El ex delantero de Rosario Central, que tocó fondo tras su retiro del fútbol profesional, estuvo bancando a Cristina en la presentación de su libro Sinceramente.

José Luis Rodríguez supo tocar el cielo con las manos cuando en la temporada 1988, todavía vistiendo la camiseta de Deportivo Español, fue el máximo goleador del torneo de Primera División. Antes había tenido una experiencia con la Selección Argentina, donde se dio el gusto de estrecharle la mano a Diego Armano Maradona, esas mismas manos que un año antes habían levantado la Copa del Mundo en México 86. Pero una vez colgados los botines, este wing izquierdo que más tarde se enamoró de Rosario Central, tocó el piso y se pegó fuerte: para pasar el mal momento económico, suyo y de su familia, se las rebuscó atendiendo un kiosco, manejando un remis (hasta que luego debió vender el auto) y terminó viviendo con sus viejos.

Cuando conoció la malaria, le encontró el verdadero sentido a la política y advirtió que el modelo que inició Néstor Kirchner y continuó Cristina Fernández de Kirchner, le empezaron a cambiar la vida. Por eso, entre otras cuestiones, el Puma no se quiso perder la presentación de Sinceramente en el Metropolitano: “Soy admirador de Cristina. Para mí es una alegría estar hoy acá compartiendo esto, viéndola tan cerquita ya que nunca la había visto tan cerca. Es la ex presidenta, pero nosotros muchas veces decimos y la llamamos como La Presidenta”.

La primera estrofa de la canción que Sandro le dedicó al otro José Luis Rodríguez, también apodado el Puma, le calza perfecto al hoy entrenador de la 4ª división del Canaya. Porque este hombre de 55 años «tiene el cabello negro y ojos color marrón, mira siempre de frente, con mucha decisión». O por lo menos así se mostró ante el requerimiento del cronista de el eslabón, que entre foto y foto con hinchas auriazules y kirchneristas, lo interrumpieron para entrevistarlo. “Sí, obvio, con todo gusto”, devolvió con una sonrisa de oreja a oreja, minutos previos a la aparición de la autora y pre candidata a vicepresidenta en la fórmula que encabeza Alberto Fernández.

“La sigo desde que Néstor comenzó con todo esto. Después ella lo continuó, y la gran admiración por Néstor que tuve en su momento, la siento por ella ahora, por eso estoy acá”, afirmó el ex delantero surgido en Deportivo Español, donde convirtió 65 goles en 164 partidos, lo que le valió ser el mayor artillero de la historia de ese club en la máxima categoría. Y con un ejemplar de tapa azul en la mano, admitió: “Todavía no hojeé nada del libro, pero sí he visto muchos fragmentos en Internet y he escuchado lo que comenta la gente. Es un libro que vale la pena tenerlo, así que ya me lo compré”.

Gambeteabas la pobreza

Luego de iniciar su carrera en la institución que por una cuestión legal ahora se llama Club Social, Deportivo y Cultural Español de la República Argentina –después de atravesar una dura quiebra que lo alejó de los primeros planos del fútbol Argentino, y hoy milita en la Primera C– el Puma tuvo su primera y única experiencia europea jugando para el Betis. Luego tuvo un nuevo paso por la institución bonaerense que lo vio nacer, y después conoció al amor de su vida: Rosario Central. También disputó un puñado de partidos en Olimpo de Bahía Blanca, en Deportivo Cuenca (Ecuador) y en Racing, pero la Academia que lo conquistó fue la de Arroyito. “De chico era de Independiente y me gustaba mucho Bochini. Pero después me hice de Central, por la gente”, asegura.

Una vez retirado, a Rodríguez le costó eludir la pobre situación económica que se inició cuando todos sus ahorros quedaron en manos de un banco. Vivió gracias a la venta de una casa y el auto –que mientras lo tuvo sacó unos mangos como remisero– hasta que en 2006 tocó fondo. “La verdad que la política me empezó a interesar en esos años –confiesa–. Antes no prestaba atención, no le daba bolilla, pero ahora estoy mucho más interiorizado de los temas que pasan en Argentina, sobre todo el tema económico, cómo está el país, mi vida, la de mi alrededor, y por eso apoyo el modelo de Cristina”.

La frase «nunca me metí en política, siempre fui peronista» que popularizó el ex boxeador José María Gatica, más conocido como el Mono, también le cabe a este hombre que, como futbolista, no supo en su momento traducir sus ideas en acciones. “Cuando yo jugaba no se hablaba de política, el tema interesaba poco y nadie se metía. Quizá porque uno estaba en una posición económica holgada, y le prestaba poca atención”, reconoce. “Hoy, mi realidad es otra a la de cuando era jugador, es mucho más complicada, entonces uno le presta más atención. Por eso estoy apoyando acá, porque las políticas de Cristina y la de su gente, me convencieron”, añade.

El entrenador de inferiores del club de Arroyito, al que le bastaron 2 años vistiendo la auriazul para sentir el amor por esos colores, y que con el tiempo se convirtió en un sentimiento mutuo con los hinchas, sostiene que “antes no era de prestar atención a todo el tema político, porque en verdad uno no se daba cuenta”. Pero de repente “advertí que uno se informaba a través de los medios, que decían un montón de cosas que yo creía, y no me interesaba saber si mentían o no. Pero hace aproximadamente poco más de 10 años, me empezaron a decir que le prestara atención al tema de la política. Y me atrapó lo de Néstor, después lo de Cristina”.

Desde el año pasado, el Puma Rodríguez entrena a pibes de Central y logró dejar atrás los duros problemas económicos. Le ganó un partido importante a la crisis, a los ataques de pánico, y ya no necesita de los planes sociales que sí le sirvieron en algún momento de su vida post futbolista profesional.

Militante sí, funcionario no

En las pasadas elecciones locales, el ídolo Canaya y protagonista de la más famosa de las palomitas, Aldo Pedro Poy, renovó su banca como concejal, un lugar en el que está desde 2011, dentro del Frente Progresista Cívico y Social. También en estos últimos comicios, el ex delantero de Newell’s y entrenador en el predio leproso de Malvinas, Ariel Cozzoni, logró conseguir un lugar en el Palacio Vasallo, donde representará al espacio Unite por la Familia y la Vida, que a nivel provincial lidera la mediática Amalia Granata.

Lejos de tentarse con esos casos, de ex futbolistas que saltaron del campo de juego al campo de la política, José Luis –a quien de pibe apodaban Cachito– remarca que nunca se metería en ese terreno “porque es otra cosa”. Y fundamenta su postura: “Hay muchas cuestiones que no entiendo de ese tema, más allá de que pueda interesarme de lo que pasa, estar informado, pero no me veo”.

De todas maneras, el entrenador de inferiores deja en claro: “Lo que sí, siempre voy a decir a quien apoyo. En este caso a Cristina, y lo digo sin tapujos: me gusta, tiene carisma, tiene todo lo que yo quiero”.

Pata ancha

Foto: Manuel Costa

El ex arquero de Newell’s, Nahuel Guzmán, también estuvo, y bien cerca, en la presentación del libro de Cristina Fernández de Kirchner, Sinceramente. Al actual golero del club Tigres de México se lo vio sentado en el piso del espacio que quedaba entre las primeras filas y el escenario en el que la candidata a vicepresidenta de la fórmula que encabeza Alberto Fernández dialogó en un mano a mano inolvidable con el periodista y escritor Marcelo Figueras, el mismo que compartió con el Indio Solari la redacción de la biografía del ex cantante de los Redonditos de Ricota.

Un par de horas antes, el Patón participó de un partido solidario en el club Social Lux, más conocido como Mercadito y lugar en el que dio sus primeros pasos como futbolista, en la zona sur de la ciudad. De la movida destinada a recaudar útiles escolares, frazadas, ropa de abrigo, leche, pañales y alimentos para la asociación civil de Comunidad Rebelde de Villa Banana, que serán distribuidos entre quienes más lo necesitan, participaron Yanina Martínez, atleta que ganó una medalla de oro en los Juegos Paralímpicos de Río de Janeiro 2016, el ex arquero de Rosario Central Cristian Álvarez, los ex futbolistas rojinegros Diego Mateo y Kurt Lutman, la periodista Analía Bocassi, el ex árbitro Saúl Laverni y los cantantes el Mono de Kapanga, Ike Parodi de Vudú y Pablo Pino de Cielo Razzo y Los Bardos, entre muchos otros y otras.

Después de los sorteos de camisetas, incluyendo una de Lionel Messi, el Patón cruzó la ciudad entera para bancar a Cristina. De gorrito de lana que cubría su flamante cabeza rapada, Guzmán escuchó atentamente las palabras de la ex presidenta que intentará volver a la Rosada secundando a Alberto Fernández, y se lo vio emocionado y feliz, como los miles de rosarinos y rosarinas que estuvieron en las afueras de Metropolitano siguiendo por pantallas gigantes, y entre mates, cervezas y choripanes, el show de CFK en Rosario, en el Día de la Bandera.

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