
Trabajadores, docentes y profesionales estatales, nucleados en Amsafé (Educación), ATE (empleados públicos) y Siprus (salud), marcharin este jueves desde Plaza 25 de Mayo hacia la Plaza San Martín, frente a la sede local de Gobernación, en reclamo de “la reapertura de la paritaria provincial”. Los sindicatos además denunciaron que“la cláusula gatillo, que se aplica en un marco de inflación descontrolada, llega tarde y mal y arrastra una pérdida de entre 12 y 14 puntos del poder adquisitivo”.
“Nuestro salario pierde valor y poder adquisitivo cada día. Hoy, con una cláusula gatillo que se aplica tarde, vamos 12 puntos atrás de la inflación”, manifestaron desde la comisión directiva local del Sindicato de Profesionales Universitarios de la Salud (Siprus), a través de un comunicado. “Por eso le pedimos al gobierno provincial que reabra la paritaria salarial para discutir un nuevo aumento o el adelanto del pago de la cláusula gatillo, como pasa con los municipales, para equilibrar el desfasaje inflacionario”, remarcaron.
El gremio pidió además al gobierno provincial que “adopte una actitud realmente diferenciada da política de ajuste nacional, donde se degradó al Ministerio y pretende aplicar la Cobertura Universal de Salud mercantilizando un derecho elemental”. En este sentido, sostener y ampliar la infraestructura y mejorar las condiciones de trabajo “es un aspecto central en torno a qué salud queremos y estamos dispuestos a construir en un marco de creciente demanda social por la crisis”.
Por el lado los docentes públicos provinciales, de Amsafé Rosario, la delegación local del sindicato decidió impulsar la movilización también en oposición al Operativo Aprender. El gremio recordó que además será parte del paro nacional docente del 24 de octubre.
En tanto desde ATE Rosario, también apuntaron contra la denominada “cláusula gatillo”. “Esta herramienta, el reajuste por inflación de los salarios, fue el toque de gracia para destrozar los ingresos de la clase trabajadora haciéndole creer que le empata a la inflación”, plantearon desde el sindicato en un documento. Y agregaron: “Porque así, los aumentos salariales llegan a cuentagotas y con mucha demora respecto de los incrementos de precios: para cuando lo tenemos en el bolsillo, ya no vale lo mismo que dos meses atrás y no alcanza para pagar la comida de hoy”.
“Como si esto fuera poco –continúa el texto de ATE–, se anticipa también que la inflación total del año alcanzará el 48 por ciento, convirtiéndose en la más alta de este milenio. Es decir que no sólo estamos contando la pérdida de poder adquisitivo que han tenido nuestros salarios sino que también tenemos que prepararnos para un despojo aún mayor”.
ATE denunció que “en el actual contexto de ajuste brutal, se cierne sobre los trabajadores y las trabajadoras la amenaza del desempleo, en un momento en que los despidos, tanto en el Estado como en el sector privado, se cuentan de a miles”. “Así, se nos presiona con el temor a quedarnos sin trabajo para que no reclamemos los aumentos salariales que corresponden”, añadió el gremio.
“Queremos la reincorporación de los despedidos, el fin del ajuste y exigimos una recomposición de nuestros salarios y la urgente reapertura de la paritaria salarial”, demandó el sindicato en su documento con el que convocó a la protesta de este jueves.
El gremio volvió “a poner sobre la mesa” el estudio de la Junta Interna de ATE Indec, que se actualiza mes a mes, y que estableció que al 31 de agosto de 2018 el salario mínimo de bolsillo debería ascender a 33.131 pesos. “Allí también se asegura que desde noviembre de 2015 a junio de 2018 el poder adquisitivo de los salarios se derrumbó un 20,3 por ciento”.
“Por esto le exigimos al gobernador de Santa Fe, Miguel Lifschitz, que convoque con urgencia la reapertura de la paritaria salarial, donde se recompongan nuestros salarios. Porque no se puede seguir ajustando sobre las espaldas de los trabajadores, jugando con sus necesidades y con el hambre del pueblo”, concluye el documento de ATE.