PRO Del Sel

 

“A mí mi viejo me metía unos cintazos espectaculares y yo salí buen tipo. Cuando me portaba mal en la escuela (religiosa a la que iba) me llevaban a dirección, me tiraban dos varillazos en las patas y terminé abanderado”. Esto decía el artista cómico santafesino Miguel del Sel en mayo de 2015, cuando era candidato a gobernador de la provincia y ya había ganado las elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO). Al poco tiempo se supo que la escuela y sacerdote aludidos por Del Sel en esos dichos nunca dieron esos varillazos ni él fue abanderado.

Pero esas declaraciones las compartía con total soltura y convicción en un programa televisivo –La mesa del café– donde también daba algunos consejos de educación familiar para los “padres permisivos” con sus hijos: “Dicen ‘es chico’ ¿Qué chico? Metele un buen cocazo y no jode más”.

Para entonces llevábamos más de 15 años de Convención sobre los Derechos del Niño (el tratado se firmó en 1989 y entró en vigencia en 1990) y una década de la ley de protección integral de los derechos de las niñas, niños y adolescentes (26.061).

En marzo de ese mismo año se había despachado contra la docencia asegurando que “los maestros no van a dar clases y tienen reemplazos de los reemplazos”. Y como contraoferta proponía acercarse a la Fundación Pensar para corroborar “cómo estaban trabajando todos los días con grandes profesionales, formando los mejores equipos para transformar la provincia”. Al poco tiempo se conoció que a esos equipos de educación que el PRO tenía para la provincia lo integraban, entre otros “profesionales” que asesoraban, el representante legal que defendió la gestión del ex ministro de la dictadura Ricardo Bruera; otro que despedía profesores por afiliarse gremialmente, un abogado de las patronales de los colegios privados y una directiva denunciada por maltratar a sus docentes y hasta amenazarlos con “hacer correr sangre”.

Por poca diferencia el artista cómico no fue gobernador de la provincia, pero su jefe político Mauricio Macri sí presidente de la Nación. Los cocazos y varillazos pedagógicos sugeridos por Del Sel llegaron así en un monstruoso avasallamiento de la educación pública, manifestado en la mayor desinversión del Estado, la caída del presupuesto educativo y la persecución permanente hacia el magisterio. Algunas frases de los propios representantes de ese gobierno sintetizaron estas políticas: “Caídos en la escuela pública”, “Desierto educativo” y “Los pobres no llegan a la universidad”.

Ese mismo ex candidato a gobernar la provincia este fin de semana reapareció en la escena política como una especie de intermediario para unir fuerzas en la interna del PRO santafesino para las elecciones que se vienen. “Gran reunión anoche en Santa Fe, somos muchos los que apostamos a un futuro juntos para cambiar este presente”, dice el pie de la foto que compartieron en las redes sociales y en las que aparecen, junto al anfitrión del encuentro, los diputados nacionales Federico Angelini y Luciano Laspina; el titular del PRO de Santa Fe, Cristian Cunha; el secretario de Ambiente de CABA, Eduardo Macchiavelli, y la concejala Anita Martínez y el concejal Roy López Molina.

Los mismos nombres que en medio de la alarma epidemiológica por la pandemia de coronavirus reclaman que se “abran las escuelas”, proclaman que “la educación es esencial” y se suman (y empujan) a las movidas de los “padres organizados” arrogándose la defensa de la educación, esa misma que cuando fueron gobierno se encargaron de devastar. O lo hacen donde gobiernan ahora, como Horacio Rodríguez Larreta en CABA, donde su política para sostener la presencialidad escolar como sea ya se ha cobrado la muerte de 33 trabajadoras y trabajadores de la educación (al 16 de junio pasado). Recordemos además que su ministra Soledad Acuña -la otra hada buena– a fines de 2020 había tildado de “fracasados” a quienes eligen la docencia, además de invitar a denunciar a las y los docentes que “bajan línea”. Una práctica policíaca que ya forma parte de las políticas de Juntos por el Cambio, que -parafraseando a Rodríguez Larreta- es una “evidencia”.

Si hay algo que ha quedado en claro y que nunca hay que dejar de recordar, a desmemoriados o distraídos, es que desde que el PRO, el macrismo, Juntos por el Cambio o como decidan llamarse apareció como fuerza política de la derecha neoliberal lo que siempre lo guía en materia educativa es su pedagogía de la perversidad.

¡Sumate y ampliá el arco informativo! Por 500 pesos por mes recibí todos los días info destacada de Redacción Rosario por correo electrónico, y los sábados, en tu casa, el semanario El Eslabón. Para suscribirte, contactanos por Whatsapp.

Más notas relacionadas
Más por Marcela Isaías
  • Dibuje, maestro, dibuje

    Yo no sé, no. Pedro caminaba sobre el cordón de la vereda, por Zeballos, llegando a Rodríg
  • Cibersocialismo del siglo veinte

    A principios los 70, el gobierno de la Unidad Popular impulsó un plan audaz para introduci
  • Masacre sin fin

    Los integrantes de movimientos sociales, organismos de derechos humanos, pueblos originari
Más en Columnistas

Dejá un comentario

Sugerencia

“La gestión seguirá desarrollándose del modo que yo estime conveniente”

Después de que funcionarios pongan a disposición su renuncia, el presidente Alberto Fern