Foto: La Comunidad del País

A partir del decreto firmado por la intendenta rosarina, unos cinco mil comercios, entre pequeños y medianos, deberán pagarle al municipio un impuesto de carácter variable por la recolección diferencial de residuos. Los comerciantes lo rechazan, incluso, recomiendan no pagarlo.

«¿Cómo vamos a pagar por una recolección de un residuos que no generamos? Al contrario, a nosotros nos pagan por la grasa y el hueso», afirmó el titular de la Sociedad de Carniceros rosarina, José García.

El decreto 2.212 firmado hace una semana por la intendenta Mónica Fein estableció que los comercios de hasta 45 metros cuadrados de superficie tributen 53,30 pesos.

El nuevo impuesto se eleva a 106,60 pesos para los comercios de entre 45 y 85 metros cuadrados. Ambos valores serán variables de acuerdo a los costos del sistema.

La ordenanza alcanza a unos 5 mil locales entre rotiserías, bares, almacenes, kioscos, heladerías, fiambrerías, panaderías, verdulerías, carnicerías y pizzerías. Difundidas las boletas, y planteado el tema en la agenda pública, los representantes de diversos rubros salieron a cuestionar la medida.

La Sociedad de Carniceros aclaró que no corresponde abonar el cargo extra. «No somos generadores de residuos especiales. No tiramos nada en el basurero porque la grasa y el hueso descartados se los llevan y nos pagan por ello», explicó García.

El dirigente también adelantó que discutirán la norma. «Si nos abonan por el residuo que generamos y se lo llevan, ¿por qué voy a pagar? Si tenemos que llegar hasta la propia intendenta, lo haremos», cuestionó García.

El dirigente adelantó que la entidad solicitará una reunión con las autoridades municipales para explicar las razones que motivan el rechazo al nuevo tributo. «El consejo para los colegas es tratar de que no lo la paguen», resumió.

Para la Cámara de Industriales del Helado Artesanal (Cicha) calificó al cargo extra de «repetitivo». «Todo impuesto que se agrega a lo existente como el Drei y la publicidad van llevando a una situación donde el comerciante no lo puede absorber y lo termina trasladando al precio en un contexto inflacionario», señaló Alberto Osman, tesorero de la entidad, quien se mostró «sorprendido» con la medida y opinó que con ella se persigue un mero «afán recaudatorio».

El rubro, según comentó el directivo de Cicha, produce «basura liviana», que ocupa volumen pero no peso, como los vasos de plástico, servilletas de papel y cucharitas y algo de cartón, «que generalmente siempre se lleva algún recolector ya contactado».

«Las heladerías no son generadoras de residuos gastronómicos», concluyó.

Los panaderos no lo rechazan pero…

Si bien la medida no cayó simpática, a los panaderos les preocupa más que la misma se aplique a todos por igual.

«No veo mal la situación, pero va a pasar lo de siempre: irán a los comercios que existen para pagar los costos. Pediremos una audiencia con la intendenta para hacerle saber que, si bien no estamos en desacuerdo, queremos que todos paguen», enfatizó el titular de la Asociación de Industriales Panaderos, Gerardo Di Cosco.

«La Municipalidad no tienen registradas ni la mitad de ellas (las panaderías), que por supuesto tampoco pagan Drei. Por eso se compite a un precio distinto. Proponemos un pago igualitario y abarcativo, y hasta se podrían abaratar costos», dijo el dirigente.

Fuente: La Capital

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