Mantené los 2 metros de distanciamiento - Provincia de Santa Fe

Pancho Jáuregui es muchísimo más conocido por su apodo que como Francisco, su nombre, el que figura en el DNI. A tal punto que al libro Fútbol Africano. Crónicas, historias e investigación lo firmó como Pancho. Y es tan fanático de cómo se juega el deporte de la redonda en ese continente, que cruzó tres veces el Atlántico para ver de cerca y con sus propios ojos aquel fútbol negado y olvidado en Argentina, del que se conoce más por mitos que por el juego.

El nacimiento de una pasión

El sábado 13 de junio de 1998, en Nantes, la Selección de Nigeria sorprendía a propios y extraños en el Grupo D del Mundial de Francia. Y sobre todo, sorprendía a España, al ganarle por 3 a 2. Ese partido marcó un antes y un después, pero no para el conjunto nigeriano –que en octavos se volvió a casa luego de una goleada que le propinó Dinamarca– sino para Francisco Jáuregui, quien por aquel entonces cursaba el secundario en su Suipacha natal, donde ya nadie lo conocía como Francisco sino como Pancho. “Me gustaba el fútbol como a la mayoría de los chicos a esa edad, pero ese partido me llamó la atención, ver una victoria de un seleccionado africano sobre España, que si bien no era la potencia que fue después, ya era resonante”.

Claro que eso fue como un amor a primera vista, atraído por “la forma de juego, el clima en las tribunas, el colorido de las camisetas”. Pero luego la relación siguió con la creación del blog Sportingafrica, y se profundizó con la reciente publicación de Fútbol Africano. “En septiembre del año pasado se cumplieron 10 años de que empecé a escribir sobre el fútbol africano en mi blog, así que sentí que era un buen momento para que pueda salir el libro. Por intermedio de un amigo pude presentarle el proyecto a la editorial Libro Fútbol, les gustó la idea y la bancaron”, resalta el autor.

El Sporting África, antes de ser un portal digital, fue el nombre del equipo de la playstation que alineaba Pancho en sus momentos de ocio. Por supuesto, con una formación ciento por ciento africana. “Antes no se podía seguir de cerca, así que siempre que veía algún partido de las ligas de Italia o España, buscaba detectar algún jugador africano, y en la play siempre me armaba un equipo donde sólo ponía a jugadores africanos”.

Crece desde el pie

De tanto insistir con ese fútbol al que en la Argentina sólo se le prestaba atención cuando había que enfrentar a alguno de sus seleccionados en una Copa del Mundo, Jáuregui empezó a apuntar cada vez más alto. “Cuando me recibí de periodista, en 2010, me puse a buscar información y me encontré con que todo estaba en inglés o francés, así que creé el blog y así empecé de a poco”, señala, y fundamenta: “Tuve la suerte de que justo ese año, el Mazembe llegó a la final del Mundial de Clubes, y ahí sentí que todo lo que estaba haciendo empezaba a tener sentido. En ese momento me contactaron de una radio de Capital para hablar de ese equipo y esas cosas me generaron mucha fuerza para seguir. Eso me fue abriendo puertas, era fuente de consulta en medios de comunicación”.

“En el blog trato de seguir las ligas más poderosas”, dice Pancho, y detalla: “Y hago un seguimiento más específico de las Copas, como lo que sería la Libertadores nuestra, que se llama Champions League de África, y está también la Copa Confederación de la CAF, que sería como la Sudamericana”.

En cuanto al nivel y las formas de juego en el continente rodeado por los océanos Atlántico e Índico, y por el mar Mediterráneo, el especialista aclara que no todo es potencia física como uno puede ver a la ligera desde afuera. “En el norte, lo que es Marruecos, Túnez, Egipto, Argelia, ahí podés encontrar un fútbol más ligado a la escuela europea, por la cercanía, porque fueron colonizados sobre todo por Francia. Ahí tenés un juego más de elaboración y no tan físico como en el África Negra, lo que sería Senegal, Ghana, Camerún, donde son más velocistas, de potencia”.

Fantasía o realidad

El fútbol africano está plagado de mitos y verdades. En los mundiales juveniles suele correr la versión de que alguno de sus jugadores superan la edad permitida, y en los de las selecciones mayores, siempre se resalta la cantidad de africanos o descendientes directos, desparramados en las potencias. En la primera parte del libro que está disponible desde el 1º de julio –y que se puede adquirir en la web de la editorial– se despejan todas esas dudas respecto a edades y nacionalidades.

Porque para referirse específicamente a la confección de su libro, el autor aclara que “lo estructuré en dos partes, en la primera escribo sobre el surgimiento del fútbol en África, historias en los mundiales, historias de la Copa África, y en uno de los capítulos hablo de esta cuestión de las nacionalidades y de la polémica respecto a la edad de los jugadores”. Además, agrega que “con el tema de las nacionalidades hago el repaso de mundiales anteriores de jugadores nacidos en África que jugaron para otra selección”. En el segundo bloque –dividido por zonas geográficas– toman protagonismo las historias y crónicas de más de veinte países.

Este joven categoría 85, que jugó en Juventud Unida de Suipacha y que supo probar suerte en Huracán y River –y que también se le animó al hockey sobre césped, vistiendo la verde de Ferro– opina que el mejor futbolista  africano de la actualidad es Sadio Mané, el del Liverpool, decisión además respaldada por la Confederación Africana de Fútbol (CAF) que también lo eligió como el mejor del continente. “Salah (el egipcio que también juega en los Reds) está ahí a la par”, dice el escritor e hincha de Boca en Argentina, y del Mazembe y el Al-Ahly en África. Y añada: “De la historia, George Weah creo que es el gran representante del fútbol africano porque fue el único que pudo ganar un Balón de Oro. Tiene una linda historia detrás, porque después de jugador siguió preocupándose por su país y es actualmente el presidente de Liberia, para lo cual se preparó”.

Mover el bote

Para interiorizarse aún más sobre el deporte de la redonda en tierras africanas, Pancho decidió que era tiempo de cruzar el Atlántico y sentir de cerca esa pasión que lo acompañaba desde hacía varios años. “Estuve 3 veces en África, porque seguía al fútbol africano y me surgieron las ganas y la necesidad de conocer, porque yo ya hablaba mucho de eso”, manifiesta, y especifica: “En 2015 estuve en Senegal, donde se jugaba la Copa África Sub 23 y pude ver algunos partidos. En 2018 fui a Marruecos, a ver un partido del campeonato local en Casablanca, y el año pasado estuve en la Copa África, en Egipto, que ahí ya fui acreditado como periodista. En el libro le dedico mucho a estos viajes”.

En cuanto a la manera de vivir el fútbol a uno y otro lado del océano, Jáuregui aclara que “te encontrás algunas similitudes con las canchas en Argentina, pero también diferencias”, y remarca: “En Marruecos, el clima en las tribunas es igual o mejor que acá. En Casablanca tenés los dos equipos más grandes y las tribunas son impresionantes, mucho colorido, cantos similares a los nuestros. En las previas, uno acá acostumbra a comerse una hamburguesa o un chori, y en Marruecos la gente toma café en las tribunas o se compra chupetines”.

Fuente: El Eslabón

Más notas relacionadas
Más por Santiago Garat y Facundo Paredes
Más en Deportes

Dejá un comentario

Sugerencia

Detectaron caso de covid-19 en el barrio Las Flores

Las autoridades municipales informaron este viernes la detección de un niño con la enferme