Foto: Florencia Downes/Télam. 

Alfonso Severo, testigo en el juicio por el crimen de Mariano Ferreyra, que apareció este jueves luego de estar desaparecido durante 24 horas, se presentó este viernes en el Polo Judicial de Avellaneda y declaró durante casi cinco horas.

Severo terminó de declarar minutos antes de las 15, tras permanecer cerca de cinco horas en el Polo Judicial de Avellaneda.

Severo salió de su domicilio en Avellaneda temprano en la mañana del viernes, custodiado por personal policial, y se dirigió al Polo Judicial, dependiente del Departamento Judicial de Lomas de Zamora, ubicado en avenida Mitre al 2600 de esa ciudad bonaerense.

Allí declaró ante el juzgado de garantías número 9, a cargo del juez Luis Silvio Carzoglio, donde relató lo ocurrido durante las 24 horas que estuvo desaparecido.

Severo contó  que dos hombres armados lo secuestraron, lo metieron dentro del vehículo y «anduvieron durante 20 minutos» y que durante todo su secuestro estuvo maniatado «en una furgoneta», donde fue «tapado con una frazada», por lo que no pudo ver a los secuestradores.

«Me dijeron que me dejara de joder con el ferrocarril, que no iba a volver y que ni la Policía, los Derechos Humanos ni la presidenta me iban a salvar», dijo Severo ante la Fiscalía.

Tras su aparición anoche, Severo fue trasladado al hospital Finochietto de Avellaneda, donde recibió el alta médica a las 0.30 luego de ser sometido a una serie de estudios, y aseguró que iba a presentarse a declarar ante el tribunal que lleva adelante el proceso por el crimen del militante del Partido Obrero.

Por su parte, el ministro de Justicia, Julio Alak, destacó este mediodía la importancia de la declaración pública de Severo, quien después de su liberación denunciara que su secuestro «estaba dirigido a la presidenta de la Nación», Cristina Fernández de Kirchner.

Quien también se manifestó sobre el caso es el delegado gremial del Ferrocarril Sarmiento, enfrentado al sector que responde a Pedraza, Rubén «Pollo» Sobrero, quien aseguró que la aparición con vida de Severo es «fundamental para sacar a la luz a mucha gente que debería estar presa». «Va a declarar todo lo que involucra el armado de una patota de un gremio. Dónde se guardaban las armas, cómo se organizó la patota, el polígono de tiro en Once», indicó.

Además, advirtió que «estaba muy preocupado» por la desaparición de Severo, cuyo paradero se desconoció por 24 horas y fue hallado anoche maniatado y con signos de haber sido golpeado, y advirtió: Si hubiésemos tenido otro (Julio) López hubiese sido una situación muy complicada para el país».

En tanto Gastón Severo, hijo de Alfonso, agradeció públicamente el apoyo recibido por parte de la ministra de Seguridad, Nilda Garré.

Además admitió que la futura vida familiar después de este episodio no va a ser fácil. “Va a ser difícil porque sabemos a lo que nos exponemos, pero vamos a seguir adelante”, afirmó.

Gastón habló con los periodistas minutos después de que su padre ingresara al Polo Judicial de Avellaneda, donde declaró ante la justicia que interviene en el caso.

Fuente: Télam

 

Más notas relacionadas
Más por Redacción Rosario
Más en País

Dejá un comentario

Sugerencia

Central le ganó sobre la hora a Vélez

El Canaya venció con un gol en el minuto 90, por 2-1 a los del Fortín de Liniers, en condi