“Al asumir el gobierno de la Facultad de Psicología se tomó la decisión de elevar al rango y estatuto de Secretaría al área de Derechos Humanos”, indicó Soledad Cottone, decana de la facultad de la UNR, tras hacer efectivo ese anuncio el lunes pasado. Y definió: “La decisión implica que, tras formar parte de Extensión Universitaria, los derechos humanos están en la primera línea de la política institucional”.

Guadalupe Aguirre, también profesora, psicóloga y coordinadora de la nueva Secretaría, explicó: “Trabajamos sobre infancias y juventudes, el área de inclusión, diversidad y sexualidades, y memoria, entre otras temáticas”.

Ante la pregunta sobre si aún en la universidad hay que tener áreas especiales sobre la extensión a la comunidad, su trabajo y el compromiso con los derechos humanos, Aguirre remarcó que no se hallan transversalizados, y que “lleva tiempo ese cambio cultural, por lo que deben ser visualizados”.

Cabe señalar que el 20 de Mayo de 2019, tras un clima de tensión por intentos de hacer fracasar la asamblea, los consejeros directivos lograron la designación de Soledad Cottone por once votos a cero.

Espacios de construcción

Abrieron las jornadas Franco Bartolacci (Rector UNR), Paula Contino (Secretaria Área Derechos Humanos UNR), y las mencionadas Soledad y Guadalupe.

El encuentro se realizó durante la reciente semana en la Facultad de Psicología. Fue organizado por esa casa de altas estudios y el Área de Derechos Humanos de la Universidad Nacional de Rosario, con la consigna “Construcciones colectivas y lazos humanizantes”.

Durante la semana, y con la suspensión de las clases, la convocatoria propuso a las cátedras participar con actividades vinculadas con los Derechos Humanos, incluyendo otros lenguajes y sujetos que tradicionalmente no han tenido participación en la Universidad.

También indicaron que la jornada apuntó a “resignificar los espacios de construcción social”. Entre las diferentes actividades, se realizaron clases, talleres y otras formas de encuentro para “la socialización, a través de pósters de investigaciones o proyectos de extensión e intervenciones artísticas”.

La conferencia inaugural “Acerca del amor y la responsabilidad”, fue dictada por Juan Carlos Volnovich (UBA). Luego se desarrolló una clase sobre “Mentira política y duelo: efectos de la desaparición de personas”, con las psicólogas Wanda Donato y Silvia Giani.

Entre otros, participaron protagonistas de las luchas por los derechos humanos, la investigación, y trabajadores y trabajadoras que militan en cuestiones como género, sindicalismo, arte y memoria.

“Para sentipensarnos”

Los coordinadores de las jornadas se plantearon: “¿Cómo hacer del Encuentro una excusa colectiva para poder pensar, soñar, construir, con nuestros derechos, un porvenir? Este Encuentro es una cita con la amistad, el compañerismo, la música, el diálogo, la lectura, la reflexión, la danza, la ecología, el teatro, el cine, la fiesta”.

Y reafirmaron que “la alegría se produce en la intersubjetividad, en la construcción participativa entre docentes, estudiantes, graduados/as/es, no docentes, comunidad en general. Vamos a hacer un encuentro para movernos, cuidarnos y sentipensarnos…”

Foto: Bruno Valiente

Guadalupe remarcó que “esta área ha estado presente en el imaginario de muchos de nosotros, pero históricamente ha estado ausente. Por lo cual, tenemos el agrado de contar ahora con ella. Desde la adopción de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, aún hay muchas voces que claman paz, respeto a la dignidad del ser humano, a la construcción de un mundo más justo, a un ambiente más sano, entre otras cosas”.

“Nos sumamos a esas voces, para poder acercarnos cada día más a ese horizonte de igualdad, justicia y equidad, no olvidando que es responsabilidad de todos, en el lugar que cada uno de nosotros ocupemos, respetar y garantizar los Derechos Humanos sin distinción de ninguna índole. Por otro lado, preservar la identidad cultural es una necesidad en la actualidad. La cultura liberal produce obstáculos que impiden a los hombres realizar sus proyectos”.

“El otro como humano”

Referido al nombre del encuentro, Soledad resalta: “Debemos poner el foco en los lazos humanizantes”. Y explica: “Ubicar al otro como humano, ubicar la creatividad, la imaginación y los desarrollos que hizo Fernando Ulloa. En tanto, se insta a constituir mi identidad en base a que el otro no esté en mi mismo lugar. Hemos sido colonizados”.

Advierte sobre cómo “se constituye sobre la diferencia al otro como un enemigo” y que eso alienta a las “producciones de cultura arrasadoras”.

Pero hay otro modo de hacer lazos y eso es un gran desafío para las instituciones, como la Facultad de Psicología. “Pensar en cómo hacemos para territorializarnos, cómo hacer raíces en nuestros lugares”. Y marca que “desde el genocidio y la dictadura se buscó implantar un modelo neoliberal que atentó y apuntó a fragmentar los lazos, la identidad de la sociedad. Por eso buscamos reinstalar aquellos proyectos anteriores que intentaban una Patria Grande, un país justo”.

Soledad también cita el planteo del juez Raúl Zaffaroni, al considerar que “el genocidio tiene que ver con que no se consideró al otro como humano. Pesó ese prejuicio de jerarquización humana, no considerar al otro como semejante, entonces desaparece”.

En ese marco, Guadalupe retoma lo indicado por Juan Carlos Volnovich (UBA) sobre el llamado “descubrimiento” y esa mirada hegemónica que negaba lo anterior. “ese otro genocidio desplegado sobre los pueblos originarios”.

De leyes y su aplicación

También ambas destacan las leyes que “generaron una mayor inclusión”. En esos 12 años de kirchnerismo se impulsó la sanción de leyes abriendo el camino de la profundización de derechos sociales y civiles, además de sentar las bases de funcionamiento de sectores claves como la educación, la salud, la industria y la ciencia.

Así, nombran a la que autoriza el matrimonio entre personas del mismo sexo, la Ley de identidad de género. Pero también advierten que, desde 2016, “hay un movimiento regresivo en detrimento de los derechos, y que no hizo falta derogarlos para vaciar su aplicación”.

Pero también admiten que si bien “la ley es un amparo que nos permite a los sujetos a apelar a ese lugar y, es ordenadora como social, hay otros instrumentos que los movimientos colectivos utilizan para ampliar esos derecho que buscamos”.

“Debemos estar advertidos y no ponernos unos contra otros –agregan– sino generar lazos de resistencia para poder resguardar esos derechos. Esperamos que a finales de 2019, no tengamos más este gobierno y será un gran desafío cómo volver a darnos una agenda progresiva, en la inclusión de esos derechos”.

Trabajadores públicos

En lo relativo a la formación y oficio, Soledad admite: “Nuestra formación tiene que ver con el psicoanálisis, pero en Argentina tuvimos un movimiento psicoanalítico relacionado a lo social”. “Por su puesto hay un profesional analista de consultorio, pero la realidad marca que la mayoría somos trabajadores del Estado, por los grandes logros de ese movimiento. La mayoría tiene su inserción en el trabajo estatal, y la facultad debe ser la institución que produzca políticas públicas”, sostiene.

Por último, en la presentación del encuentro se remarcó: “Otorgamos a la ternura, la creatividad y la imaginación otro estatuto como instancias necesarias para transformar las lógicas neoliberales en valores solidarios”.

También retomaron las palabras de la activista femenina, antropóloga y escritora Rita Segato: “El proyecto histórico de las cosas, produce individuos. El proyecto histórico de los vínculos, produce comunidad».

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