El Sindicato de Recolectores de Rosario denunció este lunes que trabajadores del sector que mantienen un conflicto con la jefatura comunal de Villa Gobernador Gálvez fueron brutalmente reprimidos por fuerzas policiales.
Los trabajadores recolectores de VGG mantienen desde la semana pasada un conflicto que inicialmente devino de un reclamo por mejoras en las condiciones laborales, pero que se agravó el viernes último tras conocerse el despido de cuatro contratados.
Uno de los referentes de los manifestantes, Sergio Rodríguez, denunció en aquella ocasión la desidia con que el gremio municipal local omitió el problema: “No tenemos cobertura de nadie. Nuestro sindicato municipal no nos responde”, manifestó entonces el delegado.
El grupo de trabajadores en conflicto cumplió su palabra de mantener la protesta frente al corralón municipal, hasta que este lunes, según narraron desde el gremio de recolectores rosarino, “un grupo de más de 100 policías, con carros de asalto los corrieron a palazos”.
El secretario de prensa del Sindicato de Recolectores de Rosario, Miguel Luna, relató a Redacción Rosario que esta mañana los trabajadores del sector de la vecina localidad fueron “desalojados del frente del corralón municipal por carros de asalto de la policía y más de cien agentes. Unos 25 compañeros están detenidos en Jefatura y hay dos mujeres heridas”, detalló Luna.
El vocero del gremio rosarino informó además que ante la “indiferencia del gremio municipal de VGG, desde el Sindicato de Recolectores Rosario nos mantenemos en estado de alerta y en asamblea para definir los pasos a seguir”.
“Esto nos recuerda a décadas pasadas, cuando en la Argentina había violencia y detenciones de trabajadores. En aquella época hubo desapariciones porque los sindicatos entregaban a los propios compañeros”, señaló el gremialista, para quien la orden de reprimir provino desde el mismo sindicato municipal galvense.
Por su parte, y a través de un comunicado, el titular de Recolectores de Rosario, Marcelo Andrada, expresó que “repudiamos enérgicamente el atropello físico y emocional contra laburantes de la recolección que sólo pedían reclamos justos para tener mejores condiciones de trabajo»,
«Evidentemente hay personas con poco sentido de la sensibilidad y que le molestan los reclamos de los trabajadores y en su intolerancia piden la represión de los muchachos», agregó el dirigente, y señaló que, «entendemos como justo el reclamo de los muchachos que solo piden más dignidad laboral y le responden con palos».