Francisco se refirió este lunes a las mujeres trabajadoras y a las que “corren el riesgo de sufrir violencia” durante el aislamiento por el coronavirus. “Que el Señor nos dé el coraje de las mujeres, de ir siempre adelante”, tiró. Y lejos de los caceroleros, también resaltó el trabajo de los políticos.

“Hoy quisiera recordar con ustedes cuánto hacen las mujeres, incluso en este tiempo de emergencia sanitaria, para ocuparse de los otros”, planteó este lunes el pontífice al recitar la oración pascual del Regina Coeli en el Vaticano.

“Mujeres médicas, enfermeras, agentes de las fuerzas del orden y de las cárceles, empleadas en los negocios de bienes de primera necesidad… y tantas madres, hermanas y abuelas que se encuentran encerradas en sus casas con toda la familia, con niños, ancianos, discapacitados”, enumeró Jorge Bergoglio.

En la oración transmitida por los canales de streaming del Vaticano, el Papa lamentó que “a veces, las mujeres corren el riesgo de sufrir violencia, por una convivencia de la cual llevan una carga demasiado grande”. 

“Rezamos por ellas, que el Señor les dé fuerza y nuestras comunidades puedan sostenerlas junto a sus familia. Que el Señor nos dé el coraje de las mujeres, de ir siempre adelante”, cerró Francisco, que dedicó además su oración para renovar su “cercanía” a los países golpeados por el coronavirus.

Por otra parte, el ex cardenal parece alejarse de los caceroleros argentinos al pedir rezar también “por los políticos, los gobernantes, los científicos, que empiezan a estudiar la salida, la post-pandemia, este «después» que ya ha comenzado: para que encuentren el camino correcto, siempre en favor de la gente, en favor de los pueblos”.

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