El relato neoliberal (oficialista) en materia de petróleo y gas muestra a la población argentina y al mundo una supuesta revolución energética, con eje en Vaca Muerta. Hemos refutado desde Oetec esta falsa argumentación (ver bibliografía).

En esta oportunidad, contrastamos con la realidad la actividad hidrocarburífera medida en nuevos pozos perforados en materia de exploración, verdadero termómetro del sector. Comparación interanual y sobre 2015.

Fuente: Elaboración propia en base a datos de la Secretaría de Energía, Tablas Dinámicas.

En 2019, la exploración de hidrocarburos medida a través de la perforación de nuevos pozos cayó 14,3 por ciento interanualmente. En relación al mismo período de 2015, el desplome es del 67 por ciento. (1) Cabe recordar, en este sentido, que en 2018 la perforación de este tipo de pozos cerró un 23 por ciento por debajo de los de 2015 (51 vs 66), mientras que 59,5 por ciento menores a los de 2014 (51 vs 126).

Consideramos estratégico remarcar que el desplome interanual en el acumulado a mayo de 2019, así como también la enorme diferencia en relación a 2015, se dan a pesar de la total desregulación del sector (por ejemplo, libre giro de utilidades al extranjero), precios del gas en boca de pozo más altos, precios internacionales del crudo mucho más altos aún, precios de los combustibles exponencialmente mayores, flexibilización laboral (antes inexistente), reapertura exportadora y todo el aprendizaje de YPF en Vaca Muerta (entre 2012 y 2015) lo cual condujo a una generalizada caída en los costos de desarrollo para el fracking.

Frente a estos resultados nos preguntamos: ¿Y el dinero del tarifazo? ¿Y las siderales ganancias percibidas por las productoras con el incremento del precio internacional del crudo y el del gas en boca de pozo? ¿Y con las ingentes ganancias registradas gracias a las exportaciones de gas reabiertas con Macri? ¿Y con las ganancias que ya comenzaron a percibir gracias a las exportaciones de crudo liviano? En suma, ¿y la revolución hidrocarburífera de Cambiemos?

En un próximo informe pondremos la lupa tanto a nivel provincial como en Vaca Muerta.

(*) Especialista del Observatorio de la Energía, Tecnología e Infraestructura para el Desarrollo

(1) Al sumar los pozos de avanzada + exploración, encontramos que se mantienen constantes interanualmente para el primer cuatrimestre, siendo 52,7 por ciento menores a los de 2015 (26 vs 55). Anualmente, es decir, tomando el último año (2018), encontramos que la caída fue del 25,5 por ciento, mientras que la diferencia respecto del 2015 un 40,6 por ciento abajo (76 vs 128).

Más notas relacionadas
Más por Agustín Gerez *
Más en País

Dejá un comentario

Sugerencia

El bautismo de fuego de Alberto

El rol del mandatario electo en la salida de Evo sano y salvo de Bolivia fue determinante