Gabriel Ríos

 

Gabriel Ríos tiene 17 años, pertenece a una familia muy humilde y necesita ayuda para recuperarse de un grave accidente que tuvo el 20 de enero de este año. Sus docentes iniciaron una campaña para colaborar en su restablecimiento: conseguir una cama de bipedestación (como la de los hospitales), tener un buen televisor con internet para vincularse con el afuera, un aire portátil para su habitación y la ayuda que pueda brindarse a su familia. Todo es bienvenido.

Gabriel es alumno de la Escuela N° 518 Carlos Fuentealba, de Rouillón y Aborígenes, en el barrio Qom de la ciudad. En 2019 comenzó a trabajar en el Mercado de Productores, sin estar registrado, muchas horas y por poco dinero. En enero de este año se subió a un gran árbol de palta -ubicado en Mendoza y México- para poder bajar esta fruta y venderla por su cuenta. Pero cayó de cabeza desde unos 15 metros de altura.

“Cuando cae el daño más grande es en su cabeza, en la zona superior derecha del cráneo, que se parte en pedacitos. Le diagnostican un coma irreversible y le dan pocas chances de vida”, relata la profesora Julieta Ferreyra a Redacción Rosario.

Julieta es docente de ciencias sociales en la secundaria 518 de la que es alumno Gabriel. Lo describe como “un chico super inteligente, activo, enérgico y que toma decisiones”. Junto al profesor Facundo Roldán se pusieron al frente de esta movida para ayudar a que su alumno salga adelante. El profe Facundo trabaja en el Centro de Convivencia Barrial (CCB) 23 de Febrero, al que Gabriel asistía a varios talleres, entre ellos uno donde aprendía panificación.

Gabriel estuvo internado varios meses, y más allá de los pronósticos poco esperanzadores luchó y superó varias infecciones. A fines de abril, cuando recrudece la pandemia, lo derivan a su casa, con internación domiciliaria.

“Llega en un estado bastante crítico y es cuidado por su familia, con intervención del centro de salud, y la banca de la escuela, del CCB, le conseguimos un colchón antiescara, sábanas traversa, acompañamos a la familia en distintos trámites”, repasa Julieta y destaca: “Ese cuadro que era tan grave, de manera «milagrosa», con una gran energía y fuerza de voluntad, lo fue revirtiendo”.

Los diagnósticos médicos no eran muy optimistas en asegurar “cómo quedaría a nivel de la conciencia”. Pero el panorama fue cambiando. Además de la presencia de su familia, fue clave la asistencia de Gabriel al Instituto de Lucha Antipoliomielítica y Rehabilitación del Lisiado (Ilar) -ahora va dos veces a la semana-, para que en los últimos meses ha tenido avances muy importantes.

“Nos reconoce cuando lo vamos a visitar, nos sigue con la mirada, nos sonríe”, celebra Julieta de los logros de su alumno.

La profesora destaca que “su papá ha sido una especie de enfermero que tuvo que aprender un montón de cosas”. Y enumera: “Fabricó de manera muy artesanal algunas pequeñas herramientas que usan los kinesiólogos, que ha permitido que Gabriel se haya ido recuperando gran parte de la movilidad, aunque aún no se puede sentar. Tiene traqueotomía, sondas alimentarias y para hacer pis, y usa pañales. El último gran avance es que balbucea algunas palabras”.

Todo eso entusiasma a las y los docentes para hacerle más fácil los días y la recuperación a Gabriel y su familia. Por eso la campaña que encabezan apunta a conseguir un televisor con internet, “no a modo de un lujo, sino para“que estimule el registro del afuera” que afiance los avances que va teniendo.

La movida solidaria también busca conseguir una cama de bipedestación que le permita tener un poco más de autonomía y no sea el papá -explica la profe Julieta- quien se tenga que ocupar siempre de moverlo.

“Apelamos a la generosidad de alguna empresa”, dice Julieta aludiendo a los recursos más costosos que son el smart y la cama de bipedestación. También evalúan la posibilidad de alquilar una de estas camas.

“Pedimos a Nación que le adjudiquen una netbook y eso está bastante encaminado. También le sirven aplicaciones para estimular el desarrollo cognitivo”, aprecia la profesora.

Julieta asegura que toda ayuda es bienvenida. Para una mejor coordinación de este pedido lo aconsejable es comunicarse con cualquiera de estos docentes, al frente de esta campaña. Julieta Ferreyra ( 341 5090464) y Facundo Roldán (341 6601782). También dejan un CBU del Banco de Santa Fe 3300074720740927615045.

En diciembre, Gabriel debería haber terminado el secundario.La profesora confía que no abandonan la esperanza de que “a largo plazo recupere la escolaridad” y pueda graduarse. Mientras tanto, le llevaron hasta su casa un diploma de 5to año, a modo de reconocimiento, porque como dice Julieta los avances y aprendizajes los damos en la vida.

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