Darío Zanco encarna la historia de la cumbia santafesina, ese género popular que proveniente del norte de Sudamérica tomó nuevas formas al cruzarse con la cultura de los inmigrantes italianos y polacos.
Si hubiera que proponer un ritmo para aunar los territorios de Latinoamérica, el primero para sugerir sería la cumbia. Desde México a Argentina, por el Caribe, en Perú, Colombia y cuanto país se nombre esta música encuentra su lugar y –no está de más plantearlo expresamente– sus variantes.
La cumbia santafesina se gestó a mediados de la década del 60, cuando el éxito del grupo colombiano Cuarteto Imperial en Argentina derivó en la formación del Grupo Santa Cecilia, que liderado por Alberto Toto Fernández constituyó el primer grupo de cumbia local, con el protagonismo del acordeón como principal distintivo. Fernández fue el profesor de acordeón más renombrado y le dio clases a los más reconocidos músicos del género.
Darío Zanco estudió acordeón desde los 6, y a los 11 se recibió teniendo como profesor de acordeón a piano, teoría y solfeo al Toto Fernández. A los 12 ya tocaba con otros chicos en el grupo Siboney, allá por el año 1979. En aquel conjunto se formaron muchos músicos que luego pasaron a Los Palmeras, La Contra y demás agrupaciones sumamente conocidas del género.
A los 15 años pasó a formar parte del Grupo Alegría –fundado por Osvaldo Raggio al dejar Los Palmeras– con quienes compartió 8 años. Luego, en 1989, Zanco decidió fundar junto a Sergio Torres el grupo Tropical Santa Fe, que más tarde tomaría el nombre de Grupo Cali. Darío cuenta que fue “por un problema de registro, no sabíamos que se registraba en patentes y marcas, nosotros estábamos en el Sindicato de Músicos y cuando nos surgió el inconveniente decidimos cambiar el nombre”.
Respecto a las diversas formaciones que tuvo el Grupo Cali, Darío valora lo que han hecho sus compañeros: “He tenido la suerte de ser un buen director técnico, porque han pasado los músicos más importantes de Santa Fe, en percusión, en bajo, buenos músicos, que han empezado tocando (en Grupo Cali) y han armado grupos como Kaniche o Los Bam Band”.
Algunos grupos de cumbia fueron de algún modo “una escuela por la que han pasado muchos artistas que después han formado sus grupos”, a la par de tener fuertes componentes familiares. “Mi señora fue manager durante muchísimos años, hasta que nació mi hija Wendy. Mi hijo (Walter) es el representante de la banda y toca también en el escenario, y mi hija mayor se encarga de hacer todo el arte y los diseños del logo y demás”, detalla Darío. La misma Wendy ahora está estrenando material de “cumbia pop” y tiene a su padre acompañándola en el estudio de grabación.
Darío Zanco es el compositor de letra y música de las canciones de Grupo Cali. “El 90 por ciento de las canciones que grabamos, son de mi autoría”, comenta. El resto son covers. Tiene un repertorio de composiciones que trasciende a su grupo. Ha compuesto música para Gerardo Farías, La sonora bonita, Kaniche, El combo 10 y La nueva luna, e incluso atraviesa el género folclórico con interpretaciones de Monchito Merlo y sus hijos. Esto es muy valorado por el músico y compositor ya que, según él mismo destaca, viene de “un perfil muy humilde”, hizo “séptimo grado en una escuela de un barrio de camino de tierra”, y es autodidacta.
El músico plantea que no tiene “un motivo o un lugar” para componer. “La mayoría de las veces viene solo”, aunque en algunas canciones se mezclan “historias que te comentan” y tienen relación “con la vida real”, pero no se trata de una máxima. Gracias a “la dedicación y a escuchar otras cosas”, pudo hacer que sus canciones atraviesen las fronteras territoriales y fuesen grabadas fuera de Argentina.
“Cuando era muy joven conocí a un maestro, que se llama Gerardo Gros, que actualmente es el acordeonista de Luciano Pereyra. Estuvo en el Cuarteto Imperial, en Los Continentales, y me dejó una influencia muy importante, porque me enseñó a escuchar otras músicas y otros géneros de Colombia. Y de a poco fui haciendo mi camino”, recuerda Darío.
El acordeonista reconoce varias influencias en su rumbo musical. Recuerda que cuando era muy pequeño, con “su vieja” escuchaban tango y valses peruanos. Le “encanta” el folclore, particularmente el chamamé, escucha vallenato y últimamente está siguiendo a un intérprete que se llama Silvestre Dangond, y a El binomio de oro, de quienes destaca su poesía.
Grupo Cali tiene un circuito armado debido a su trayectoria –en octubre del año pasado cumplieron 30 años–, que resistió a los múltiples cambios que vivió, como cuando Sergio Torres abandonó el grupo y comenzó a cantar Daniel Chanchi Sánchez. O cuando el mismo Chanchi se fue para dar paso a Pablo López, que luego lanzó su carrera solista. “Hoy por hoy tenemos tres cantantes que se alternan”, aclara Zanco.
Hace dos años arrancaron con esa transformación para “darle otro color, buscar tres voces diferentes para no imitar al cantante que se fue”. Uno de los vocalistas “viene del palo del folklore, otro es bien cumbiero, y el otro tiene una voz muy particular. Entre los tres se complementan”.
Por estos días, Grupo Cali está grabando versiones acústicas, “acordeón, guitarra y las tres voces”, para que circulen por las redes.
En algún momento tuvieron arriba de 20 shows por mes, “pero había muchos más bailes. Ahora se ha caído un montón la parte comercial de la música tropical, así que hay pocos bailes y demasiados grupos”. Actualmente sostienen un promedio de tres presentaciones semanales.
Darío está feliz de poder tocar en Rosario bajo las estrellas, “porque es un evento muy importante”, en el que se pueden encontrar con un público familiar que quizás por razones económicas no asisten a otras presentaciones de la banda.
En una época, cuando incluían una sección de vientos, llegaron a ser trece músicos. Actualmente, el grupo cuenta con nueve integrantes: Darío Zanco (acordeón y dirección), Walter Zanco (güiro), Matías Molina (timbal), Darío Beloso (congas), Santiago Rivero (teclado) Eric Ávila (bajo), Marcos Sánchez, Matías Cecarossi y César Castañeda (voces).
El público que asista al anfiteatro se va a encontrar al clásico Grupo Cali. Una gran parte de su show es “a la carta”, porque “la gente te pide las canciones que han sido referentes durante tantos años, como Amor de chat o Tatuaje”. “Nos caracterizamos por colgarnos tocando, porque no somos de tocar 20 minutos y salir rajando”, confiesa.

Cumbia bajo las estrellas
Esta noche, en el marco del ciclo Rosario bajo las estrellas y a partir de las 19, se van a encontrar diversas cumbias. Además del clásico Grupo Cali, estarán Ayelén Beker, Jarana Paraná y Kumbia Queers. En la previa va a haber clases de cumbia cruzada y una muestra de las chicas y chicos que este año hicieron la Escuela de cumbia, un proyecto municipal. Toda la jornada estará acompañada por el set de canciones de DJ Lagarto.

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