La Agrupación Deportiva Infantil Amistad y Progreso –que alberga a más de 150 pibes que juegan al fútbol en las instalaciones ubicadas en el populoso y combativo barrio Rucci–, resiste un pedido de desalojo.

El barrio Rucci está partido al medio por la Avenida Circunvalación, a pocos metros del puente Rosario-Victoria. Por eso, Marcelo Valiente –que es el tesorero de la Agrupación Deportiva Infantil Amistad y Progreso– aclara que las modestas instalaciones del club están del lado oeste. La dirección original es Mocoretá, pero como esa calle tiene pocos años, en los papeles figura Irma Peyrano y Palestina. Desde el pasado lunes, esos terrenos corren peligro de desalojo tras un fallo desfavorable, que podría dejar a cientos de chicos sin su lugar de recreación. Por eso, este sábado en la entrega de trofeos del baby –única actividad deportiva del club–, aprovecharán para hacer público su reclamo, que ya llegó a oídos del Concejo Municipal. 

El club de las cuatro décadas

En octubre de 1979, vecinos y vecinas del por entonces naciente barrio Rucci transformaron terrenos en estado de abandono y sin uso en la Agrupación Deportiva Infantil Amistad y Progreso, que desde hace 40 años reúne a chicos y familias. “Esto nació como todo club de barrio en el que se juntan varios padres para que sus chicos realicen alguna actividad”, le cuenta Valiente a el eslabón, sentado a la sombra del lugar que pretende ser desalojado y caer en manos de dos empresarios inmobiliarios, que allí sólo ven un negocio. “Esto era tierra, escombros, malezas. Hubo una construcción mala del barrio y se tiró todo acá, que eran como cavas, donde sacaron tierra para construir la autopista Rosario-Santa Fe”, que se alcanza a ver desde las canchitas. “Así que los padres se pusieron a trabajar, a limpiar el lugar, seguramente con la ayuda de alguna máquina que habrán conseguido, y lograron hacer la primera cancha”, continúa recordando el dirigente, quien aparece en una filmación de la época, cuando la institución daba sus primeros pasos. “Hay un video del primer partido, en el que se ve al cura haciendo la bendición. Eso fue en el año 80 y se ve el mástil y el tanque del fondo”, comenta sobre el film casero que luego fue incluido entre las pruebas judiciales que dan fe de la existencia de vida social en la entidad desde hace cuatro décadas.

Valiente, que defendió como wing los colores de su querida institución casi toda la década del 80 y que luego los siguió defendiendo pero como dirigente, reveló que en su momento “cuando se empezó a averiguar si existía algún dueño, no había nada. Fueron a la Municipalidad, a Catastro como se lo conoce hoy en día, y nunca encontraron a nadie reclamando esas tierras”.

Más tranquilos en los papeles, el club comenzó a crecer: “Se hizo un salón, que hoy es la casa del casero y en su momento fueron los baños y los vestuarios. Después otro salón y más adelante los baños para damas y caballeros, y los vestuarios, incluso uno para los árbitros. Y nosotros, hace unos 10 años, construimos el depósito y la secretaría. Este es un playón que hizo (Héctor) Cavallero cuando estaba en la intendencia”. En 1995, les otorgaron la personería jurídica del lugar, que aún está vigente. 

Sólo fútbol

En el verde césped de las canchitas de Amistad y Progreso, tuvo sus primeros contactos con la pelota Javier Cámpora, el Cachorro, quien llegó a ser el goleador del fútbol argentino cuando jugó para Tiro Federal. También pasó otro ex Central como Milton Caraglio, y algunos más que alcanzaron a jugar en la máxima categoría. “Las actividades acá siempre fueron el baby. Teníamos una cancha de once pero ahora le pusieron un paredón y la araron. Entró una máquina tipo 7 de la mañana. Eso fue para que no la podamos utilizar más, ahí hacíamos las prácticas”, lamenta el encargado de las cuentas del club. 

Amistad se inició en la liga sanlorencina –por la cercanía de esa localidad santafesina–, después participó varios años de Arfi (Asociación Rosario De Fútbol Infantil), Nafir (Nueva Asociación de Futbol Infantil de Rosario), y desde 2019 juega en la novel Acar (Asociación de Clubes Agrupados de Rosario). “Tenemos desde la categoría 2006 a 2014, el año que viene se va a hacer de 2008 a 2015 y ya tenemos planeado incluir a las nenas. Este año no se pudo hacer porque la mamá que iba a estar no pudo, y siempre quisimos que esté una mujer al frente del equipo, y que en todo caso, si es necesario, la pueda ayudar algún muchacho”.

Foto: Yazmín Quiroga

El tesorero dice que para darle algo de vida a las humildes arcas del club “se les cobra una cuota a los chicos, que va destinada a pelotas y los elementos de trabajo, entre otras cosas de la institución, ya que hemos sufrido varios robos”. Y agrega: “Hacemos eventos también, para solventarnos, y hemos tenido alguna ayuda económica del gobierno provincial, un subsidio con el que hemos comprado materiales”. Y sobre los ladrillos que esperan destino, indica: “Nuestra idea es crecer, pero ante esta situación no lo podemos usar. Si nos llegan a desalojar, por lo menos tendremos algo muy mínimo para empezar”.

Resistiré

“Luis Daniel Lamelas y Alberto José Anatro, mediante apoderado, iniciaron demanda de desalojo contra la asociación civil Agrupación Deportiva Infantil Amistad y Progreso en su carácter de intruso del inmueble sito en calle Palestina e Irma Peyrano…”. Así de frío y calificando de “intrusos” a los pibes que le dan vida a ese lugar otrora abandonado, comienza el fallo de unas once carillas a través del cual la jueza Cecilia Camaño le da rienda suelta a los empresarios inmobiliarios para quedarse con esas tierras. 

Esta historia tuvo su punto de partida en el duro año 2000, cuando apareció una empresa diciendo ser dueña de los terrenos. “Nos hicieron un juicio de desalojo y un juez falló a favor, pero nunca se ejecutó esa sentencia”, rememora el tesorero, y sigue: “Pasaron los años, hasta que en 2014 aparecen Lamelas y Anatro, que le compran los terrenos a esta empresa, y en diciembre del año pasado nos inician un desalojo, diciendo que lo estamos usurpando”.

Tras remarcar que los empresarios que reclaman ese espacio tienen desarrollos en Puerto Norte y en toda la costa, aclara: “Si lo hubiésemos usurpado en ningún momento nos hubieran dado la personería jurídica. En el juicio presentamos todas las pruebas, hablamos con la Municipalidad, y el juicio siguió. Hasta este lunes que salió la sentencia: la jueza determina que se realice un desalojo. En estos días, nuestra abogada presentará una apelación al fallo”.

El problema llegó al Palacio Vasallo, a través de las concejalas Alejandra Gómez Sáenz, del Frente de Todos; y de Jésica Pellegrino, de Ciudad Futura. “Veremos qué podemos hacer por intermedio de ellas y del Concejo. Y también queremos contactarnos con las nuevas autoridades de la secretaría de Deportes y con el propio intendente Pablo Javkin”.

#NiUnClubMenos

Lo que en principio sólo iba a ser una jornada de celebración, también se convirtió en una de reclamo. Es que este sábado que pasó se realizó la entrega de trofeos para los chicos que participaron representando al club en la liga. Pero la movida, además, contó con la visibilización de la problemática, que amenaza con dejarlos sin lugar para las actividades deportivas.

“Este fue el último evento importante del año, con la entrega de premios. Y aprovechando esto, organizamos esta movida con el objetivo de hacer pública la situación, para ver si entre todos podemos lograr que se revea la resolución de la jueza”, remarca Valiente, que tanto él como sus dos pibes jugaron y se retiraron en esta institución de la zona norte que preside Juan Carlos Chaperón.

La importancia de esos terrenos va más allá del club. Porque allí no sólo más de 150 chicos juegan al baby y otros 60 van a la escuelita de fútbol, sino que el lugar también es usado por establecimientos educativos de la zona. “Acá le brindamos el espacio a escuelas como la Nº 309 Ovidio Lagos para que vengan a hacer actividades físicas. Hubo también eventos como el Día del Niño, el de la Primavera, fiestas de fin de año. Y nucleamos no sólo a chicos del barrio sino tambień de barrios aledaños, como Nuevo Alberdi, Parque Field, Fonavi y Cristalería. Hace unos años se creó el barrio Olímpico y también vienen chicos de ahí. Por eso decimos que la situación es muy angustiante, estamos muy golpeados, ya que clubes de barrio en la zona quedan sólo 1º de Mayo, Sol de Cuyo y Sarratea”.

El Concejo Municipal aprobó la declaración de preocupación por el inminente desalojo de la institución de Rucci, más un pedido de audiencia al juzgado que actuó en 1ª instancia.

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