La campaña nacional e internacional contra Evo Morales, contra sus funcionarios y contra la agrupación a la que pertenece, el Movimiento al Socialismo (MAS), no resultaron suficientes hasta ahora para torcer la voluntad de las mayorías populares en Bolivia.

El pueblo resiste. No logran quebrar esa resistencia la caza de opositores, la brutal represión y los métodos propios del terrorismo de Estado que viene empleando el gobierno que usurpó el poder el 10 de noviembre del año pasado.

Estos actos brutales de violencia institucional continúan desde entonces, y solo los medios independientes los denuncian. Pero en medio de tanta mentira y violencia, los golpistas no logran despegar en las encuestas. El objetivo es legitimarse a través de elecciones. Pero no les está resultando fácil.

Tampoco fue suficiente el apoyo explícito de EEUU, uno de los artífices del golpe, ni la indignidad de los gobiernos de varios países del mundo que reconocieron la ilegítima presidencia de Jeanine Áñez. Nada de esto resultó, hasta ahora, decisivo para borrar la memoria y la voluntad populares, que sigue apoyando mayoritariamente al MAS.

Las elecciones convocadas por la dictadura para el 3 de mayo surgen de un gobierno ilegal e ilegítimo que usurpó el poder a través de un golpe cívico-militar que amenaza, tortura y acosa a dirigentes populares. Ningún llamado a elecciones que haya surgido en esas condiciones puede dar garantías de institucionalidad y democracia. Por eso el gobierno ilegítimo recurre asimismo a la proscripción.

Las candidaturas presidenciales y parlamentarias en Bolivia no están confirmadas. El Tribunal Supremo Electoral publicará la semana que viene las listas de los aspirantes a la presidencia, senadores y diputados habilitados a participar en las elecciones. En caso de ser inhabilitados, las organizaciones políticas tendrán tiempo hasta el 20 de marzo para presentar sus reemplazos con la documentación respectiva.

Es obvio que esta medida tiene un objetivo fundamental: prohibir la candidatura a presidente del candidato del MAS, Luis Arce, y la candidatura a senador del ex presidente Evo Morales.

La fiscalía persecución judicial contra Evo se intensificó. La Fiscalía de La Paz abrió un proceso penal contra Morales y sus más cercanos colaboradores por “fraude” en las elecciones de octubre pasado.

El pueblo no se olvida y vota al MAS

Arce lidera la última encuesta con vistas a las elecciones generales de mayo en Bolivia, con el 31,6 por ciento de intención de voto, muy lejos de los dirigentes golpistas, Carlos Mesa, y la usurpadora del poder, Jeanine Añez, muy atrás en los sondeos.

El ex presidente de derecha, Mesa, alcanzó un 17,1 por ciento de intención de voto. Y Añez, que venía muy rezagada, alcanzó el 16,5 por ciento.

Las cifras, que surgen de la más reciente encuesta nacional, realizada por la consultora Ciesmori, dejan abierta ratifican la posibilidad de una segunda vuelta.

La fórmula formada por quienes actuaron como líderes del golpe de Estado, Luis Fernando Camacho y Marco Antoni Pumari, cosecharon con 9,6 por ciento de intención de voto. Y Camacho anunció que depone su candidatura en busca de unir a la derecha para evitar el retorno del MAS.

Los sigue en las encuestas el predicador evangélico de origen coreano, Chi Hyun Chung, con el 8,1 por ciento. El ex presidente de derecha, Jorge “Tuto” Quiroga, que apenas logra el 1,6 por ciento relegado al sexto lugar entre las preferencias.

El sondeo otorga al candidato del MAS una abrumadora ventaja en La Paz, con el 49,7 por ciento, muy por encima de Mesa, que reúne el 16,6 por ciento de los votos. Añez se impone en el departamento de Beni, de donde es oriunda, mientras que Mesa lidera en Chuquisaca.

El artículo 166 de la Constitución del Estado Plurinacional de Bolivia indica que para ganar la elección presidencial en primera vuelta un candidato debe reunir el 50 por ciento más uno de los votos válidos, o al menos un 40 por ciento con diez puntos de diferencia sobre el segundo.

De mantenerse los resultados de la encuesta, Arce y Mesa disputarían un ballotage el 14 de junio. En un escenario de segunda vuelta, si éste se diera entre Arce y Mesa, el candidato del MAS ganaría por centésimas. Pero si el ballotage se dirimiera entre Arce y Añez, la presidenta de facto ganaría por apenas un punto de diferencia, según la misma encuesta de Ciesmori.

Tras conocer el resultado del sondeo, s Arce agradeció a través de Twitter “el apoyo del pueblo boliviano en el campo y las ciudades. Seguiremos caminando unidos y trabajando con humildad para recuperar nuestra Patria”.

«Gracias por el apoyo que nos dan», destacó por su parte David Choquehuanca, candidato a vicepresidente del MAS, quien subrayó que los resultados de esta encuesta «dan más fuerza para seguir trabajando por una Bolivia en la que podamos vivir bien».

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