Los primos Diego y Pedro Jozami presentan su espectáculo de ilusionismo, música en vivo y humor, con el que giraron toda una década por diversos escenarios, incluidas las plataformas virtuales surgidas en la pandemia.

Un dúo de primos con magia y música a cuestas. Una dupla turca: Los Jozami. O también podrían llamarse Los Agustines, porque sus nombres  son Diego Agustín y Pedro Agustín. Desde hace más de diez años vienen actuando juntos en escuelas, parques y salas de teatro de la provincia. Y también han girado por el Uruguay en 2011, junto a la compañía Pato Mojado.

Los avatares de la pandemia les permitió compartir la ilusión y la música en vivo en festivales a través de la virtualidad de internet. Participaron de Fidaepa (Festival de Artes Escénicas de Percusión y Armonía); el segundo encuentro de teatro de la Universidad de Cundinamarca seccional Girardot 2020, de Colombia; como también el Festival de teatro unipersonal y narración oral de ese país. Y el VI Fitup (Festival Internacional de Teatro Uniendo Pueblos, de Ecuador).

Recientemente, el dúo presentó en las Escalinatas del Parque España (Sarmiento y el río) el espectáculo Países Mágicos, en el marco de Ciclos de teatro en la calle, coordinado por la Municipalidad de Rosario y con entrada a la gorra. Mientras tanto, preparan su nuevo show denominado Majestuosa Ilusión, de cara a las vacaciones de invierno.

Números de escapismo con cadenas y sogas, desaparición de objetos, y naipes que se vuelven gigantes, desaparecen y aparecen en otros lados, son sólo algunos de los episodios deslumbrantes de este dúo de trabajadores del arte.

¿Cómo se originó la aventura de crear un espectáculo que combina magia y música?

Pedro: Desde el año 2008, Diego venía haciendo un espectáculo con un compañero que se llama El Gato Molina, eran los Artipibes y me invitaron para que yo haga la parte técnica. Era un show destinado a escuelas primarias, más que nada. En ese momento, Diego me propuso empezar a pensar la música en vivo. Yo nunca había musicalizado ninguna obra de teatro, ninguna presentación de nada, aunque ya estaba abocado a la música. Con esta propuesta comencé a involucrarme en el teatro. 

Qué condimentos tiene La dupla turca, teniendo en cuenta la relación de primos, ¿es algo que se remonta a su niñez?

Diego: En realidad no se remonta tanto a la niñez sino más a una etapa de grandes, Pedro se dedicaba a la música antes que yo al teatro. Lo que sí se ve en el escenario es el vínculo que tenemos como primos y como amigos, eso hace que nuestro espectáculo fluya, que tenga dinámica, que tenga chistes, que tenga improvisación por la cuestión vincular y familiar.

Para entrar en clima, ¿de qué se trata Países Mágicos, el espectáculo que vienen presentando desde hace años?

Pedro: Es un espectáculo para toda la familia, en el que se entrecruzan la magia y la música en vivo, y también el teatro. Es un espectáculo que va pasando por distintos países del mundo con elementos representativos, y vamos realizando ilusiones y trucos de magia enlazados con humor.

¿Y Majestuosa Ilusión, la creación que tienen en construcción, en qué etapa de progreso se encuentra en la actualidad? ¿Se va compartiendo y probando lo nuevo en cada show?  

Pedro: A diferencia de Países Mágicos, que tiene un lineamiento más teatral, Majestuosa Ilusión es un espectáculo con un estilo más varieté. Ya hemos hecho algunas presentaciones en eventos privados y en algunos cumpleaños. Es un formato que nace de la necesidad de moverse con menos objetos y que sea un espectáculo más liviano, que además tiene una dinámica completamente diferente.

¿Cómo describirían la experiencia de presentarse ante diversos públicos y escenarios? ¿Cómo es la relación con las infancias y los jóvenes?

Diego: Países Mágicos creo que logró sus mejores momentos en espacios cerrados, en escenarios con puesta de luces, con la técnica de un escenario, con el público alejado sentado en butacas, la altura que implica el escenario a diferencia de la calle, porque en la calle la cuestión de la magia es más difícil de llevar a cabo por los elementos que uno usa. Sí, la música tiene el poder de la adaptabilidad, tanto a la calle como al escenario, pero el sonido lógicamente luce mucho más en un escenario o en un espacio cerrado. Por lo tanto es una obra que hemos realizado unas 46 funciones y llegamos a la conclusión de que tiene mejor resultado en el teatro que en la calle. 

Pedro: A raíz de todo esto que comenta Diego es que hemos creado Majestuosa Ilusión, para poder presentarnos en lugares no convencionales con un montaje más simple.

El año pasado participaron de forma virtual del Festival de Artes Escénicas de Percusión y Armonía (Fidaepa) que reunió a producciones de Latinoamérica, en medio de la traumática experiencia pandémica, ¿qué desafíos se les presentaron?

Diego: Yo en el año 2013 estuve viviendo en La Paz, Bolivia, allí ingresé a una compañía de espectáculos llamada Quijotadas, es por eso que quedó el contacto y en un momento, el encargado de la compañía me envió una convocatoria del Fidaepa. Yo ahí presenté un número de magia de forma virtual, eso fue durante el primer año de la pandemia; y el año pasado presentamos junto a Pedro, Países Mágicos. Luego de las funciones, tuvimos devoluciones a través de Zoom, fue muy interesante, conocer e intercambiar con colegas de otros países.

En ese sentido, y volviendo a lo presencial, ¿qué se cuenta al volver al mano a mano?

Diego: Volviendo a la presencialidad, el mano a mano con el público por supuesto que lo estábamos esperando. Al principio costó un poquito volver a encontrarse, pero ahora lo disfrutamos ciento por ciento.

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