados por ilustraciones de Mauro Marra y el diseño de Manuel Del Mar. “Va sin editorial, es un laburo autogestivo”, remarca el autor que además adelanta que la venta seguirá siendo sobre las ruedas de su bicicleta y casa por casa. “Va a seguir el mismo formato. Después, según la dinámica que agarre, veré qué hago, puede estar en una librería o en varias, o capaz que ni hace falta. A medida que se va moviendo me va marcando como un tranco, y pienso en alguna estrategia en función de eso”, señala, y agrega: “Es un formato texto/ilustración en el que también juego con poesía, una crónica corta y algún que otro cuento. Pero me animé a meter un poco más de poesía, e incluso a jugar con palabras sueltas. Por eso insisto en que está atravesado por una energía lúdica, porque siento que pude investigar un poco más sobre cosas que no venía haciendo”.

Otra novedad es que para este partido, Lutman convocó a la periodista rosarina Sonia Tessa. “Me regaló un texto que es muy potente, pero del que no quiero contar nada antes de que salga”, confiesa el zurdo antes de meterse de lleno en el nombre que le puso a este su tercer hijo literario: “Lo elegí porque en principio me gustaba mucho esto de Vientos que juegan con fuego. Sentí que había muchas miradas, o sea muchos vientos, muchas formas y en realidad muchos desafíos también, porque no hay un eje que lo atraviese, y que sea uno solo, entonces por eso aparecía el fuego, distintos. La relación de personajes con distintos desafíos y problemáticas. Y siento que en el fondo aparece el juego, y por eso juegan con fuego. Y más allá de lo trágico de algunos textos, hay una energía lúdica en la que se paran como lugar de fuerza”.

Aunque no lo veamos, el fútbol siempre está

Kurt juega a la pelota casi desde la cuna. Sus primeras gambetas las tiró cuando acompañaba a su viejo, el recordado Chiche Lutman, a las prácticas de las inferiores leprosas que conducía técnicamente. Esta vez, intentó despegarse del planeta fútbol a la hora de escribir, pero como siempre, la redonda se las ingenió para colarse. “Hay fútbol, pero no es lo troncal. Me moví para otros lados: aparece la danza, y hasta un encuentro con un cantante de ópera en el que hay una interpelación sobre la estética de la voz”, admite el ex volante rojinegro, pero aclara: “Igual está presente porque lo sigo utilizando como herramienta para mostrar otra cosa. Además, hay algunos textos en el que soy protagonista y que tienen que ver con algunas fotos que tenía en un cajón. Pude sacarlas y contar la historia de esas fotos de cuando yo jugaba al fútbol, y que tratan de mostrar otras cosas que hay detrás del fútbol”.

En cuanto a ese desafío, de mirarse en su propio espejo, Lutman quiebra la cintura y dispara: “Ponerse en primera persona es el juego, es clave. Cada vez que pude mirarme como un clown, y en las peores situaciones poder reírme después que pasaron, y poder abordarlo desde ahí, lo aprendí bastante en circo. La figura del clown es muy sanadora porque me río de eso que me pasó por arriba y que me tiró a un costado, y entonces trato de jugar con eso. A mí se me hizo sencillo porque me gusta reírme de mi carrera futbolística, y la satirizo bastante, porque me gusta verme en ese lugar de antihéroe”.

Otra cuestión que no podía quedar afuera de este tercer tiempo es la situación actual del país, algo que a Kurt, y esto lo saben bien quienes lo siguen en las redes sociales, le duele y mucho. “En el libro también doy cuenta de eso, porque sale atravesado por este desastre y desguace que está haciendo el gobierno nacional. Al igual que Semillas, en cuya tapa aparecía un hombre pendiendo de un barrilete, casi en una cornisa, porque salió a mediados del macrismo (2017), ahora también aparece en algunos textos el contexto”, revela poniéndose serio, y remata: “Es un libro que no sale en cualquier lado, sale en Argentina y en esta instancia. Tiene una mirada política, como todas las miradas, que de alguna manera están cargadas de eso”.

“En lo personal siento que este es un año clave –continúa–, hermosísimo, porque será un año de nuevos nacimientos que tienen que ver con una resistencia, con nuevas formas y estrategias que se van a dar en todos y en parte de la dirigencia argentina para dar vuelta la tortilla, y así no quedar enfrascados y entrampados en trampas, de estos tramposos que tanto daño le hacen a nuestro país”.

La hora de las pibas

Cuando se lo consulta respecto a la actualidad del deporte que abrazó de pequeño, Lutman es tajante: “Mi mirada con respecto al fútbol es que la AFA sigue siendo la AFA, y que vienen por los clubes”. Pero a la vez, destaca que hay vientos de cambio que vale la pena acompañar: “Hay una resistencia por parte de los hinchas, que es muy saludable, y aparecen las mujeres, no solamente pidiendo cancha sino también instalando la discusión de la profesionalización. Uno cree que es algo novedoso, pero en realidad vienen jugando desde hace muchísimo tiempo, aparecen datos de viejas futbolistas y de grandes gestas que fueron tapadas por los grandes medios. Con esto que sale a la luz del fútbol femenino reaparecen mujeres que fueron determinantes y que la historia y la prensa acalló. Incluso la peña Anna Margarita, que yo no sabía quién era. Era la esposa de Isaac Newell’s. Siempre se reivindicó mucho a Isaac pero se dejó de lado a la mujer que lo acompañaba, y que él acompañaba. Siento que lo que está pasando es una nueva forma de ver y de mirarnos entre compañeros, compañeras y compañeres, y no es casual que en este contexto haya aparecido la tercera edición de Pelota de Papel y que sea exclusiva de las mujeres. Es muy loco porque cuando uno piensa el momento te das cuenta que parecería calibrado entre algo mágico, y como yo creo en la magia, me parece que es calibrado mágicamente”.

Y como hablar de Newell’s es hablar de su casa, Kurt se despide con una mirada crítica sobre el presente del club de sus amores. “Lo habíamos anticipado, no es novedad. Sé quién es Bermúdez, ya lo dije en su momento, y estas construcciones institucionales que se dan así, sin fuerza y sin humildad, con prepotencia, sí o sí decantan en esto, porque la vida te enseña y te agarra a cachetadas”, señala, y concluye: “Sí siento que es un garrón que un montón de pibes que fueron debutando, y hoy son parte del plantel de Primera, tengan que soportar tensiones tan altas en sus espaldas cuando hay una desprotección institucional tremenda. Ya lo dijo Maxi cuando terminó el partido, casi pidiendo que la CD salga a rendir cuentas de este presente. Entonces cuando pasan esas cosas, los futbolistas que solamente tendrían que dedicarse a hacer sus primeros pasos y a foguearse, tienen que estar atajando penales institucionales y reclamos que en realidad no tienen nada que ver con la derrota de un partido, sino que se vienen acarreando y ponen en peligro a una institución”.

Día de miércoles. Este laburo autogestionado que capitanea Kurt Lutman será lanzado este miércoles, a todo ritmo, en el mítico Galpón Tablada (1° de Mayo 3024). Según cuenta el autor, Germinal Terrakius irá a “demostrar por qué Tablada en rosarino se pronuncia mística”. Y también están convocados el luthier, flautista y pedagogo Marcos Aguinaga y Fabricio Leocatta con su bandoneón. “El serrucho será un violín afinado por el siempre sorprendente Antoño D’Antaño y Julián Venegas, como ya sabemos, gritará cual puñales canciones a los cuatro vientos”, adelanta Lutman, que promete “baño con bidet y esmerado servicio de buffet”.

Más notas relacionadas
  • 4-4-2

    La profesora de matemáticas Marilina Carena ideó una serie de problemas utilizando al depo
  • “Rechazamos argumentos propios de otra época”

    El bloque de Unidad Ciudadana expresó su apoyo a las conductoras del transporte y repudió
  • Jaqueamos la inteligencia

    En el Centro Cultural QTP, un grupo de profes les enseña a chicos y no tan chicos a jugar
Más por Santiago Garat y Facundo Paredes
Más en Deportes

Dejá un comentario

Sugerencia

Toniolli: “Llegó la hora de los trenes metropolitanos de pasajeros”

En la sede del sindicato La Fraternidad de Rosario, el Frente Juntos, que reúne a los cand