
“El pueblo sirio pudo sacar esa tiranía”, sostuvo Suleiman, documentalista e investigador, sobre la caída de Al Assad. Y no teme un rebrote de terrorismo, por el contrario, cree que se abre una esperanza.
El domingo 8 de diciembre pasado cayó en Damasco el gobierno sirio de Bashar Al Assad, en un golpe sorpresivo encabezado por grupos rebeldes que pusieron como figura visible de la “transición” a Mohamad al Bashir, un ingeniero eléctrico que también completó estudios de la Sharia –ley islámica– en la Universidad de Idlib. Pero el trasfondo va mucho más allá de una cuestión local: Al Assad era un aliado de Vladimir Putin en la lucha contra el terrorismo del Estado Islámico (Isis) y Al Qaeda. Además, la prensa estadounidense difundió que los insurgentes, fueron apoyados por Ucrania. Y como si fuera poco, Israel aprovechó la volada “a modo preventivo” para bombardear el país vecino e incluso avanzar con tropas. Estados Unidos también incursionó militarmente, mientras que Turquía apoya a grupos rebeldes. En medio de esta complejidad, el documentalista e investigador especializado en Medio Oriente Néstor Suleiman destacó el apoyo popular a los insurgentes: “Fue la gente, el pueblo sirio; ni los israelíes, ni Estados Unidos, ni Turquía”.
Para Suleiman el gran derrotado, además de la dinastía de medio siglo de los Al Assad (el padre de Bashar Al Assad le habia pasado el poder en el año 2000 ), es Irán o como subraya “el viejo imperialismo persa” que, recuerda, respaldó a Al Assad desde la denominada Primavera Árabe en 2011 a pesar de su impopularidad.

“En primer lugar, en Siria hubo una dinastía familiar de muchos años en el poder que ya cumplía prácticamente 55 años, con un proceso de desgaste permanente, con un estado de pauperización de la población que fue determinando estas condiciones, no de ahora, la antesala fue lo que conocemos como Primavera Árabe, es decir, desde antes del 2011”, rememoró Suleiman.
“Por otro lado, el proceso de burocratización dentro del gobierno de Al Assad, que significó una verdadera complejidad en el proceso de transformar el país hacia un objetivo que tuviera que ver con el bien común. Es decir, ahí había una serie de dirigentes que querían conservar el estatus quo. Muchos de ellos alineados a Irán”, describió el analista.
Los insurgentes
Los grupos rebeldes sirios son un amplio abanico liderado por la organización Hayat Tahrir al Sham (HTS), que funcionó como la rama siria de Al Qaeda hasta su ruptura en 2016 como Frente Al Nusrah. En el norte del país está otro grupo bajo el paraguas de lo que denominó Ejército Nacional Sirio (ENS) en 2017, respaldado por Turquía en su frontera sur. Otro protagonista destacado en el noreste del país son las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS). Esta coalición de milicias étnicas kurdas y árabes y grupos rebeldes controla extensas áreas desde el este del río Éufrates hasta la frontera iraquí. Se nutre, principalmente, de las Unidades de Protección Popular (YPG), un grupo militante kurdo respaldado por Estados Unidos, y uno de sus principales socios en Siria en su lucha contra los yihadistas de Estado Islámico. Pero hay muchos grupos más con diversos reclamos y apoyos, en algunos casos enfrentados, por lo que la situación es de alta confusión.
Ante la variopinta diversidad de los insurgentes, y los temores por el pasado de algunas organizaciones rebeldes relacionadas a Al Qaeda y el Estado Islámico (Isis), Suleiman, investigador del mundo Árabe, descartó de plano ese “prejuicio”. “Estos muchachos que forman parte del Hayat al-Sham, el HTS, estos grupos que vienen reciclándose, porque algunos plantean «que cunda el pánico», «son grupos fanáticos», yo creo que se equivocan, se equivocan muy groseramente. Al Qaeda en Siria tuvo una división, que fue el Frente Al Nusra, que se abrió del tronco original de Al Qaeda. Es más, el Frente Al Nusra combatió en Siria contra Al Qaeda y contra el Estado Islámico (Isis), es decir, los grupos deterministas y fatalistas del Islám se iban combatiendo, a pesar que todos son wahabíes, de la misma escuela teológica, pero cada uno con un proyecto político distinto”.
“El Frente Al Nusra se recicló, se rearmó, en lo que se llama Hayat Tahrir al Sham (HTS), mal llamado movimiento de liberación de al Sham; no, Hayat en árabe quiere decir vida, sería vida, liberación para Siria, para al-Sham que es el nombre antiguo de Siria, este grupo está integrado por varios sectores dentro de los movimientos insurreccionales en Siria, y este grupo, digamos que tiene un planteo mucho más localista”, explicó Suleiman.
“Son nacionalistas, no plantean ninguna cuestión regional, le interesa la situación en Siria, están en una postura realmente de convivencia, de convivencia con los otros sectores, en Siria hubo (el viernes pasado) en la plaza central de Damasco, una concentración donde estuvieron las jerarquías cristianas, las jerarquías musulmanas, todos juntos en una oración, podríamos llamarla hasta filoecuménica, tratando de mostrar un futuro panorama distinto, un futuro distinto en Siria, están muy lejos de tomar posiciones cerradas, deterministas, fatalistas”, destacó el investigador.
“Seguramente lo que hay que evaluar es cómo jugará el Frente Democrático Sirio (FDS), es decir, la idea es que puedan mixturarse ambos grupos, y armar un diseño distinto para Siria, quizás tengamos que pensar en un nuevo, no sé, un Estado plurinacional, un Estado que contenga a los árabes, a los kurdos, a los sirianos, a los asiri, a los yazidíes, pero un Estado que pueda, además de contener, pueda mantener obviamente la soberanía, la integración territorial y fundamentalmente pueda recuperar los territorios que le han usurpado el estado genocida de Israel”, agregó.
Israel aprovecha la ocasión
El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, dijo en una conferencia de prensa el lunes por la noche luego de la caída de Al Assad que era “un capítulo nuevo y dramático”. Y se peinó para la foto: “El colapso del régimen sirio es el resultado directo de los duros golpes que hemos asestado a Hamás, Hezbollah e Irán”. “El eje aún no ha desaparecido, pero, como prometí, estamos cambiando la faz de Medio Oriente”, afirmó.
El Observatorio Sirio de Derechos Humanos (SOHR, por sus siglas en inglés), con sede en Reino Unido, documentaba tres días después más de 310 ataques israelíes a instalaciones militares del ejército sirio desde Alepo en el norte hasta Damasco en el sur, e incluyeron depósitos de armas, depósitos de municiones, aeropuertos, bases navales y centros de investigación. Netanyahu justificó que la incursión militar es para evitar que los grupos fundamentalistas tomen el control del país ante el vacío de poder.
Para Suleiman “Israel sigue con esta idea de construir un mapa que abarque un estado de Israel que vaya desde el Nilo hasta el Éufrates». “Pensábamos que Israel había perdido estos anhelos, es decir la dirigencia sionista. Creo que ellos van a seguir aprovechando esta situación”, evaluó.
“Hoy vemos que hay sectores que plantean que la situación en Siria favorece a Israel, o que tiene la culpa Israel en el desenlace que se produce en estos días en Siria. Y la verdad que Israel aprovecha la coyuntura para seguir sumando territorios conquistados, de acuerdo a su formato, hoy ya ocupó parte del Golán del lado sirio. Por supuesto que hay una acción de Israel que contradice el espíritu del derecho internacional, pero al genocida del Estado israelí poco le interesa el derecho internacional, y los árabes están acostumbrados a estas iniciativas expansionistas de este Estado”, se lamentó Suleiman.
Irán, el gran derrotado
“Por otro lado —continuó Suleiman— otro de los actores importantes, Irán, que fue aliado del régimen sirio hasta los últimos momentos, pierde en esta situación su proyecto estratégico que tiene un alcance tanto en Siria, Irak como en Líbano. Tiene una profundidad estratégica el proyecto de Teherán, o tenía, donde Siria cumplía un papel fundamental, porque Siria formaba parte del tránsito del apoyo de la teocracia persa hacia sus bastiones en el Líbano hacia el Hezbolá, que por otro lado viene padeciendo muchas pérdidas en los últimos meses. Esta situación de desgracia que cayó el Hezbolá en el plano militar y de la caída del régimen de Al Assad significa para la teocracia persa una disminución en su proyecto estratégico dentro del Medio Oriente”, planteó el profesor.
“Hoy lo que le queda a la teocracia persa es la continuidad del armado de un Estado paralelo en Irak, de la misma forma que armaron un Estado paralelo en el Líbano. Hoy en Irak, a través de las milicias que son pro persas, están trabajando en armar un Estado paralelo. Les digo pro persa porque Irán es un país conformado por distintas comunidades nacionales, árabes, balochistaníes, kurdos, aseríes y persas, entre otras minorías, pero los que conducen la República Islámica de Irán son los teocráticos vinculados al chiismo, los que conducen Irán son aquellos grupos vinculados al proyecto de hegemonía persa en ese país, por eso no podemos decir las milicias pro iraníes, no, porque un aserí o un árabe que vive en Irán o un balochistaní o un kurdo no se considera en primer lugar iraní, entonces tenemos que hablar con propiedad, son las milicias pro persa, pro régimen teocrático persa. Y en Irak están construyendo un Estado paralelo, lo que tiene que ver con este proyecto de la aristocracia religiosa persa”, señaló.

Turquía juega fuerte
“Turquía es otro de los artífices en este proceso”, amplió Suleiman. “Turquía que estuvo apoyando a grupos rebeldes antigobernamentales, que tiene su influencia en algunos de ellos, por ejemplo en el Ejército Nacional Sirio. Turquía que guarda aún algunas nostalgias imperiales, le apetece el norte de Siria, recordemos que en el año 1937 Francia que era una potencia protectora de Siria (de acuerdo a lo que fue la sociedad de las naciones en 1920 cuando Francia quedó como potencia protectora sobre Siria y el Líbano y Gran Bretaña como potencia mandataria sobre Irak, Palestina y Jordania), Francia en aquel entonces le entregó a los turcos la provincia de Antioquía, Alejandreta, para neutralizarlos, para que los turcos entraran en una alianza nuevamente con los alemanes —recordemos que en la primera guerra mundial fueron aliados —, una manera para seducir a los turcos. Pero hoy Turquía quiere seguir incorporando los territorios del norte de Siria, sobre todo los territorios de Idlib, esos que están en el límite con la provincia de Alejandría o de Antioquía, o Alejandreta. Turquía quiere también quedarse con los territorios del norte de Irak, con lo que fue el antiguo vilayetato de Músul, la antigua provincia de Músul bajo la ocupación otomana, por eso sigue insistiendo en su embestida tanto en el norte de Irak como en el norte de Siria. Pero además [el presidente turco Recep Tayyip] Erdogan tiene un problema fundamental en Siria y tiene que ver con el Frente Democrático Sirio [FDS], un frente que domina toda la región de la provincia de Dersur y Hasaka, el Frente Democrático Sirio que ha sido armado a instancia del Partido de los Trabajadores de Kurdistán, del PKK, que está prohibido en Turquía”, remarcó Suleiman.
“El PKK es el grupo de los kurdo marxistas-leninista, que se opone al gobierno central de Ankara. Bueno, el FDS en Irak está compuesto por kurdos, árabes y otras minorías nacionales, étnica y religiosas, entre las cuales se encuentran los asirios, que es una minoría cristiana, los caldeos, también cristianos, los sirianos y los yesidides, todos estos grupos, todas estas minorías conforman el Frente Democrático Sirio, que a su vez armaron lo que se llama la autonomía, la administración autónoma del norte y el este de Siria, que es una administración que anda muy bien. Este grupo, el FDS, tiene el apoyo de Estados Unidos, este es un grupo de izquierda, conducido por grupos vinculados al PKK que tiene el apoyo de Estados Unidos”, resaltó.
Estados Unidos
Y Agregó: “Esto hay que decirlo, yo por ahí discuto con algunos sectores, miremos todo con responsabilidad, apliquemos una mirada ecuánime. No está mal que ellos [por el FDS] tengan el apoyo de Estados Unidos, porque si Estados Unidos no lo hubiera apoyado por el 2014-2015, hoy el Estado Islámico [Isis] hubiera ocupado toda la región este de Siria y el gobierno de Assad, ubicándonos en aquellas jornadas 2014-2015, hubiera estado en serios problemas, porque la arremetida de los energúmenos del Estado Islámico en la región fue terrible, un avance impresionante. Pero gracias a Estados Unidos que apoyó a este grupo filo-marxista, del Frente Democrático Sirio, pudieron detener ese avance”.
Los riesgos a la vista
“Ahora bien, Turquía en estos días trata de utilizar a algunos sectores de las milicias que eran anti Assad, o antigobierno de al Assad,para enfrentarlo con el FDS, lo que está generando un panorama bastante caótico. Por eso, el Secretario de Defensa de Estados Unidos [Antony Blinken] se juntó con Erdogan para tratar de arreglar la situación porque la metralla turca que va a ir contra el FDS seguramente le va a tocar a las fuerzas de Estados Unidos que están en el lugar. Hay bases militares móviles como en Hasaka, entonces, claro, Blinken lo que ha hecho es hablar con Erdogan para solucionar ese tema y Estados Unidos tiene otra base de Estados Unidos en Qamishli, al noroeste de Siria. Qamishli, que fue hace unos meses abandonada y ocupada por las fuerzas rusas. Es como que se cambian las bases, es algo curioso. Y Rusia que tiene bases militares de la otrora Unión Soviética en Siria, desde la década del 70 en la zona de Latakia y Tartus, esas bases que le sirven a los rusos hoy, como le servían ayer, para controlar parte del mar Mediterráneo en el sector oriental, y le sirvieron al gobierno de Al Assad para sofocar todas las insurrecciones populares que se fueron dando en el 2011”, comentó Suleiman.
Rusia
Todas las versiones apuntaban a que el gobierno ruso de Vladimir Putin, uno de los aliados de Bashar Al Assad, le había dado refugio al jefe depuesto y su familia, lo que se confirmó después, pero a nivel diplomático el Kremlin mantuvo cierta cautela. El Ministerio de Relaciones Exteriores en Moscú anunció el mismo domingo 8 que Rusia estaba en contacto con “todos los grupos de oposición sirios”. Según la agencia Bloomberg, Rusia había bombardeado a los combatientes opositores inicialmente, en un intento de hacerlos retroceder y fortalecer las fuerzas de Al Assad pero con el ejército sirio ofreciendo poca resistencia mientras los rebeldes tomaban la ciudad de Hama pocos días después de capturar Alepo, Moscú concluyó que no podía proteger el régimen mientras la oposición avanzaba hacia la ciudad estratégica de Homs. La confirmación oficial sobre el asilo a Al Assad fue emitida el lunes a través de una nota en Telegram del representante permanente de Rusia ante las organizaciones internacionales en Viena, Mijaíl Uliánov.
Suleiman apunta: “Hay una particularidad, una característica muy especial, Rusia siempre se encargó de pegarles a los grupos más laicos de la resistencia, a los grupos del Islam moderado, curioso ¿no?, dejando crecer a los grupos más retardatarios, más fundamentalistas, más deterministas. Porque claro, el problema era que los sectores laicos cuando plantearon la insurrección popular en el 2011 plantearon un Estado nuevo en Siria, que se vaya la dinastía de Al Assad y armar un diseño nuevo en la sociedad siria. Bueno, Al Assad, aliado estratégico de Rusia, fue defendido por los rusos. Ahora bien, se cae el régimen y fíjate como al otro día, la embajada Rusia en Damasco enarbola en la fachada del edificio la nueva bandera siria, hay un acercamiento”.
Horizonte popular
“Hay un ambiente de alegría, inclusive compartido por todos los grupos, hasta los mismos shiítas. Un detalle importante, los drusos siempre apoyaron a la dinastía al Assad, pero en los últimos tiempos ya se habían levantado en su contra, tanto los drusos del Golán ocupado, como los que viven en el sur de Damasco. Hasta he escuchado a algunos alauitas, es decir la comunidad a la que pertenece el expresidente hoy exilado en Moscú, que le recriminan no haberse defendido como hombre. O sea hasta los alawitas sobre el árbol caído hacen leña. Creo que a al Assad le han pasado la factura propios y extraños”, definió Suleiman.
“Esperemos que puedan juntarse todos a arreglar las diferencias y que no metan mas la cuchara los turcos. Ahora principalmente los iraníes están en retirada. Habían mandado a la grupo Hash o Shabi, las milicias pro persas que tienen Irán para auxiliar a al Assad y pegaron la vuelta. Hoy Irán, el régimen persa para hablar con propiedad, critica al gobierno de al Assad, que no resistió, que fue cobarde según el Ayatolá Ali Khamenei. Qué cinismo, ¿no? Qué cínicos que son. Si ellos fueron los que lo abandonaron, y ellos fueron los que siempre lo mantuvieron. Cuando los rusos dijeron que haga un paso al costado, ellos lo defendieron a todo vapor al régimen de Al Assad y después lo dejaron solo. Y las fuerzas del propio régimen fueron abandonando el parque bélico y se fueron juntando con los rebeldes. Esto fue un proceso insurreccional muy importante, no hay que bajarle el precio. Algunos dicen que Estados Unidos..Turquía…. No, señores. Estos grupos, no llegan a su objetivo, no avanzan si no tienen ganado el territorio, es decir, si la gente no los apoya, si no hay una vanguardia que sea asistida por la misma gente, una retaguardia que esté amparando a los heridos, que esté ayudando a ubicar a las distintas fuerzas cuando están en los periodos de descanso en el combate. Si vos no tenés el apoyo de la gente, no llega a ser esto. Esto no hay que buscarle la vuelta. Esto es el pueblo sirio. No es ni Turquía, ni Estados Unidos, nadie. Es el pueblo sirio. Y quien diga que esto fue montado por Israel, la verdad que es una mentira tan grande como la ciudad de Rosario. Es la gente, el pueblo sirio. No los israelíes, ni Estados Unidos, ni Turquía”, subrayó Suleiman.