El auriazul y Bragantino volvieron a jugar un entretenido partido, aunque esta vez sin tantos goles como en la ida. Fue 1 a 0 para los brasileños, que dejó al equipo del Kily González sin el sueño copero, debido a la derrota 3-4 en el Gigante. Ahora, a pensar en el clásico.

Central y Bragantino cambiaron de escenario, pero no de actitud. Salieron con todo a disputar la revancha, imprimiendo mucha dinámica al partido, sin darse respiro. Aunque en esta ocasión hubo prevalencia auriazul, urgido por el resultado, que finalmente no llegó.

Emiliano Vecchio avisó de entrada, y en seguida se sumó Marco Ruben con un fuerte disparo, que obligó a un rebote de Cleiton, y que Milton Caraglio no logró conectar con comodidad cuando la pelota le cayó en la cabeza.

Antes de los diez minutos, todo el Canaya gritó el gol de Ruben, que un minuto después fue anulado por el árbitro Christian Ferreyra (a instancias del VAR), por una posición adelantada del delantero, que se arrojó al piso, no para ganarle la posición al defensor que parecía llegar primero, sino directamente para definir.

Pero el dueño de casa no era un mero espectador de los avances de su rival. Cada vez que tenía un respiro, recorrido y espacios, aportaba lo suyo. Jorge Braun desde el piso evitó el primero, y luego lo salvó una mala definición de Tomás Cuello, que en un mano a mano la tiró arriba.

Después, Central apostó a un centro de Lautaro Blanco desde su costado, que Luciano Ferreyra desvió con el taco en el camino, y Diego Zabala, por detrás de todos, no alcanzó a conectar. En la réplica, Artur –el del partidazo y los tres goles de la ida– metió un cabezazo en el palo.

Al vestuario se fueron con otra chance del equipo dirigido por Cristian González: Ruben se mandó una chilena defectuosa que terminó asistiendo a Damián Martínez, pero el volante no se la esperaba, y definió incómodo, como pudo, muy cerca del arco.

La primera del segundo tiempo fue para el equipo vestido de negro. Bruno Praxedes quedó inesperadamente solo –porque todo Central se quedó protestando una falta primero y fuera de juego después– y definió afuera, ante la rápida salida de Fatura.

El Canaya lucía extenuado por el esfuerzo de la primera etapa, pero no se daba por vencido. Vecchio, clave siempre en el ataque, se juntó con el recién ingresado Lucas Gamba (por Caraglio), que se la bajó, pero su remate fue al medio, a las manos del arquero brasileño.

El conjunto de Arroyito desplegó un gran desgaste físico y tuvo momentos de buen fútbol, pero no le alcanzó. Dio la batalla y se mostró siempre en partido, pese a la dura derrota de la ida. Es que el gol del dueño de casa llegó recién en tiempo de descuento, a través de Artur, otra vez. El delantero agarró a todo el Canaya en ataque, y a Broun lejos de su arco, y pateó desde lejos.

Ahora tendrá que descansar, y bastante, de cara al partido de la fecha 7 del torneo local, nada menos que el clásico ante Newell’s, en el estadio Marcelo Bielsa.

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