Con el objetivo de “generar en Rosario un foro de pensamiento social, crítico y latinoamericano, sin el formato rígido académico que es una asignatura”, se realizaron en la Sede de Gobierno de la UNR las II Jornadas de Filosofía Latinoamericana y Descolonialidad, centradas bajo el título de El porvenir de América Latina en la encrucijada global. “Se debe impulsar el pensamiento crítico latinoamericano y problematizar las relaciones asimétricas de poder”, dice a el eslabón el profesor Roy Williams, fundador de la Cátedra de Pensamiento Latinoamericano e Integración Regional Manuel Ugarte, formada hace unos cinco años del Instituto de Cooperación Latinoamericana (ICLA). Además, el encuentro también fue apoyado por Diputados y la Plataforma de Pensamiento Latinoamericano.

“Lo que nos interesa es generar una producción de calidad académica para la ciudadanía. Desde el ámbito académico difundir lo descolonial, en este caso, vinculado a la actualidad latinoamericana, pero también desde el punto de vista político, cultural, filosófico y territorial generar una intervención que pueda ser retomada en el marco de determinadas agendas políticas”, señala.

“En Argentina hay una tradición de pensamiento muy fuerte que se inaugura con el pensamiento crítico de Forja y los primeros pensamientos descoloniales en nuestro país”, explica Williams, docente de la Facultad de Ciencia Política, doctor en Ciencias Sociales por la Universidad de Buenos Aires y graduado en análisis político por la UNR.

La Fuerza de Orientación Radical de la Joven Argentina, (Forja) agrupó a pensadores y activistas populares, surgida en junio de 1935 y disuelta en 1945. Entre sus miembros estaban Arturo Jauretche, Homero Manzi, Luis Dellepiane, Gabriel del Mazo, entre otros, además de Raúl Scalabrini Ortiz.

“El trabajo de Forja luego se articuló con el pensamiento peronista, ese proyecto popular que integró a sectores periféricos de la sociedad hacia una ciudadanía plena”, explica.

Participaron investigadores, profesores y filósofos como Ana Zagari, Charles Pennaforte, Ramiro Podetti, José Tasat, Juan José Giani, Ricardo Solohaga, Oscar Madoery, Enrique del Percio, Rebeca Canclini, Sebastián Moreno, Marcelo Gullo, Jorge Murillo, Raphael de Carvalho y Miguel Barrios, además de Roy Williams.

Sobre la actualidad, Williams reseñó: “En los últimos 3, 4 años se ve un fortalecimiento de los proyectos neoconservadores anclados en el capital financiero, culturalmente vinculados al modelo neoliberal y a la construcción de imaginarios populistas de derecha, en un marco de deterioro de la política social, de las pautas de gobierno, de los índices de ciudadanización y de los liderazgos, y a la vez un contexto crítico en estas sociedades donde emergen proyectos alternativos con una lectura diferente de lo social”.

Transmodernidad y pluriversalidad

El punto de vista descolonial, resume Williams, implica pensar no ya en términos de modernidad y universalidad sino en términos de “transmodernidad” y “pluriversalidad”, es decir, “un mundo en el que quepan muchos mundos, una pluralidad de centros que cuestionen las relaciones de dominación centro-periferia”. 

“En lo descolonial está la idea de lo comunitario, de que no hay actores preeminentes ni hay ciudadanos de segunda, sino la apertura a un ámbito de diálogo de diferencia, y a la vez de construcción desde esa diferencia”, describe.

“En educación, el sarmientismo es una herida que está hasta hoy en el discurso político, en el imaginario social y persiste en la formación desde los medios de comunicación. En algún punto se trata de llegar más allá y solucionar esa herida que persiste”, advierte.

“Habrá que profundizar el escenario democrático, la reivindicación del mestizaje. Hay una tradición occidental muy fuerte, que no se puede cortar, pero debe ser leída desde una mirada crítica”, remarca Roy. También resalta que con Civilización y Barbarie ya “estaba como todo resuelto”.

La matriz colonialista

“En tanto, el profesor en Historia y magíster en Sociología Miguel Ángel Barrios interpreta que “uno de los problemas de los pueblos latinoamericanos es que quedaron desunidos, a causa de la dependencia y por ser periferia del sistema mundial”. También doctor en Educación y Ciencia Política, nacido en la correntina ciudad de Goya, remarca: “Al constituirse el sistema internacional europeo, las banderas de San Martín y Bolívar siguen vigentes, pero sí bien hemos ganado la primera independencia política, en lo económico y cultural seguimos en una orden de subordinación. Pero para que un pueblo sea integralmente independiente, debe ser una independencia económica cultural, tecnología, científica e industrial”.  Y agrega que “la independencia cultural incluye al sistema educativo, pero todo contenido que asume a la historia como un prerrequisito formación de la conciencia nacional necesaria, quedaron negados”.

“En el marco de una matriz positivista, la filosofía aplicada quedó reducida a la dicotomía Civilización y Barbarie. Entonces, en los contenidos –a pesar de los esfuerzos para latinoamericanizar los planes de estudios–  no entraron pensadores como José Enrique Rodó, José Vasconcelos y Manuel Ugarte, entre otros, quedaron relegados por los pensadores europeos Spinoza, Rousseau, Montesquieu y Kant”, explica.

Localización y globalización

“Solamente se puede ser universal a partir de lo local, con un anclaje local”, sentencia Barrios. “Yo hablo de una localización, en lugar de globalización y ver cómo impacta esa globalización”, define, pero admite que no hay una ciudadanía común en el espacio latinoamericano,“y hasta hay que homogeneizar nuestros títulos si vamos a otros países, como deben hacer en el país los abogados de otros países”.

Sobre las fronteras, afirma que “las dictaduras las cerraron”, y citó el caso de las ciudades de Santo Tomé, Corrientes, y São Borja, de Brasil. Ambas localidades surgieron como parte de una misión jesuítica que luego fue ampliada en ambas costas del río Uruguay. Pero con el tiempo y las disputas entre ambos países, fueron separadas al crearse la división política de los dos países. Entonces el río quedó como separándolas. Pero también relata que hoy, hay espacios de integración: “En la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional del Nordeste, de sus 1.500 estudiantes, mil son brasileños”.

Proyectos políticos y filosofías

Por otra parte, Barrios, al ser consultado sobre el proyecto porteño y el artiguismo, sostiene que la filosofía de Artigas “era la de tierra adentro, la del gauderio y del hombre americano, una mezcla de indio, criollos e ibéricos. La otra ya no era la española, era la inglesa y del iluminismo, la del sistema portuario. Se pensaba que todo vendría de las luces, el comercio, y en contra de la muchedumbre convertida en barbarie”. La Confederación Democrática era el proyecto de Artigas, con sus fundamentos de autodeterminación en la Patria Grande y sin separaciones. Fue el primero que lo planteo y el primer caudillo federal de la región.

Colaborá con el sostenimiento de Redacción Rosario y El Eslabón por 300 pesos por mes y recibí nuestra info destacada todos los días y nuestro semanario todos los sábados en tu casa. Suscribite en este enlace: Redacción Rosario + El Eslabón.

Más notas relacionadas
Más por Alfredo Montenegro
Más en Columnistas

Dejá un comentario

Sugerencia

Evo en DF: “El gobierno mexicano me salvó la vida”

El derrocado presidente de Bolivia, Evo Morales, llegó poco después de las 14 al Distrito