En el encuentro participaron alrededor de cien cooperativistas que viajaron desde distintos puntos del país, en representación de las treinta cooperativas que conforman la Federación. La composición principalmente joven y variopinta del numeroso grupo humano que habitó las instalaciones del ex Batallón 121 reconvertido en Polo Tecnológico contrastaba felizmente con el aspecto en parte ruinoso y en parte reciclado del antiguo predio militar, que también es compartido por la Policía de Investigación (PDI).

La actividad arrancó el viernes 17, allí en la zona sur, y el analista de sistemas Federico Sodo, integrante de la Cooperativa de Trabajo Equality de Rosario, fue el encargado de abrir la jornada. Uno de los modernos edificios, el Espacio Maker, fue el escenario de una concurrida asamblea anual, que a mano alzada aprobó el Balance 2021 y ratificó la incorporación de nuevas cooperativas, entre otros aspectos. Allí también se expusieron los principales proyectos realizados en conjunto a lo largo del año a través del Fondo Intercooperativo de Trabajo (FIT), que funciona como bolsa de trabajo y espacio de colectivización de proyectos.

La jornada incluyó un brindis con distintos actores del sector cooperativo, académico, público y privado, en el que participaron Ignacio Sanseovich, presidente del Polo Tecnológico de Rosario; Germán Giró, secretario de Modernización de la Municipalidad de Rosario; Gisela Wild, directora de la Empresa Provincial de la Energía por el sector cooperativo; Elena Gasparri y Julia Cricco de la Secretaría de Ciencia y Tecnología de la Universidad Nacional de Rosario (UNR); Facundo Orqueida, de la Dirección Cooperativas de Municipalidad de Rosario; Mario Schujman, director de la Maestría de Economía Social de la UNR; María Victoria Deux, directora del Observatorio de Políticas Públicas de Economía Popular y Solidaria; Iván Pérez, por la Filial Litoral del Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos (IMFC); Juan Pablo Sarkissian y Edgardo Carmona, del Sindicato de Prensa Rosario; y María Ernestina Fernández, coordinadora de la Delegación Sur de la Secretaría de Economía Social de la Provincia de Santa Fe.

Luego del almuerzo tuvo lugar la charla “El software libre como herramienta de soberanía tecnológica. ¿Por qué usamos lo que usamos cuando desarrollamos?”, a cargo de Leandro Monk, de la cooperativa porteña Gcoop. Por la tarde se trabajó en comisiones divididas sobre distintos ejes temáticos para la elaboración de los objetivos 2022 de Facttic, que luego se pusieron en común en una ronda multitudinaria. Por la noche la multitud se trasladó a las instalaciones de La Toma, el ex supermercado vaciado por la patronal y recuperado por sus laburantes en 2001, hoy convertido en centro cultural y espacio de militancias varias. 

El sábado 18, el encuentro continuó en la sede rosarina del IMFC, en la zona centro de la ciudad. Durante la mañana, María Eleonora Feser y Valeria Mutuberría Lazarini, de la cooperativa Trabajando por la Economía Social (TES), brindaron una capacitación interna sobre ahorros e inversiones compartidas para las cooperativas.

Luego, Osiris, asociado de la cooperativa Gcoop, compartió el trabajo realizado sobre la Migración GNU/Linux en el Banco Credicoop, con un enfoque en la promoción e implementación del software libre a gran escala. A continuación, Neto Licursi y Carlos Cuoco, de la cooperativa Cambá de la Ciudad de Buenos Aires, compartieron la experiencia del viaje a Seúl en representación de la Federación. En la charla se debatió sobre las estrategias de participación en el Congreso Cooperativo Mundial y se confirmó el compromiso de trabajar para participar activamente de espacios de construcción intercooperativos internacionales.

Finalmente, se compartieron las resoluciones de todo el trabajo realizado durante las jornadas y las acciones acordadas en función de los objetivos para un plan estratégico en el año venidero. Luego de un rico intercambio, se realizó un cierre y una reflexión conjunta donde la conclusión principal y transversal a todas las problemáticas tratadas fue que “la salida es colectiva”.

Las intensas jornadas llegaron a su fin con un cálido aplauso colectivo por el gran trabajo realizado y la enorme participación lograda en favor de una construcción verdaderamente democrática de una Federación en franco crecimiento.

Foto: Agustina Silombra

El Eslabón conversó con Nicolás Dimarco, integrante de la Cooperativa de Trabajo Fiqus y presidente de Facttic.

¿Qué balance hacés del plenario anual de Facttic?

El balance del plenario a mi entender fue realmente muy positivo. Como consecuencia de la pandemia no pudimos juntarnos durante dos años. Y esos dos años no tuvieron una dinámica normal ya que tuvimos que vivirlos aisladxs. Además, como todxs estábamos en nuestras casas y el ritmo de trabajo era cambiante, comenzamos a trabajar muy fuertemente en fortalecer lo que habíamos construido para estabilizar tanto a nuestras cooperativas como a la federación. Todo esto llevó a que interactuemos mucho entre las cooperativas, construyendo espacios nuevos de trabajo y consolidando los que ya veníamos trabajando, pero todo en forma virtual. El hecho de poder vernos las caras nuevamente después de dos años, después de compartir tantos días de trabajo virtual, hizo que los lazos tejidos en la virtualidad se consolidaran aun más. Al finalizar el plenario, todxs volvimos con las energías renovadas para comenzar un nuevo año lleno de nuevas actividades.

¿Cómo se integra la federación al resto del movimiento cooperativo?

La integración creo yo que viene del trabajo diario, de buscar nuevos proyectos por desarrollar e impulsar, con el objetivo de ser el actor tecnológico que desarrolla tecnología libre para todo el sector cooperativo. Entre todas las áreas internas de Facttic, contamos con una en particular que se llama vinculación. Allí nos juntamos semanalmente con la finalidad de pensar con qué actores del estado, del sector privado y del sector cooperativo queremos y podemos vincularnos. Todo ese trabajo de vinculación lo hacemos también en forma intercooperativa, lo cual es enriquecedor ya que la construcción de los vínculos se hace contando con diferentes puntos de vista y experiencias propias de cada cooperativa que participa del espacio.

¿Cómo es la situación de lxs trabajadorxs del sector, más allá de quienes se organizan en las cooperativas de Facttic?

Dentro del sector afortunadamente hay mucho trabajo. Sin embargo muchas veces ese factor juega en contra de nuestra construcción. No por el hecho de la cantidad de trabajo, ya que somos cooperativas de trabajo y necesitamos trabajar para existir, sino por las características de las ofertas laborales. Actualmente hay mucha oferta de empresas del exterior en dólares, a precios elevados, que buscan “sumar talentos” a sus equipos internos. Las ofertas individuales que realizan son difíciles de equiparar lo que genera mucha rotación y una invitación constante a construir de otra manera por fuera de la cooperativa. Nuestro desafío está en buscar beneficios colectivos que pongan en valor día a día los beneficios de nuestra construcción a la vez que generamos entre todxs mejores condiciones de trabajo para seguir construyendo juntxs.

¿Y en cuanto al Estado, cómo es la relación desde Facttic?

Tenemos muy buena vinculación con diferentes áreas del Estado. Trabajamos en diferentes proyectos de la Federación, nos aporta impulso. Creemos que la construcción tiene que ser junto al Estado ya que buscamos trabajar en proyectos de impacto, construyendo tecnología para la sociedad y en este sentido el Estado es un aliado estratégico principalmente en aquellos proyectos en los que el servicio que desarrollamos no tiene un modelo de negocio que apunta a generar dinero sino en mejorarle la vida a la gente.

Hay una fuerte vinculación entre la Federación y el software libre. ¿Qué puntos en común hay con este movimiento?

El cooperativismo y el software libre tienen una vinculación natural y las razones existen en su naturaleza. Si lo tuviese que resumir en muy pocas palabras, ambos movimientos comparten como núcleo de su existencia la construcción democrática y colectiva, la libertad de las personas durante ese proceso de construcción y la propiedad colectiva del resultado de esa construcción. Es por esto que desde la Federación apoyamos e impulsamos el desarrollo de software libre.

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