Macri concedió a los ingleses todo lo que pidieron: les entregó el petróleo y la pesca. Permitió más presencia militar. Los kelpers lograron más vuelos desde terceros países y sin Aerolíneas Argentinas. Y se negó a avanzar en el juicio por el hundimiento del Belgrano y torturas a soldados argentinos.

Antes de convertirse en presidente, hace más de 21 años, en 1997, en el marco de una entrevista al diario Página 12, Mauricio Macri expresó su opinión sobre Malvinas y la soberanía: “La verdad es que los temas de las soberanías con un país tan grande como el que tenemos nunca los entiendo mucho. Nosotros no tenemos un problema como los israelíes, que tienen problema de espacio. Acá lo nuestro es casi un amor propio. Es más, creo que las islas Malvinas serían un fuerte déficit adicional para la Argentina. Tengo entendido que al Tesoro de Inglaterra le cuesta bastante plata por año”, respondió Macri hace más de dos décadas.

Y una vez convertido en presidente, su política exterior fue coherente con la idea de Malvinas como “gasto” y con su desprecio por el concepto de soberanía. Macri dejó de lado los reclamos en este sentido: ni mencionó el tema durante sus encuentros con autoridades de Reino Unido. Además, pactó con los ingleses y les otorgó todo lo que venían exigiendo.

Por ejemplo, entregó el petróleo de Cuenca Malvinas a empresas británicas pese a la existencia de un amparo judicial que se lo impedía, entre otras medidas que se diferenciaron en forma contundente con la de gobiernos anteriores.

Tal como lo reflejan los medios de Reino Unido, la llegada de Macri al poder fue una fiesta para el gobierno británico, que además de hacer buenos negocios y extraer petróleo y pescar sin restricciones, con el visto bueno del gobierno argentino, aumentó la presencia militar y los ejercicios militares en la zona.

Los kelpers lograron, además, más vuelos a Malvinas desde terceros países y sin Aerolíneas Argentinas. Asimismo, Macri se negó a avanzar en juicio contra Londres por el hundimiento del Belgrano y torturas a soldados argentinos.

Para Cambiemos “the Falklands are british”

En junio de 2019, se supo que una página oficial de la Secretaría de Cultura de la Nación había publicado un mapa de la Argentina donde las islas figuraban como «Falklands Islands», tal como se las denomina en Gran Bretaña.

Daniel Filmus, que desempeñó como secretario de Asuntos Relativos a las Islas del Atlántico Sur durante la última etapa del gobierno de Cristina Kirchner, advirtió el contenido del mapa e hizo el reclamo mediante Twitter: “En el día que recordamos a un gran luchador por la soberanía, Martín Miguel de Güemes, la página oficial de Puntos de Cultura de la Secretaría de Cultura no se enteró que las Malvinas son argentinas», dijo Filmus, que adjuntó una foto del mapa con la denominación «Falklands» que figuraba en el sitio oficial.

No fue un hecho aislado, ni un papelón más de los muchos que caracterizaron la política exterior de Macri, que desde un principio dejó en claro que para su gobierno las Malvinas se llaman “Falklands” y son inglesas.

Según informó el diario La Nación en su edición del 18 de junio de 2019, la página fue dada de baja y desde Cultura aseguraron que pronto repondrán un nuevo mapa con el nombre correcto. También deslizaron que el error se había producido por referenciar un mapa del servicio Carto (y no Google, como se dijo en un principio), donde las islas Malvinas figuran como Falklands.

No fue el primer desliz que dio cuenta de lo que verdaderamente piensa el gobierno de Macri sobre el tema: fue la quinta vez en la que un organismo del Estado Nacional llamó Falklands a las Islas Malvinas en los últimos tres años, informó el diario La Nación.

En 2017 la página del ministerio de Modernización tenía un mapa con el mismo error, que fue quitado cuando fue advertido por internautas mendocinos. Ese mismo año, Radio y Televisión Argentina (RTA) incurrió en la misma equivocación.

También le sucedió a la Ansés, que distribuyó un volante con motivo del día del Mercosur, pero donde las islas ni siquiera figuraban en el mapa.

Por último, agrega la enumeración de La Nación, fue el turno del ministerio de Desarrollo Social, que hizo circular por las redes una postal de fin de año donde las Islas Malvinas figuraban con la denominación británica.

En diciembre de 2018, el embajador argentino ante el Reino Unido, Carlos Sersale, escribió a través de la red social Twitter que los británicos que gobiernan las islas ocupadas son “las máximas autoridades de las islas”, reconociendo así en forma explícita la legitimidad de la presencia británica en territorio nacional argentino.

En una carta dirigida al Canciller Jorge Faurie, Sersale hizo una rectificación por sus cuestionados dichos: “Lamento profundamente las confusiones que, a raíz del mismo, se generaron”, dijo el diplomático en referencia al tuit del 14 de diciembre de 2018.

El embajador argentino en Londres explicó que todo se debió a “un error”, producto de haber republicado en Twitter una nota de Infobae.

La polémica se inició el 14 de diciembre de 2018, cuando Sersale tuiteó sobre la visita del empresario Eduardo Eurnekian a las Islas Malvinas. “Colaboración, agradecimiento y reunión cumbre en Malvinas: Eduardo Eurnekian fue recibido por las máximas autoridades de las islas”, publicó el embajador argentino en el Reino Unido, tuit que luego fue corregido, pero que revela las verdaderas ideas del gobierno de Cambiemos, y describe, además, todo lo hecho con relación al Reino Unido.

Entrega del petróleo y las pesca, y más militarización

Desde la asunción de Cambiemos al poder, el gobierno impulsó una declaración conjunta firmada entre los gobiernos argentino y de Gran Bretaña para remover las restricciones a la exploración de petróleo y pesca en el área de las Islas Malvinas, uno de los principales reclamos de Londres.

La declaración firmada con el Reino Unido dice textualmente: “Se acordó adoptar las medidas apropiadas para remover todos los obstáculos que limitan el crecimiento económico y el desarrollo sustentable de las Islas Malvinas, incluyendo comercio, pesca, navegación e hidrocarburos”.

De esta manera, se anularon las restricciones al desarrollo de la industria del gas y el petróleo en los alrededores de las disputadas islas Malvinas.

En agosto de 2016 la entonces primera ministra de Reino Unido, Theresa May, envió una carta a Macri en la que reclamó que se levanten las restricciones para la explotación petrolera del área y vuelos directos a las Islas. Y Macri, obediente, hizo lo que los británicos pidieron.

Y en 2019, finalmente el gobierno oficializó los permisos definitivos para la exploración y explotación de hidrocarburos en el mar argentino a un grupo de empresas entre las que se encuentran las británicas British Petroleum y Tullow Oil. A esta última se le adjudicaron tres áreas de la Cuenca Malvinas Oeste, a cien kilómetros de las Islas, dos de las cuales compartirá con Wintershall y Pluspetrol.

El gobierno entregó a los británicos todo lo que pedían pese a la medida cautelar que solicita la inconstitucionalidad de la adjudicación offshore a intereses británico-kelpers.

En octubre de 2019, el senador nacional del FPV-PJ, Marcelo Fuentes, y el director del Observatorio de Energía y Tecnología para el Desarrollo (Oetec), Federico Bernal, presentaron un amparo para que se dicte una medida cautelar urgente y se suspenda el procedimiento que tiende a otorgar el título definitivo de los permisos de exploración y explotación a favor de las empresas británicas en territorio de islas Malvinas.

Además, solicitaron que se decrete la inconstitucionalidad y nulidad del Decreto 872/2018 y las resoluciones 65/2018 y 276/2019. El amparo se tramita en el Juzgado 10 en lo Contencioso Administrativo Federal.

“El Gobierno en su retirada trata de blindar decisiones que comprometen la defensa de la soberanía en el Atlántico Sur”, señaló en declaraciones al sitio de noticias Pulse. “Estas medidas de Cambiemos van a ser objeto de revisión”, agregó el legislador. “Todo acto administrativo que esté viciado de nulidad es revisable”, subrayó Fuentes.

Con el amparo en Tribunales, el Gobierno avanzó de todas formas con una batería de resoluciones publicadas en octubre de 2019. Según señala el sitio Pulse, todas son áreas de la Cuenca Malvinas, a sólo 100 kilómetros de nuestras Islas. De esta manera se consolida el interés económico británico en una zona de altísima trascendencia geopolítica.

“El titular de la concesión tendrá la libre disponibilidad de los hidrocarburos producidos en esa área”, indica uno de los artículos de las resoluciones.

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