Los domingos de abril y mayo la obra de Línea de Tres-Formación teatral se presenta en el Cultural de Abajo. La pieza cuenta con la actuación de Miguel Franchi y Santiago Dejesús y se concibe como una especie de continuación de La Canción del Camino Viejo, primera obra del grupo.

Redacción Rosario pudo intercambiar palabras con Santiago Dejesús, uno de los actores, directores y dramaturgos de Proyecto Little Las Vegas para conocer algo de la obra.

«Little Las Vegas surge después que decidimos dejar de hacer La Canción del Camino Viejo» contó Dejesús. Aquella obra fue estrenada en el 2011, contaba con la actuación de Severo Callaci y el propio Santiago. Miguel Franchi la dirigía y Andrés Martorell se encargaba de la producción y técnica. Con esa historia de desclasados que defendían como podían su lugar que los nuevos caminos habían dejado al margen hicieron 250 funciones que los llevaron a recorrer América Latina, Europa y África.

«Little Las Vegas es en parte una continuación de La Canción del Camino Viejo pero también está pensada para que las personas que no vieron La Canción… puedan disfrutar y entenderla igualmente a la obra. Y el que vio La Canción… tiene algunos links con esa obra que hacen se les redondee la idea o que puedan también comprender la obra en retrospectiva» -comenta el actor.

En esta oportunidad decidieron que los actores serían Miguel Franchi y Santiago Dejesús. Andrés Martorell sigue estando en la parte de producción y técnica y sumaron a Francisco Miño para asistir en la técnica. «La dramaturgia es nuestra y la dirección fue compartida entre nosotros (Miguel y Santiago) que también somos directores, entonces fue una linda melange. La obra estaba pronta para estrenar antes de la pandemia, en abril del 2020 pero quince días antes llegó la pandemia, tuvimos que suspender. Estuvo parado el trabajo porque no teníamos certidumbre de qué iba a pasar hasta que empezamos a poder volver a juntarnos, primero virtual y después presencialmente hasta que finalmente pudimos estrenar el año pasado en la sala Saulo Benavente en el Complejo de la Biblioteca Vigil que nos prestó sus instalaciones para ensayar, así que fue un muy lindo estreno, en el barrio. Yo soy del Barrio Tablada, Miguel también, entonces tenemos un cariño muy especial por esa zona de la ciudad. El año pasado fue realmente una fiesta haber podido estrenar ahí.»

«La estética (…) se definió un poco a partir de La Canción del Camino Viejo, pero esta vez decidimos a diferencia de la otra obra trabajar sin objetos. Nuestro trabajo propone un escenario sin escenografía. Los cuerpos nuestros, las actuaciones son el instrumento principal a través del cual se relata, se crean imágenes, estados, climas. En ese sentido es una estética bastante escueta… Todo lo que se crea y se recrea en ese universo que proponen los actores (nosotros) y la obra (la historia) si podemos hablar de que la estética tiene que ver con algo cercano en cuanto a lo regional, a la pampa, al campo, al pueblo, al progreso y a diferentes problemáticas.»

Santiago Dejesús se construyó como actor, director, profesor y dramaturgo, tanto en academias como las Escuelas de teatro y títeres como en la propia práctica y se considera «alguien en constante formación hasta que se vaya de este mundo».

«Mi formación en teatro fue en la escuela de teatro, como actor del 2000 al 2003. Después como director en la otra escuela, en la de Viamonte y Moreno y después en el hacer y en la práctica, yo tuve la suerte de empezar a estudiar la carrera de actor y a los poquitos meses ya estar actuando nada más ni nada menos que con uno de mis maestros -lo considero- que es Omar Serra. Pude asistirlo y trabajar con Rody Bertol, Gustavo Guirado, Mimí Ansaldi… Entonces en ese sentido la formación era institucional pero también por afuera, en el teatro, en el escenario, en los ensayos. Creo que fue lo que más me ha marcado y me ha mostrado el camino. Lo mismo que para dar clases, me empecé a animar a dar clases a partir de mi experiencia como actor y de poder nombrar y a lo mejor metodologizar lo que a mi me pasaba como actor más allá de todo lo que uno aprende en la escuela y poder trasmitirlo. Esa fue mi formación pero como en todas las profesiones uno sigue todo el tiempo formándose. Tuve la oportunidad de irme a vivir cuatro años a Cabo Verde en África donde también me seguí formando como actor, a coordinar trabajos de sensibilización en comunidades a través del teatro, entonces eso me dio también una perspectiva interesante del hacer teatral en otro lugar muy distinto y a la vez muy parecido, casi con las mismas problemáticas, dificultades, carencias.» -apunta Santiago.

«Nos conmueven las problemáticas que ahora en día están visibles y tan -a veces- naturalizadas. La sobreexplotación de la tierra, la contaminación, la injusticia, la pobreza. La obra habla también de todo eso, de cómo desde el lugar del más débil o del más perjudicado se intentan encontrar maneras de sobrevivir y de hacerle frente a la topadora esta que es el capitalismo salvaje, voraz, ambicioso, insaciable que en nuestra obra le ponemos nombre y apellido pero que en la vida real también los conocemos. Eso nos conmueve a lo hora de escribir y hacer teatro. Me conmueve mucho la infancia pobre, me entristece también. Nos hace pensar mucho cómo se puede, nosotros desde el teatro hacemos lo que podemos, uno desde el teatro pega un grito a ver quién nos pueda escuchar.»

La obra se puede disfrutar los domingos de abril y mayo a las 19:30 en el Cultural de Abajo (Entre Ríos 579).

¡Sumate y ampliá el arco informativo! Por 500 pesos por mes recibí todos los días info destacada de Redacción Rosario por correo electrónico, y los sábados, en tu casa, el semanario El Eslabón. Para suscribirte, contactanos por Whatsapp.

Más notas relacionadas
Más por Diego Roth
Más en Ciudad

Dejá un comentario

Sugerencia

Deuda histórica con Santa Fe: Perotti anunció el acuerdo de pago de Nación

El gobernador y el ministro de Economía de la Nación, Martín Guzmán, firmaron el convenio